Sangre en la orina como síntoma de cistitis hemorrágica

Descripción general

La sangre en la orina, también llamada hematuria (presencia de sangre en la orina), puede ser un síntoma de cistitis hemorrágica. La cistitis hemorrágica es una afección en la que el revestimiento interno de la vejiga se inflama y sangra.

En etapas tempranas, el sangrado puede ser microscópico; no se ve a simple vista. A medida que avanza, usted puede notar orina con un poco de sangre, orina con sangre o incluso coágulos de sangre. Es importante saber que los síntomas pueden parecerse a los de una infección de vías urinarias (IVU), pero pueden ser más intensos y durar más.

Además de la sangre en la orina, otros síntomas pueden incluir:

  • Dolor al orinar
  • Orinar con frecuencia
  • Necesidad urgente de orinar
  • Pérdida del control de la vejiga (escapes de orina)

La sangre en la orina puede verse rosada, roja o marrón. Sin embargo, no siempre es visible a simple vista y a veces solo se detecta con un microscopio. En ocasiones, la sangre en la orina puede deberse a un quiste roto o a un vaso sanguíneo roto alrededor del quiste. También puede indicar una IVU o una piedra en el riñón.

Si usted presenta sangre en la orina y cree que puede estar relacionada con la cistitis hemorrágica, es crucial consultar con su médico. Su médico evaluará sus síntomas y su historia clínica para decidir qué hacer. El tratamiento depende de la causa. Su médico puede recomendarle medicamentos o terapias para controlar los síntomas de la cistitis hemorrágica y reducir la inflamación.

Las mujeres deben comunicarse con su médico si ven sangre en la orina fuera de su período menstrual habitual. Esto es especialmente importante si además presentan:

  • Dolor intenso en la parte baja de la espalda, en los intestinos o en la pelvis
  • Problemas gastrointestinales como estreñimiento, diarrea o náuseas
  • Dolor al orinar
  • Orina turbia o de color anormal
  • Orina con mal olor
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Cansancio

Recuerde: esta información es general. Para recibir consejos y orientación personalizados, consulte siempre con su médico.