Acerca de las piedras en los riñones (nefrolitiasis)

Descripción general

Los cálculos renales son piezas sólidas, como piedras pequeñas, que pueden formarse en uno o en ambos de sus riñones. Se forman a partir de cristales en la orina y se acumulan en las superficies internas del riñón, la pelvis renal (la parte central del riñón) o los uréteres (los tubos que llevan la orina a la vejiga).

Los cálculos pueden variar de tamaño: desde un grano de arena hasta una pelota de golf. También se conocen como cálculos renales, nefrolitiasis, urolitiasis o cálculos urinarios. Estos cálculos pueden estar hechos de diferentes sustancias, como oxalato de calcio, cistina, estruvita o ácido úrico.

Los cálculos renales rara vez causan daño permanente si un profesional de la salud los trata. Los síntomas pueden incluir dolor en la espalda o en el costado, sangre en la orina, orinar con frecuencia y molestia al orinar. Si usted sospecha que tiene cálculos renales, es importante consultar a un profesional de la salud para recibir el diagnóstico y las opciones de tratamiento adecuadas.

Causas y factores de riesgo

Algunos factores que pueden contribuir a formar cálculos renales (piedras en los riñones) son:

  • Desequilibrio de minerales y sales en la orina
  • Beber pocos líquidos, lo que concentra la orina
  • Factores genéticos que afectan cómo el cuerpo procesa las sustancias que forman piedras

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • Edad avanzada: con los años, los riñones y el metabolismo cambian y aumenta la probabilidad de tener cálculos.
  • Vivir en zonas rurales: el acceso limitado a la atención médica y diferencias en la alimentación pueden aumentar el riesgo.
  • Ciertas regiones geográficas: vivir en climas calurosos y secos puede causar deshidratación (falta de agua en el cuerpo), una causa común de formación de cálculos.

Factores de riesgo modificables (sí se pueden influir o cambiar):

  • Posponer o evitar el embarazo: los cambios hormonales del embarazo pueden cambiar el riesgo; por eso, la planificación familiar puede influir.
  • Obesidad: el exceso de peso puede cambiar el metabolismo y aumentar en la orina sustancias que forman piedras.
  • Diabetes tipo 2: puede cambiar la composición de la orina y aumentar la probabilidad de formar cálculos.
  • Problemas del corazón y de los vasos sanguíneos, como la presión arterial alta (hipertensión), pueden afectar los riñones y contribuir a los cálculos.
  • Consumo de café y cafeína: tomar demasiada cafeína puede aumentar la eliminación de calcio en la orina, lo que eleva el riesgo.
  • Niveles de ácido úrico en sangre (urato sérico): el ácido úrico alto puede causar piedras de ácido úrico.
  • Deficiencia de vitamina D: la vitamina D baja puede afectar cómo el cuerpo maneja el calcio y, de forma indirecta, influir en el riesgo.
  • Niveles de calcio: calcio alto en la orina (hipercalciuria) puede favorecer la formación de piedras de calcio.

Es importante señalar que estos factores provienen de estudios específicos y podrían no incluir todos los factores de riesgo modificables. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas más comunes al inicio de las piedras en el riñón (cálculos renales) incluyen:

  • Dolor en la parte baja del abdomen o en el costado/espalda baja
  • Dolor de leve a intenso que va y viene
  • Dolor que se extiende a otras zonas

A medida que las piedras en el riñón avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Sangre en la orina
  • Ganas de orinar con frecuencia
  • Ardor al orinar
  • Náuseas y vómitos
  • Fiebre y escalofríos

Es importante saber que la intensidad de los síntomas puede variar según el tamaño de la piedra. Las piedras más grandes suelen causar síntomas más fuertes. Si presenta alguno de estos síntomas, comuníquese con su proveedor de atención médica para una evaluación y el manejo adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar los cálculos renales (piedras en el riñón), los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Evaluación del historial médico: Un médico le preguntará sobre sus síntomas, su historial de salud y cualquier factor de riesgo de cálculos renales.
  • Examen físico: Un profesional de la salud examinará su cuerpo para buscar señales de cálculos renales.

Pruebas comunes para diagnosticar cálculos renales:

  • Análisis de orina: Esta prueba analiza una muestra de orina para buscar sangre, cristales, bacterias o glóbulos blancos.
  • Análisis de sangre: Estas pruebas miden niveles de ciertos minerales en la sangre que pueden contribuir a formar cálculos renales.
  • Estudios de imagen: Diferentes técnicas ayudan a ver y ubicar los cálculos. Pueden incluir:
  • Radiografías: Pueden detectar la presencia y la ubicación de cálculos en las vías urinarias.
  • Tomografía computarizada (TC): La TC ofrece imágenes detalladas de los riñones y las vías urinarias. Permite un diagnóstico preciso y evaluar el tamaño y la ubicación del cálculo.
  • Ultrasonido (ecografía): Detecta cálculos renales sin usar radiación.

Para determinar la etapa o la gravedad de los cálculos renales, otros exámenes, pruebas y procedimientos pueden incluir:

  • Examen de cálculos expulsados: Analizar los cálculos que usted expulse ayuda a determinar su tipo.
  • Pielograma retrógrado: Este procedimiento consiste en inyectar un tinte de contraste en las vías urinarias para ver los riñones y los uréteres.
  • Resonancia magnética (RM): Ofrece imágenes detalladas del abdomen y los riñones, y ayuda a evaluar el tamaño y la ubicación del cálculo.

Es importante consultar con su profesional de la salud para decidir qué exámenes, pruebas o procedimientos son necesarios en su caso.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de las piedras en el riñón (cálculos renales) son controlar el dolor, ayudar a que las piedras salgan y prevenir complicaciones. Estos son los tipos de tratamientos y terapias que pueden ayudar:

  • Medicamentos: Se pueden usar medicamentos con receta para hacer la orina menos ácida. Esto ayuda a que el riñón expulse la piedra de forma natural. El tipo exacto de medicamento depende de la composición de la piedra. También hay medicamentos para el manejo del dolor.
  • Procedimientos terapéuticos:
  • Litotricia por ondas de choque: Se usan ondas de sonido para romper las piedras en pedazos pequeños, que luego salen por la orina.
  • Ureteroscopia: Se introduce por la uretra un tubo delgado con cámara, llamado endoscopio, para retirar la piedra.
  • Nefrolitotomía: Procedimiento quirúrgico en el que se crea un conducto pequeño desde la piel hasta el riñón para sacar las piedras.
  • Cambios en el estilo de vida: Algunos cambios también ayudan a manejar las piedras. Incluyen:
  • Beber mucha agua para mantenerse hidratado y favorecer el flujo de orina.
  • Seguir una alimentación sana y equilibrada y reducir la sal.
  • Hacer actividad física con regularidad.
  • Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol.

Es importante saber que las opciones de tratamiento pueden variar según el tamaño de la piedra, la intensidad de los síntomas y sus características personales. Consulte con un profesional de la salud para determinar el plan de tratamiento más adecuado para su situación.