Acerca de la enfermedad renal crónica por hipertensión

Descripción general
La enfermedad renal crónica por hipertensión ocurre cuando la presión arterial alta por mucho tiempo daña los riñones. Esto reduce su función y cambia su estructura. Aún no se entiende por completo el proceso. Se cree que la presión alta constante daña los vasos sanguíneos de los riñones, lo que reduce el flujo de sangre y de oxígeno. Esto puede causar inflamación, cicatrices y una disminución de la capacidad de los riñones para filtrar desechos. Con el tiempo, esta enfermedad puede causar enfermedad renal en etapa terminal y aumentar el riesgo de problemas del corazón. Controlar bien la presión arterial es clave para prevenir o frenar el daño en los riñones.
Causas y factores de riesgo

La enfermedad renal crónica (ERC) por hipertensión es una afección en la que la presión arterial alta daña los riñones con el tiempo. Las causas y los factores de riesgo incluyen factores que no se pueden cambiar y factores que sí se pueden cambiar.

Factores no modificables (no se pueden cambiar):

  • Edad: la progresión de la ERC es más común en personas mayores de 60 años.
  • Sexo: en adultos, los hombres tienen mayor riesgo de desarrollar ERC.
  • Raza: ciertos grupos raciales, como las personas afroamericanas, tienen una mayor frecuencia de ERC por hipertensión.
  • Polimorfismos genéticos: variaciones genéticas específicas, como cambios en el sistema renina-angiotensina-aldosterona (un sistema hormonal que regula la presión arterial) o la deleción de GSTM1, pueden contribuir a la progresión de la ERC.

Factores modificables (sí se pueden cambiar):

  • Proteínas en la orina: la presencia de exceso de proteínas en la orina es un factor importante en la progresión de la ERC.
  • Hipertensión arterial: la presión arterial alta es el principal factor de riesgo modificable de la ERC por hipertensión.
  • Trastornos metabólicos sin tratar: afecciones como la anemia (nivel bajo de glóbulos rojos), la acidosis (ácido alto en la sangre) y la hiperfosfatemia (fósforo alto en la sangre) pueden empeorar la progresión de la ERC.

Es importante saber que controlar estos factores puede ayudar a retrasar el avance de la ERC por hipertensión. Sin embargo, consulte siempre con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Síntomas tempranos de la enfermedad renal crónica por presión arterial alta (ERC):

  • Hinchazón en las piernas, pies, tobillos, manos o cara
  • Orina espumosa
  • Orinar con más frecuencia
  • Cansancio
  • Presión arterial alta
  • Colesterol alto
  • Dificultad para respirar

Síntomas que pueden aparecer en etapas más avanzadas o con mayor gravedad de la ERC por presión arterial alta:

  • Falta de apetito
  • Náuseas o vómitos
  • Cansancio o problemas para dormir
  • Dolores de cabeza o dificultad para concentrarse
  • Orinar con más o menos frecuencia
  • Entumecimiento
  • Piel con picazón, seca o más oscura
  • Pérdida de peso
  • Calambres musculares
  • Dolor en el pecho o falta de aire

Recuerde que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Es importante consultar con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la enfermedad renal crónica hipertensiva (ERC), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, análisis y procedimientos:

  • Antecedentes médicos y examen físico: El médico reúne información sobre sus síntomas y sus antecedentes personales y familiares para evaluar su salud general.
  • Hemograma completo: Analiza los diferentes componentes de su sangre, como glóbulos rojos y blancos, para buscar problemas.
  • Panel metabólico completo: Evalúa la función de los riñones y del hígado al medir varias sustancias en la sangre, como la creatinina y los electrolitos (sales minerales).
  • Estudios de orina: Pueden incluir examen al microscopio, relación proteína/creatinina y revisión de los niveles de sodio, para evaluar la función de los riñones y detectar signos de daño.
  • Ultrasonido renal: Prueba de imagen no invasiva que usa ondas de sonido para ver el tamaño y la forma de los riñones. Puede ayudar a identificar problemas o bloqueos en los riñones.

Para determinar la etapa o la gravedad de la ERC hipertensiva, pueden hacerse pruebas adicionales:

  • Renograma o estudio de flujo renal: Prueba de imagen que evalúa mejor la función de los riñones al medir el flujo de sangre hacia ellos.
  • Prueba de hormona paratiroidea (PTH): Mide los niveles de esta hormona en su sangre para evaluar el control del calcio, que puede afectarse cuando los riñones no funcionan bien.
  • Biopsia renal: En algunos casos, se toma una pequeña muestra de tejido del riñón para examinarla al microscopio. Esto ayuda a conocer el grado del daño renal y a guiar las decisiones de tratamiento.

Es importante que consulte con su médico cuáles exámenes, análisis o procedimientos son adecuados para su situación. Su médico adaptará el enfoque diagnóstico según sus síntomas, sus antecedentes médicos y lo encontrado en el examen físico.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la enfermedad renal crónica (ERC) relacionada con la hipertensión son controlar la presión arterial, frenar el avance de la enfermedad de los riñones, reducir las complicaciones y mejorar la salud en general. A continuación, se indican los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

Tipos de medicamentos:

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA‑II): Estos medicamentos ayudan a bajar la presión arterial y a reducir la proteinuria (exceso de proteína en la orina), lo que puede proteger los riñones.
  • Diuréticos: Ayudan a los riñones a eliminar líquido extra del cuerpo, lo que puede bajar la presión arterial.

Terapias:

  • Diálisis o trasplante de riñón: En etapas avanzadas de la ERC, cuando la función de los riñones está muy disminuida, puede ser necesario hacer diálisis o un trasplante de riñón para reemplazar la función y mantener la salud en general.

Procedimientos terapéuticos:

  • Angioplastia: Este procedimiento usa un globo que se inserta por la ingle para abrir arterias estrechas o bloqueadas que van a los riñones, y así mejora el flujo de sangre.
  • Cirugía de derivación renal: Se colocan stents (endoprótesis) para pasar por alto arterias bloqueadas y restaurar el flujo de sangre hacia los riñones.

Cambios en los hábitos de salud:

  • Modificaciones del estilo de vida: Incluyen seguir una alimentación saludable baja en sodio y grasas saturadas, hacer ejercicio con regularidad, mantener un peso saludable, dejar de fumar y limitar el alcohol. Estos cambios ayudan a controlar la presión arterial y a reducir el riesgo de complicaciones.

Es importante saber que el plan de tratamiento debe ser personalizado según sus necesidades. Consulte siempre a su profesional de la salud para recibir recomendaciones específicas. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.