Acerca del reflujo vesicoureteral
El reflujo vesicoureteral (RVU) es un problema en el que la orina se devuelve desde la vejiga hacia uno o ambos uréteres (los tubos que llevan la orina) y a veces hasta los riñones.
Normalmente, la orina baja por las vías urinarias: sale de los riñones, pasa por los uréteres y llega a la vejiga. Con el RVU, parte de la orina sube de regreso, o hace reflujo, por uno o ambos uréteres y puede alcanzar los riñones.
El RVU es más común en bebés y en niñas y niños pequeños. Puede causar infecciones de las vías urinarias (IVU) y, con menos frecuencia, daño en los riñones.
Hay distintos grados de RVU, de leve (grado 1) a más grave (grado 5). La mayoría de los niños con RVU no tiene problemas a largo plazo.
La causa del reflujo vesicoureteral (RVU)—cuando la orina se regresa de la vejiga hacia los uréteres (tubos que llevan la orina de los riñones a la vejiga)— puede ser:
- Primaria: las niñas y los niños nacen con un problema en una válvula que normalmente evita que la orina se regrese de la vejiga a los uréteres. Con esa válvula con problema, la orina puede irse hacia atrás al uréter.
- Secundaria: hay un problema que impide que la vejiga se vacíe bien. Cuando la vejiga no se vacía de forma normal, la orina puede regresarse al uréter.
Los factores de riesgo de RVU incluyen:
- Sexo femenino: el RVU es más común en niñas que en niños
- Raza: el riesgo de tener RVU es mayor en niñas y niños blancos
- Edad: el RVU es más común en niñas y niños pequeños (2 años o menos). El RVU no es común en personas adultas
- Antecedentes familiares: el RVU primario es más común en niñas y niños cuyos padres o hermanos tuvieron RVU
- Condiciones al nacer: niñas y niños que nacen con problemas en los riñones o en las vías urinarias tienen más riesgo de RVU
- Problemas de vejiga: niñas y niños que tienen problemas para orinar (se aguantan la orina) tienen más riesgo de RVU
- Problemas de intestino: niñas y niños que tienen problemas para evacuar (se aguantan las heces) tienen más riesgo de RVU
Los síntomas del reflujo vesicoureteral (RVU) pueden variar según la edad de la persona y qué tan grave sea. El síntoma más común son las infecciones del tracto urinario (ITU) frecuentes. En el RVU, la orina se devuelve hacia los riñones y favorece el crecimiento de bacterias.
Signos y síntomas de una ITU:
- Fiebre
- Dolor o ardor al orinar
- Necesidad de orinar con frecuencia, a veces solo salen pequeñas cantidades
- Orina con mal olor
- Sangre en la orina
- Orina turbia
- Dolor en el abdomen o en los costados (flancos)
- En bebés que no pueden expresar sus síntomas, las señales pueden incluir falta de apetito, irritabilidad y fiebre.
Síntomas adicionales del RVU, sobre todo en niños más grandes (después de la etapa de niño pequeño), incluyen:
- Estreñimiento
- Mojar la cama
Si usted o su hijo presenta fiebres altas, síntomas de ITU o ITU recurrentes, es esencial consultar con un médico para recibir diagnóstico y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar el reflujo vesicoureteral (RVU), el equipo médico suele usar varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos pueden incluir:
- Antecedentes médicos y examen físico: El profesional de salud le preguntará sobre sus síntomas, hábitos para orinar y evacuar, otros problemas o enfermedades, medicamentos y antecedentes médicos familiares. El examen físico incluirá revisar si el abdomen está hinchado.
- Análisis de sangre: Pueden ayudar a buscar señales de infección o daño en los riñones.
- Análisis de orina: Pueden ayudar a buscar señales de infección o daño en los riñones.
- Ecografía (ultrasonido): Usa ondas sonoras para crear imágenes de las vías urinarias, incluidos los riñones y la vejiga. Puede mostrar si hay anomalías o bloqueos.
- Cistouretrografía miccional (CUM): Es una prueba con rayos X de la vejiga y la uretra (el conducto por donde sale la orina) mientras se inyecta un colorante especial en la vejiga. Ayuda a ver si la orina se regresa hacia los uréteres (tubos que conectan los riñones con la vejiga), lo que indica RVU.
- Cistograma con radionúclidos: Es una prueba de medicina nuclear. Se inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo en la vejiga. Así se puede seguir el recorrido de la orina.
Como parte del diagnóstico, el profesional de salud puede determinar qué tan grave es el RVU. La escala de gravedad del RVU muestra hasta dónde se regresa la orina en las vías urinarias. El grado 1 es leve: la orina se devuelve a una parte de los uréteres. El grado 5 es grave: la orina se devuelve por los uréteres y llega a los riñones.
Según su situación, se pueden usar otras evaluaciones, pruebas y procedimientos para diagnosticar el RVU o para determinar su gravedad.
Las metas del tratamiento para el reflujo vesicoureteral (RVU) son prevenir las infecciones del tracto urinario (ITU) repetidas, evitar daño a los riñones y reducir al mínimo el impacto del tratamiento y los controles. Las opciones dependen del tipo y la gravedad del RVU y de factores individuales, como la edad y los síntomas.
Para el RVU primario (RVU causado por un problema en la válvula entre el uréter y la vejiga), las opciones pueden incluir:
- Antibióticos para ayudar a prevenir y tratar infecciones por bacterias. Para prevención, se pueden usar por tiempo prolongado en dosis bajas, mientras se observa si el niño supera el RVU con el crecimiento.
- Cirugía para reparar la válvula entre el uréter y la vejiga y evitar que la orina se regrese. Las cirugías pueden incluir:
- Reimplante ureteral: esta cirugía ajusta la forma en que el uréter entra a la vejiga para que la orina no se devuelva. Se puede hacer como procedimiento abierto o por laparoscopia (mínimamente invasiva).
- Inyecciones de material de relleno: en este procedimiento, se inyecta una pequeña cantidad de un líquido tipo gel en la pared de la vejiga, cerca de la abertura del uréter. Esto crea un bulto en la pared de la vejiga que actúa como válvula para evitar que la orina regrese al uréter.
Para el RVU secundario (RVU causado porque la vejiga no se vacía bien), el objetivo es quitar obstrucciones o mejorar el vaciamiento de la vejiga. Las opciones pueden incluir:
- Antibióticos para prevenir o tratar ITU
- Sondaje (colocación de una sonda), donde se introduce un tubo delgado por la uretra hasta la vejiga para que la vejiga drene por el tubo
- Medicinas que relajan el músculo de la vejiga para que pueda vaciarse
- Cirugía para quitar obstrucciones o corregir otros problemas de la vejiga
Junto con los tratamientos médicos, ciertos cambios en los hábitos de salud también pueden ayudar a manejar el RVU. Estos pueden incluir:
- Animar a los niños a beber suficientes líquidos para orinar con regularidad y eliminar bacterias de las vías urinarias.
- Mantener buena higiene, como limpiarse de adelante hacia atrás después de usar el baño.
Es importante saber que el plan de tratamiento para el RVU puede variar según factores como la edad, la función renal, la gravedad del reflujo, la aceptación de los padres y la frecuencia de ITU con fiebre. El profesional de la salud evaluará cada caso y recomendará el plan más adecuado según estos factores.
La mayoría de los niños con reflujo vesicoureteral (RVU) se recuperan sin complicaciones. Algunos niños no tienen síntomas del RVU. Si hay síntomas, el más común es una infección de las vías urinarias (IVU). Cuando la orina va hacia atrás, las bacterias pueden crecer con más facilidad en las vías urinarias y causar IVU. En algunos casos, las IVU pueden dejar cicatrices en los riñones (marcas permanentes). Las cicatrices en los riñones son más probables si el RVU no se trata o si el tratamiento se retrasa.
Con el tiempo, el RVU puede causar diferentes problemas y complicaciones. Las complicaciones del RVU pueden incluir:
- Infecciones de las vías urinarias (IVU)
- IVU que se extienden a los riñones
- Cicatrices en los riñones
- Daño permanente en los riñones
- Presión arterial alta
- Insuficiencia renal (los riñones dejan de funcionar bien)
Es importante saber que, aunque estos tratamientos han mostrado ser eficaces para reducir las complicaciones, siempre es mejor consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. Un profesional podrá evaluar su situación específica y darle orientación sobre las opciones de tratamiento más adecuadas para usted o su hijo o su hija.