Cómo se diagnostica la cistitis intersticial

Descripción general

La cistitis intersticial (CI) es una afección crónica que causa molestia o dolor en la vejiga y la zona pélvica. A menudo se asocia con ganas urgentes de orinar y orinar con mucha frecuencia.

Para diagnosticar la CI, los médicos usan una combinación de exámenes, pruebas y procedimientos. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico y a determinar el tipo, la gravedad o la etapa de la CI. Los especialistas que pueden participar incluyen urólogos y ginecólogos.

Exámenes, pruebas y procedimientos para diagnosticar la CI:

  • Examen físico: Un profesional de salud comenzará revisando sus antecedentes médicos y preguntándole sobre sus síntomas. Puede preguntarle con qué frecuencia y cuándo aparecen sus síntomas y qué cosas los desencadenan o empeoran. Durante el examen físico, el profesional puede palpar su abdomen para buscar inflamación u otras irregularidades.
  • Pruebas para descartar otras causas: Como no hay una prueba específica para la CI, a menudo se recomiendan pruebas para descartar otras afecciones con síntomas parecidos. Estas pueden incluir un análisis de orina y un examen pélvico para buscar inflamación de la vejiga, infecciones urinarias u otros problemas ginecológicos.
  • Pruebas de imagen: En algunos casos se usan estudios como la resonancia magnética (RM) y el ultrasonido transvaginal para ayudar con el diagnóstico. Estas pruebas hacen imágenes detalladas de la zona pélvica y pueden dar más información sobre el problema.
  • Pruebas de laboratorio: El análisis de orina revisa si la orina tiene bacterias, proteína, cristales y glóbulos blancos y rojos. El cultivo de orina (urocultivo) busca gérmenes en la orina.
  • Cistoscopia: Durante la cistoscopia, un profesional de salud usa un tubo delgado con cámara llamado cistoscopio para ver el interior de la vejiga y la uretra. Esta prueba ayuda a diagnosticar la CI al permitir ver si hay anomalías en el revestimiento (la pared interna) de la vejiga. En algunos casos, durante la cistoscopia se toma una biopsia (una pequeña muestra de tejido) para estudiarla.

Para determinar el tipo, la gravedad o la etapa de la CI, pueden hacerse más exámenes, pruebas o procedimientos:

  • Biopsia de la pared de la vejiga: Se extrae una muestra de tejido de la vejiga para buscar CI y otras anomalías de la vejiga.
  • Pruebas de función de la vejiga: Evalúan qué tan bien funciona su vejiga midiendo cosas como el flujo de orina y la capacidad de la vejiga. Dan información sobre la función de la vejiga y ayudan a determinar la gravedad de la CI.
  • Prueba de sensibilidad al potasio: Consiste en introducir una solución con potasio en la vejiga para ver cómo reacciona. Las personas con CI pueden sentir más dolor o molestia cuando la vejiga está expuesta a esta solución.

Su profesional de salud tendrá en cuenta sus síntomas y le recomendará tratamientos según sus necesidades. A menudo se sugieren cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, evitar el alcohol y hacer cambios en la alimentación, como parte del manejo de los síntomas de la CI.

Recuerde: lo mejor es consultar con un profesional de salud si sospecha que tiene CI o cualquier otra afección. Puede darle un diagnóstico preciso y recomendarle opciones de tratamiento adecuadas a sus necesidades.