Acerca de la enfermedad renal en etapa terminal (ESRD, por sus siglas en inglés)
La enfermedad renal en etapa terminal (ERT) es la etapa final de la enfermedad renal crónica. En esta etapa, hay una disminución permanente de la función de los riñones, tan grave que sería mortal sin diálisis o un trasplante de riñón. Se caracteriza por una gran baja en la función de los riñones, lo que causa acumulación de desechos y desequilibrios de líquidos en el cuerpo.
En países donde es muy común, la ERT afecta a más de 1,500 personas por cada millón de habitantes. Los factores de riesgo más frecuentes incluyen la edad avanzada, la presión arterial alta (hipertensión), la diabetes, la obesidad y tener antecedentes de enfermedad renal.
Las opciones de tratamiento para la ERT incluyen la diálisis (hemodiálisis o diálisis peritoneal) o el trasplante de riñón. La diálisis ayuda a retirar desechos y el exceso de líquido de la sangre. El trasplante reemplaza los riñones dañados por un riñón sano de una persona donante. Aunque la ERT no tiene cura, los tratamientos y las cirugías pueden ayudarle a vivir más tiempo y a mejorar su calidad de vida.
Las causas de la enfermedad renal terminal (ERT) son complejas y múltiples. Estos son factores clave:
- Predisposición genética: Ciertas variaciones genéticas, como cambios pequeños en el ADN (polimorfismos de un solo nucleótido) en genes como SHROOM3, CST3, SLC7A9 y MYH9, se han asociado con mayor riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica (ERC) y ERT.
- Nefroesclerosis hipertensiva: La presión arterial alta durante muchos años puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones, causar mal funcionamiento y, con el tiempo, llevar a ERT.
- Enfermedades crónicas de los glomérulos (los filtros del riñón): Afecciones como la glomeruloesclerosis focal y segmentaria y la arterionefrosclerosis pueden causar daño renal progresivo con el tiempo y terminar en ERT.
Factores de riesgo no modificables para la ERT (no se pueden cambiar):
- Edad: Las personas mayores tienen mayor riesgo de ERT.
- Diabetes: Tener diabetes aumenta el riesgo de daño renal y de progresar a ERT.
Factores de riesgo modificables para la ERT (se pueden influir o cambiar):
- Hipertensión: La presión arterial alta es una causa principal de enfermedad renal. Controlar la presión con cambios en el estilo de vida y con medicamentos puede ayudar a reducir el riesgo de ERT.
- Fumar: Fumar daña los vasos sanguíneos y reduce la función de los riñones. Dejar de fumar ayuda a proteger los riñones.
- Obesidad: Tener exceso de peso sobrecarga los riñones y aumenta el riesgo de enfermedad renal. Mantener un peso saludable con alimentación y actividad física es importante.
- Mal control del azúcar en la sangre: En personas con diabetes, mantener un buen control de la glucosa ayuda a prevenir o a frenar el avance del daño renal.
- Estilo de vida poco saludable: La vida sedentaria, una alimentación alta en sal y alimentos procesados, el consumo excesivo de alcohol y tomar muy pocos líquidos pueden contribuir al daño renal. Adoptar un estilo de vida saludable beneficia la salud de los riñones.
Recuerde: estas son pautas generales. Es importante que consulte con su profesional de salud para recibir consejos personalizados según su situación.
La enfermedad renal en etapa terminal es la etapa más avanzada de la enfermedad renal crónica. Los síntomas pueden variar según la etapa y la gravedad de la enfermedad. Estos son los síntomas comunes:
Síntomas iniciales de la enfermedad renal en etapa terminal:
- Cansancio o fatiga
- Problemas para dormir
- Debilidad en los músculos
- Falta de apetito
- Náuseas y vómitos
- Picazón en la piel
- Hinchazón, especialmente en las piernas, los pies o los tobillos
Síntomas tardíos o de mayor gravedad:
- Orina menos
- Dolores de cabeza
- Confusión o problemas de memoria
- Pérdida de peso
- Dolor, rigidez o acumulación de líquido en las articulaciones
- Malestar estomacal
- Entumecimiento o calambres en los músculos
Es importante saber que estos síntomas no son específicos de la enfermedad renal en etapa terminal y también pueden deberse a otros problemas de salud. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado y el tratamiento apropiado.
Para diagnosticar la enfermedad renal crónica terminal (ERCT), se suelen realizar varios exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica: El médico revisará su historia, incluidos sus síntomas y otras afecciones que puedan causar daño en los riñones.
- Examen físico: Se evaluará su estado general, buscando señales de retención de líquidos, presión arterial alta u otros síntomas relacionados con la enfermedad renal.
- Análisis de sangre: Son clave para diagnosticar la ERCT. Miden desechos y sales (electrolitos) en la sangre, como creatinina y urea. También pueden estimar la función de los riñones midiendo la tasa de filtración glomerular (TFG; qué tan bien filtran los riñones).
- Análisis de orina: Ayudan a evaluar la función de los riñones y a detectar proteína (albúmina) o sangre en la orina, lo que puede indicar daño renal.
- Pruebas de imagen: Pueden usar ultrasonido (ecografía), tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver los riñones e identificar problemas o cambios en su forma.
Para determinar la etapa o la gravedad de la ERCT, los exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Biopsia renal: Se extrae una pequeña muestra del riñón para mirarla al microscopio. Esto ayuda a saber la causa del daño y qué tan extenso es.
- Evaluación para diálisis: Si necesita diálisis por ERCT, se hará una evaluación para ver qué tipo le conviene más (hemodiálisis o diálisis peritoneal).
- Evaluación de otras enfermedades: El médico revisará otras afecciones que puedan afectar el manejo de la ERCT, como diabetes o presión arterial alta (hipertensión).
- Seguimiento de laboratorios en el tiempo: El control regular de datos como la eficacia de la diálisis (qué tan bien limpia la sangre), los niveles de hemoglobina, de albúmina y la PTH intacta (hormona paratiroidea; ayuda a controlar el calcio y el fósforo) puede mostrar cómo progresa la enfermedad y guiar el tratamiento.
Recuerde: estos son exámenes y pruebas generales para diagnosticar y clasificar la ERCT. Su médico decidirá cuáles necesita según su situación.
Los objetivos del tratamiento de la enfermedad renal terminal (ERT) son frenar el avance de la enfermedad, controlar las complicaciones y los síntomas, prevenir o retrasar la necesidad de diálisis o de un trasplante de riñón, y mejorar la calidad de vida de la persona. Estas son las distintas opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Medicamentos: Los medicamentos para la ERT buscan controlar el azúcar en la sangre, bajar la presión arterial y bajar el colesterol. Al manejar estos factores, ayudan a reducir el riesgo de más daño en los riñones y otras complicaciones de la ERT.
- Diálisis: La diálisis es un procedimiento de tratamiento que elimina desechos y exceso de líquidos de la sangre cuando los riñones ya no pueden hacer bien esta función. Ayuda a controlar los síntomas y a mantener la salud general mientras espera un trasplante de riñón.
- Trasplante de riñón: Este procedimiento consiste en reemplazar un riñón enfermo por uno sano de un donante fallecido o vivo. El trasplante de riñón se considera la mejor opción de tratamiento para la ERT, porque ofrece mejor calidad de vida y permite vivir más tiempo en comparación con la diálisis.
- Cambios en el estilo de vida: Los cambios de hábitos de salud cumplen un papel clave en el manejo de la ERT. Dejar de fumar, comer menos sal, reducir el consumo de alcohol, seguir una alimentación saludable y hacer actividad física con regularidad pueden ayudar a mejorar los síntomas, prevenir complicaciones y frenar el avance de la enfermedad.
Es importante saber que los tipos de medicamentos, las terapias y los cambios de hábitos de salud pueden variar según las necesidades de cada persona. Es necesario consultar con un profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.