Causas y factores de riesgo de la incontinencia urinaria de esfuerzo

Descripción general

La incontinencia de esfuerzo es un tipo de incontinencia urinaria. Es decir, una pérdida del control de la vejiga. En la incontinencia de esfuerzo hay fugas de orina durante actividades que aumentan la presión sobre la vejiga, como estornudar, toser, reír o agacharse. Ocurre cuando se debilitan los músculos y tejidos que sostienen la vejiga y controlan el esfínter urinario (el músculo que abre y cierra la salida de la orina). Este debilitamiento puede ocurrir por varias razones, entre ellas:

  • Embarazo y parto: En las mujeres, la causa más común es el embarazo y el parto. Los músculos que sostienen la vejiga pueden debilitarse durante el embarazo y debilitarse más con el parto vaginal.
  • Extirpación quirúrgica de la próstata: En los hombres, a menudo se debe a la extirpación de la glándula prostática. Esta cirugía puede debilitar los músculos que controlan el esfínter urinario.
  • Envejecimiento: Con la edad, los músculos se debilitan un poco de forma natural, incluidos los que sostienen la vejiga. Esto puede contribuir a la incontinencia de esfuerzo.
  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta la presión sobre los músculos de la pelvis y puede causar incontinencia de esfuerzo.
  • Tos crónica: Toser con frecuencia o por mucho tiempo, por ejemplo por fumar o por enfermedades que causan tos crónica, puede debilitar los músculos de la pelvis y contribuir a la incontinencia de esfuerzo.
  • Levantar peso: Realizar actividades de levantamiento de objetos pesados puede forzar los músculos de la pelvis y llevar a incontinencia de esfuerzo.
  • Otros factores: Cirugías pélvicas previas que causen daño a nervios y músculos, trastornos del tejido conectivo (los tejidos que dan soporte), estreñimiento, fumar y hacer por mucho tiempo actividades de alto impacto como trotar o saltar.

Es importante saber que la incontinencia de esfuerzo es más común en las mujeres que en los hombres. Afecta al doble de mujeres que de hombres, debido a eventos de la vida como el embarazo, el parto y la menopausia. Sin embargo, puede ocurrir a cualquier edad. Al entender estas causas, las personas pueden tomar decisiones informadas sobre su salud y buscar tratamiento adecuado si lo necesitan.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Factores de riesgo no modificables de la incontinencia urinaria de esfuerzo (cuando se escapa orina al toser, reír o hacer esfuerzo) son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Estos factores incluyen:

  • Edad: Al envejecer, los músculos de la vejiga y de la uretra (el tubo por donde sale la orina) se debilitan, lo que aumenta el riesgo de incontinencia de esfuerzo. No hay una edad límite exacta, pero en general la edad mayor es un factor de riesgo.
  • Sexo asignado al nacer: Las mujeres tienen más probabilidad de presentar incontinencia de esfuerzo que los hombres. Según un estudio, 13 de cada 100 mujeres de 19 a 44 años, y 22 de cada 100 mujeres de 45 a 64 años, presentarán incontinencia de esfuerzo. Las mujeres que han dado a luz también tienen más riesgo.
  • Genética (herencia): La predisposición genética puede influir en el desarrollo de la incontinencia de esfuerzo. Tener antecedentes familiares de incontinencia de esfuerzo aumenta el riesgo de presentarla.
Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Los factores de riesgo modificables de la incontinencia urinaria de esfuerzo (escape de orina al toser o estornudar) son cosas que usted puede cambiar o controlar para bajar el riesgo de tener este problema. Estos son algunos:

  • Exceso de peso (obesidad): Tener exceso de peso pone presión extra sobre la vejiga y los músculos alrededor. Esto los debilita y hace más probable que se escape orina al toser o estornudar.
  • Fumar: La tos crónica causada por fumar puede aumentar la probabilidad de tener episodios de incontinencia urinaria.
  • Nivel de actividad física: La falta de actividad física puede debilitar los músculos del piso pélvico (los que sostienen la vejiga), lo que aumenta el riesgo de incontinencia urinaria de esfuerzo.
Reducir riesgos

Para prevenir o reducir el riesgo de tener incontinencia urinaria de esfuerzo (escape de orina al toser o estornudar), usted puede cambiar algunos factores de riesgo. Esto incluye:

  • Ejercicio: Cambie los ejercicios de alto impacto por otros de bajo impacto para reducir la presión sobre la vejiga. Fortalecer los músculos del abdomen y la espalda también puede ayudar a prevenir la incontinencia de esfuerzo.
  • Cambios en el estilo de vida: Deje de fumar y evite la cafeína, porque ambos pueden empeorar los síntomas de la incontinencia de esfuerzo. Mantenga un peso saludable, ya que la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar esta condición.
  • Cambios en la alimentación: Comer alimentos ricos en fibra ayuda a prevenir el estreñimiento, que puede presionar la vejiga y empeorar los síntomas de la incontinencia de esfuerzo. También se recomienda reducir sustancias que irritan la vejiga, como los edulcorantes artificiales y la cafeína.
  • Hidratación: Beber suficiente agua es clave para prevenir el estreñimiento, que puede contribuir a la incontinencia de esfuerzo. Sin embargo, es importante encontrar un equilibrio y no tomar cantidades excesivas de líquidos.
  • Ejercicios de Kegel: Hacer ejercicios de Kegel con regularidad puede fortalecer los músculos del suelo pélvico (los que sostienen la vejiga) y prevenir pérdidas de orina al toser o estornudar. Incluso las personas que no tienen incontinencia de esfuerzo pueden considerar hacerlos para prevenirla en el futuro.
  • Acceso al baño: Asegúrese de que el baño sea fácil de usar si tiene problemas de movilidad. Considere adaptaciones como barras de apoyo o asientos elevados para facilitar ir al baño.

Es importante saber que estas acciones pueden ayudar a prevenir o reducir el riesgo de incontinencia de esfuerzo, pero siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados. Este profesional puede darle más recomendaciones según su situación y sus necesidades específicas.