Información sobre la glomerulonefritis posestreptocócica

Descripción general

La glomerulonefritis postestreptocócica (GNPE) es una enfermedad de los riñones. La causa es la reacción del sistema inmunitario a una infección no tratada por ciertas cepas de Streptococcus pyogenes, también llamado estreptococo del grupo A. A menudo aparece después de infecciones de la garganta o de la piel, como una infección de garganta por estreptococo o el impétigo (una infección de la piel). La GNPE es más común en niños de 5 a 12 años, pero puede presentarse a cualquier edad.

En esta enfermedad se inflaman los glomérulos, que son los pequeños filtros de los riñones. Ellos quitan desechos y exceso de líquido de la sangre. La inflamación puede causar síntomas visibles, como hinchazón (edema); sangre en la orina (hematuria), que puede verse rojiza o marrón (color café); presión arterial alta (hipertensión); y proteína en la orina (proteinuria). En algunos casos también puede haber menos orina de lo normal, cansancio u otras señales de que los riñones no funcionan bien. Aunque la GNPE a menudo mejora por sí sola y el pronóstico es bueno, es importante consultar a un médico para recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuados y evitar problemas graves, sobre todo en los casos más severos.

Causas y factores de riesgo

La glomerulonefritis posestreptocócica (GNPE) es causada por una respuesta del sistema inmunitario a ciertas cepas de la bacteria Streptococcus. La GNPE ocurre después de una infección no tratada con cepas del estreptococo beta‑hemolítico del grupo A que afectan los riñones. Estas bacterias pueden causar faringitis (infección de la garganta) o impétigo (infección de la piel).

Los factores de riesgo de la GNPE se dividen en no modificables y modificables.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • Edad: los niños de 2 a 12 años tienen más riesgo de GNPE.
  • Factores genéticos: aunque la GNPE no suele heredarse, ciertos factores genéticos pueden aumentar el riesgo en algunas personas.

Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):

  • Hacinamiento: vivir en condiciones de hacinamiento aumenta el riesgo de infecciones por estreptococo, lo que puede llevar a GNPE.
  • Higiene deficiente: la falta de acceso a agua limpia suficiente, las malas prácticas de higiene personal y la falta de educación sobre higiene aumentan el riesgo de infección.
  • Factores ambientales: el calor y la humedad favorecen la propagación de las infecciones por estreptococo.
  • Uso de ciertos medicamentos: el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno o aspirina, puede aumentar el riesgo de desarrollar GNPE.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener GNPE, no significa que la vaya a presentar. Si tiene inquietudes sobre su riesgo de GNPE, consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la glomerulonefritis postestreptocócica (GNPE; inflamación de los filtros del riñón después de una infección por estreptococo) incluyen:

  • Hinchazón de la cara al despertar
  • Orina de color marrón o con rastros de sangre
  • Orinar menos de lo habitual
  • Líquido en los pulmones que causa tos y falta de aire
  • Presión arterial alta

A medida que la GNPE avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Tobillos o cara hinchados por retención de líquidos
  • Orinar con frecuencia durante la noche
  • Burbujas o espuma en la orina por exceso de proteína
  • Poco apetito, náuseas y vómitos (en casos de insuficiencia renal, cuando los riñones fallan)
  • Cansancio por dormir mal y calambres musculares en la noche
  • Piel seca y con picazón
  • Dolor intenso en la parte alta de la espalda, detrás de las costillas (dolor de riñón)

Es importante saber que estos síntomas pueden variar según la persona y la gravedad de la GNPE. Si presenta alguno de estos síntomas o sospecha que puede tener GNPE, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la glomerulonefritis postestreptocócica (inflamación de los filtros del riñón después de una infección por estreptococo), suelen realizarse estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Su proveedor de atención médica buscará señales físicas de un problema de salud, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Análisis de laboratorio: Se pueden recomendar una extracción de sangre o un análisis de orina. Estos análisis ayudan a evaluar cómo funcionan los riñones y a detectar problemas.
  • Estudios de imagen: Según sus síntomas y lo que su proveedor encuentre, se pueden ordenar estudios como una radiografía o una resonancia magnética para revisar la forma y el estado de los riñones e identificar problemas.

Para saber qué tan grave es la glomerulonefritis postestreptocócica, se pueden hacer otras pruebas y procedimientos, como:

  • Biopsia de riñón: Consiste en tomar una pequeña muestra de tejido del riñón para examinarla al microscopio. Este procedimiento ayuda a saber el grado de inflamación y daño en los riñones.
  • Pruebas para medir la función de los riñones: Evalúan qué tan bien funcionan los riñones al medir los niveles de desechos en la sangre y revisar el equilibrio de sales y minerales (electrolitos).
  • Pruebas del sistema inmunitario (inmunológicas): Pueden ayudar a identificar anticuerpos o problemas del sistema inmunitario que podrían estar contribuyendo a la afección.

Es importante consultar con su proveedor de atención médica para decidir qué exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la glomerulonefritis posestreptocócica (PSGN) son controlar los síntomas, prevenir complicaciones y proteger la salud de los riñones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:

  • Antibióticos: se usan para tratar la infección por estreptococo que causó la PSGN. Funcionan matando las bacterias responsables de la infección.
  • Manejo de los síntomas: el tratamiento se enfoca en controlar la presión arterial alta y la retención de líquidos. Puede incluir:
  • Diuréticos: ayudan a eliminar el exceso de líquido y a controlar la presión alta.
  • Medicamentos para la presión arterial: ayudan a relajar los vasos sanguíneos y a bajar la presión arterial.
  • Medicamentos inmunosupresores: en casos graves o de avance rápido, se pueden indicar corticosteroides (corticoides) u otros inmunosupresores para controlar la inflamación y reducir el daño en los riñones.
  • Plasmaféresis: este procedimiento retira del plasma de la sangre los anticuerpos en personas con problemas autoinmunes, lo que ayuda a aliviar los síntomas.
  • Diálisis: en casos de PSGN aguda o daño renal severo, puede ser necesaria por un tiempo. La diálisis ayuda a filtrar desechos del cuerpo, controlar la presión alta y eliminar el exceso de líquido.
  • Trasplante de riñón: si la persona por lo demás está sana y no puede recibir un trasplante, se puede considerar un trasplante de riñón como opción a largo plazo.

Es importante saber que los tipos de medicamentos, terapias, procedimientos y cambios en hábitos de salud pueden variar según su situación y la gravedad de la PSGN. Consulte siempre con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.