Acerca del síndrome nefrótico en niños
El síndrome nefrótico es un problema de los riñones común en la niñez. Se reconoce por estos síntomas:
- Edema intenso (hinchazón) por retención de líquido
- Proteinuria importante (mucha proteína en la orina)
- Hipoalbuminemia (niveles bajos de albúmina, una proteína en la sangre)
- Hiperlipidemia (niveles altos de grasas, como colesterol y triglicéridos, en la sangre)
El síndrome nefrótico puede presentarse de distintas formas según la edad en que comienza: congénito (presente desde el nacimiento), infantil y de inicio en la niñez. La mayoría de los niños con síndrome nefrótico responden bien al tratamiento con esteroides (medicinas que bajan la inflamación). Sin embargo, alrededor de 20 a 30 de cada 100 niños no responden a los esteroides y pueden avanzar a insuficiencia renal (fallo de los riñones). En algunos casos, el síndrome nefrótico se debe a mutaciones genéticas (cambios en los genes). Es importante trabajar con un profesional de la salud para obtener el diagnóstico correcto y recibir tratamiento y seguimiento adecuados del síndrome nefrótico en la niñez.
Las causas del síndrome nefrótico en niñas y niños incluyen:
- Síndrome nefrótico primario: Cuatro tipos de enfermedad de los riñones pueden causar síndrome nefrótico primario en la infancia, entre ellos la enfermedad de cambios mínimos (ECM), la glomeruloesclerosis focal y segmentaria (GEFS) y la nefropatía membranosa (NM). La ECM es la causa más común en niños pequeños. La GEFS puede deberse a variantes genéticas (cambios en los genes). La NM es una enfermedad autoinmunitaria en la que las defensas del cuerpo atacan por error una parte del filtro del riñón llamada membrana basal glomerular.
- Síndrome nefrótico secundario: Puede deberse a enfermedades del cuerpo entero como la vasculitis por inmunoglobulina A (IgA) y el lupus; infecciones como hepatitis B y C, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y paludismo (malaria); enfermedades de la sangre como la leucemia y el linfoma; y ciertos medicamentos.
- Síndrome nefrótico congénito: Ocurre en recién nacidos y lactantes por variantes genéticas o infecciones presentes en el embarazo o al nacer.
Factores de riesgo no modificables del síndrome nefrótico en la infancia
Son factores que no se pueden cambiar. Incluyen:
- Factores genéticos: Ciertas variantes genéticas pueden aumentar el riesgo de presentar síndrome nefrótico, sobre todo en el síndrome nefrótico congénito.
Factores de riesgo modificables
Son factores que se pueden influir o cambiar. En el síndrome nefrótico infantil no están bien definidos. Sin embargo, algunos factores que pueden contribuir a enfermedad de los riñones incluyen:
- Infecciones: Algunas infecciones pueden causar síndrome nefrótico secundario. Prevenirlas y tratarlas pronto puede ayudar a bajar el riesgo.
- Medicamentos: Ciertos medicamentos se han relacionado con síndrome nefrótico secundario. Es importante seguir las indicaciones sobre los medicamentos y hablar de cualquier duda con un profesional de la salud.
Recuerde que estas son descripciones generales y cada caso puede ser diferente. Es esencial consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del síndrome nefrótico (un problema de los riñones que hace que el cuerpo pierda mucha proteína en la orina) en los niños incluyen:
- Hinchazón alrededor de los ojos. Suele notarse más por la mañana y se puede confundir con alergias de temporada.
- Hinchazón en las piernas (sobre todo en la parte inferior), pies, abdomen, manos, cara u otras partes del cuerpo.
- Orina espumosa
- Cansancio
A medida que el síndrome nefrótico avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Sangre en la orina
- Pérdida de apetito
- Calambres musculares
- Diarrea o náuseas
Es importante saber que algunos niños con síndrome nefrótico también pueden tener presión arterial alta y ser más propensos a infecciones. Además, en los niños con esta afección son comunes los niveles altos de colesterol en la sangre.
Para diagnosticar el síndrome nefrótico en niños, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos y familiares: recopilar información sobre la salud del niño y de su familia.
- Examen físico: revisar al niño a fondo para evaluar síntomas y señales en el cuerpo.
- Pruebas de orina: analizar muestras de orina para detectar niveles altos de proteínas.
- Análisis de sangre: medir los niveles de albúmina, colesterol y otros componentes de la sangre para evaluar la función de los riñones e identificar otras enfermedades que puedan estar causando el problema.
- Ultrasonido de los riñones (ecografía): usar ondas de sonido para crear imágenes de los riñones y evaluar su estructura.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o la gravedad del síndrome nefrótico en niños pueden incluir:
- Biopsia de riñón: tomar una pequeña muestra de tejido del riñón para verla con un microscopio y buscar cambios muy pequeños.
- Pruebas genéticas: evaluar factores genéticos que pueden contribuir al síndrome nefrótico.
Es importante saber que no todos los niños con síndrome nefrótico necesitarán una biopsia de riñón. Este procedimiento suele reservarse para quienes tienen una enfermedad compleja, función renal baja, o tienen 12 años o más. La respuesta del niño al tratamiento con esteroides (un tipo de medicamento) suele usarse como un indicador del pronóstico general.
Recuerde: siempre consulte a un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para diagnosticar y determinar la gravedad del síndrome nefrótico en niños.
Los objetivos del tratamiento del síndrome nefrótico en niñas y niños son:
- Reducir la proteína en la orina (proteinuria): Se usan con frecuencia medicamentos llamados corticosteroides (corticoides) para bajar la cantidad de proteína que pasa a la orina. Estas medicinas bajan la respuesta del sistema de defensas (sistema inmunitario) y disminuyen la hinchazón, lo que reduce la proteinuria. Medicamentos como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) o los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) también pueden ayudar a reducir la pérdida de proteína en la orina, que es una característica típica del síndrome nefrótico.
- Controlar la hinchazón (edema): Los corticosteroides también ayudan a bajar la hinchazón al reducir la retención de líquido en el cuerpo. Los diuréticos (medicinas para eliminar líquido) ayudan a los riñones a sacar el exceso de líquido del cuerpo y así reducen la hinchazón.
- Lograr la remisión: La meta principal es lograr la remisión, cuando los síntomas mejoran o desaparecen por completo. Los corticosteroides suelen ser eficaces para lograr la remisión en la mayoría de los niños con síndrome nefrótico primario. Si los síntomas regresan (recaída), se puede indicar un ciclo más corto de corticosteroides hasta lograr de nuevo la remisión.
- Manejar las complicaciones: Los profesionales de la salud pueden recetar medicinas para manejar complicaciones específicas del síndrome nefrótico, como antibióticos para infecciones u otros tratamientos para causas subyacentes.
- Minimizar los efectos secundarios: El uso por mucho tiempo de corticosteroides puede causar efectos secundarios, como crecimiento más lento, obesidad, presión arterial alta, problemas en los ojos y debilidad de los huesos. Los profesionales de la salud buscan minimizar estos efectos usando la dosis más baja eficaz durante el menor tiempo posible.
Es importante saber que el enfoque del tratamiento puede variar según el tipo y la causa del síndrome nefrótico (primario, secundario o congénito). Los profesionales de la salud también pueden recomendar cambios en los hábitos, como una dieta baja en sodio y hacer ejercicio con regularidad, para apoyar la salud de los riñones.
Recuerde: las decisiones sobre el tratamiento siempre deben tomarse en consulta con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según la condición y las necesidades de su niño o niña.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.