Cómo se diagnostica una infección de riñón
Para diagnosticar una infección del riñón, el personal de salud puede hacer varios exámenes, pruebas de detección y procedimientos. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico y a saber el tipo, la gravedad o la etapa de la infección.
Los especialistas que diagnostican una infección del riñón incluyen médicos de atención primaria, urólogos, nefrólogos y especialistas en enfermedades infecciosas. Estos son algunos exámenes, pruebas y procedimientos comunes:
- Examen físico: Un profesional de salud hará un examen físico para ver su estado general. Revisará signos vitales como la frecuencia del corazón, la presión arterial, la temperatura, señales de deshidratación y la frecuencia respiratoria. También revisará la zona media y baja de la espalda para ver si hay dolor o sensibilidad.
- Muestra de orina: Recolectar una muestra de orina a mitad del chorro en un recipiente especial permite el análisis en el laboratorio. Si la muestra tiene bacterias y glóbulos blancos (células de defensa), puede indicar una infección. Los síntomas y los resultados del laboratorio ayudan al diagnóstico.
- Pruebas de imagen: El personal de salud puede pedir imágenes del área del riñón para detectar problemas. Las pruebas comunes incluyen tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) y ultrasonido (ecografía). Estas pruebas dan imágenes detalladas de los riñones y las vías urinarias para identificar cualquier problema.
- Análisis de sangre: Se usan para medir sustancias que los riñones filtran, como el nitrógeno ureico en sangre y la creatinina. Niveles altos pueden indicar problemas del riñón o insuficiencia renal aguda (cuando el riñón deja de funcionar de repente).
Según su situación, pueden ser necesarios exámenes adicionales para descartar otras causas o complicaciones. Esto puede incluir exámenes rectales en hombres para revisar si la próstata está agrandada y exámenes pélvicos en mujeres jóvenes para descartar la enfermedad inflamatoria pélvica (infección de los órganos reproductores).
Para determinar el tipo, la gravedad o la etapa de una infección del riñón, el personal médico puede hacer más exámenes o procedimientos:
- Radiografía del abdomen: Una radiografía puede ayudar a descartar otras causas de los síntomas relacionados con la infección del riñón.
- Ultrasonido renal (ecografía renal): Esta prueba no invasiva usa ondas de sonido para crear imágenes de los riñones. Ayuda a revisar si hay obstrucciones, anomalías, tumores u otros problemas dentro de los riñones.
- Biopsia renal: En algunos casos, un profesional de salud puede extraer un pequeño trozo de tejido del riñón para examinarlo en el laboratorio. Esto puede ayudar a saber si hay daño en las células.
Recuerde: es importante consultar con un profesional de salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado para su situación específica.