Información sobre la incontinencia urinaria (pérdida del control de la vejiga)
La incontinencia urinaria (IU) es la pérdida del control de la vejiga o el escape de orina. Ocurre cuando los músculos de la vejiga se aprietan de repente y los músculos del esfínter, que cierran la uretra (el conducto por donde sale la orina), no son lo bastante fuertes. Esto puede causar una necesidad repentina y fuerte de orinar que usted no puede controlar.
La IU puede ocurrir cuando hay presión sobre la vejiga, como al reír, estornudar o hacer ejercicio. También puede presentarse si hay un problema con los nervios que controlan los músculos de la vejiga y la uretra.
La IU puede ir desde un problema leve hasta algo que afecta mucho su vida diaria. Hay diferentes tipos de IU, como la incontinencia de esfuerzo (escape por presión sobre la vejiga) y la incontinencia de urgencia (escape por una necesidad fuerte de orinar). El tratamiento adecuado puede ayudar a mejorar los síntomas.
La incontinencia urinaria puede tener varias causas y factores de riesgo:
- Debilidad de los músculos que sostienen la vejiga: A medida que usted envejece, estos músculos pueden debilitarse y aumentar el riesgo de incontinencia.
- Daño físico en los músculos del suelo pélvico: Puede ocurrir por el parto u otros factores y debilita los músculos que ayudan a controlar la orina.
- Próstata agrandada: En los hombres, una próstata agrandada puede presionar la vejiga y causar incontinencia.
- Cáncer de próstata o de vejiga: Estas afecciones también pueden presionar la vejiga y causar incontinencia urinaria.
- Afecciones neurológicas: Algunas, como la demencia o la enfermedad de Alzheimer, afectan las señales entre el cerebro y la vejiga y dificultan controlar la orina.
- Infecciones: Las infecciones de las vías urinarias, de la vejiga o de los riñones, o los cálculos renales, pueden causar problemas urinarios temporales e incontinencia.
- Embarazo: Estar embarazada pone más presión sobre la vejiga y puede contribuir a la incontinencia urinaria.
- Sobrepeso: El exceso de peso puede debilitar los músculos que controlan la orina y aumentar el riesgo de incontinencia.
- Diabetes: La diabetes puede afectar el funcionamiento de los nervios y causar incontinencia urinaria.
- Menopausia: Los cambios hormonales durante la menopausia pueden debilitar los músculos del suelo pélvico y aumentar el riesgo de incontinencia.
Factores de riesgo no modificables de la incontinencia urinaria: son factores que no se pueden cambiar. Son:
- Edad: El riesgo de incontinencia urinaria aumenta a medida que usted envejece por cambios naturales en la fuerza y la función de los músculos.
- Sexo: Las mujeres tienen más probabilidad de presentar incontinencia de esfuerzo (pérdida de orina al toser, reír o hacer fuerza) que los hombres, en especial si han tenido hijos.
Factores de riesgo modificables de la incontinencia urinaria: son factores que se pueden cambiar. Son:
- Obesidad: Tener sobrepeso pone más presión sobre la vejiga y debilita los músculos cercanos, lo que aumenta el riesgo de incontinencia.
- Fumar: La tos crónica causada por fumar puede provocar episodios de incontinencia.
- Enfermedad de la próstata: En los hombres, la incontinencia urinaria puede presentarse después de una cirugía de próstata o de radioterapia.
Es importante saber que algunas causas de la incontinencia urinaria se tratan con facilidad y pueden causar problemas temporales. Sin embargo, otras pueden ser más graves y persistentes. Llevar un estilo de vida saludable, con actividad física regular, una alimentación equilibrada y un peso saludable, puede ayudar a reducir el riesgo de incontinencia urinaria.
Los síntomas tempranos más comunes de la incontinencia urinaria incluyen:
- Escape de orina sin querer (goteo)
- Escape provocado por presión física, como al toser, estornudar, reír, levantar peso o hacer ejercicio
- Contracción repentina e involuntaria de los músculos de la vejiga que causa una urgencia de orinar
A medida que la incontinencia urinaria avanza o se vuelve más intensa, pueden aparecer síntomas adicionales. Estos pueden incluir:
- Presión o espasmos (calambres) en la zona pélvica que causan una fuerte urgencia de orinar
- Orinar con más frecuencia (ir al baño más de 8 veces al día o más de 2 veces en la noche)
- Orinar mientras duerme (mojar la cama)
- Dolor al orinar
- Orina rosada, roja u oscura
- Olor fuerte en la orina
- Dolor en el abdomen o en la espalda
- Infecciones urinarias frecuentes
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Tejido que sobresale de la vagina y puede sangrar o estar sensible
- Dolor en la parte baja del abdomen, la pelvis, la espalda baja, la ingle o la vagina
Para diagnosticar la incontinencia urinaria, los profesionales de la salud usan varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Antecedentes médicos: Su profesional de la salud le preguntará sobre sus antecedentes y cualquier experiencia previa con incontinencia.
- Examen físico: Se hará un examen físico, con examen pélvico en personas con vagina. En personas con próstata, el médico también puede examinar el recto para revisar si la próstata está agrandada.
- Evaluación del suelo pélvico: Esta prueba mide la fuerza de los músculos del suelo pélvico (ayudan a controlar la vejiga).
- Análisis de orina: Esta prueba busca señales de infección o problemas en la orina.
- Cultivo de orina: Si se sospecha una infección urinaria, esta prueba puede identificar la bacteria específica.
- Ultrasonido (ecografía) de la vejiga: Este procedimiento permite ver la forma de la vejiga y cuánta orina queda después de orinar.
- Cistoscopia: Se inserta un tubo delgado con una cámara por la uretra (el conducto por donde sale la orina) para revisar la uretra y la vejiga.
- Estudios con rayos X: Varios estudios con rayos X pueden ayudar a diagnosticar la incontinencia. Incluyen la pielografía intravenosa (PIV), que usa un colorante que entra en la sangre y se toman radiografías mientras pasa por el sistema urinario; y el estudio de riñones, uréteres y vejiga (KUB).
Además de estas pruebas de diagnóstico, hay otros exámenes, pruebas y procedimientos para determinar la etapa o la gravedad de la incontinencia urinaria:
- Medición del residuo posmiccional: Mide cuánta orina queda en la vejiga después de orinar.
- Ultrasonido (ecografía) pélvico: Da una imagen de la pelvis y puede ayudar a detectar problemas.
- Prueba de esfuerzo: Se le pedirá que haga presión de repente (por ejemplo, toser) mientras el médico observa si hay pérdida de orina.
- Estudios urodinámicos: Miden cuánta presión pueden soportar la vejiga y el músculo esfínter urinario (músculo que abre y cierra la salida de la orina).
- Cistograma: Es un estudio con rayos X que muestra una imagen de la vejiga.
- Examen neurológico: Puede hacerse un examen sencillo para revisar el tono del esfínter anal, las contracciones anales voluntarias y la sensibilidad del perineo (área entre los genitales y el ano).
- Diario de orina (diario miccional): Llevar un diario ayuda a anotar con qué frecuencia ocurre la incontinencia, cuánta orina se pierde y en qué situaciones ocurre la fuga.
Las metas del tratamiento de la incontinencia urinaria son mejorar su calidad de vida y atender los efectos físicos, emocionales y sociales de esta condición. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
Medicamentos:
- Hay muchos medicamentos que se pueden recetar para relajar los músculos de la vejiga. Esto ayuda a tratar la incontinencia de urgencia.
Terapias:
- Entrenamiento de los músculos del suelo pélvico: son ejercicios que fortalecen los músculos que controlan el paso de la orina.
- Estimulación magnética extracorpórea: esta terapia usa imanes para fortalecer los músculos del suelo pélvico.
- Estas terapias ayudan a mejorar el control de la vejiga y a reducir la incontinencia urinaria de esfuerzo.
Procedimientos terapéuticos:
- Pesarios e insertos uretrales: los pesarios son dispositivos que se colocan dentro de la vagina para sostener la vejiga y tratar la incontinencia de esfuerzo. Los insertos uretrales actúan como tapones para evitar escapes.
- Material de relleno: se inyecta colágeno u otros materiales alrededor de la uretra para ayudar a mantenerla cerrada y reducir los escapes.
- Toxina botulínica tipo A (Botox): se inyecta en el músculo de la vejiga. Relaja el músculo y aumenta la capacidad de la vejiga, lo que reduce los episodios de incontinencia.
- Estimulador de nervios: este dispositivo se recomienda para la incontinencia de urgencia grave y ayuda a regular la función de la vejiga.
Cambios en sus hábitos de salud:
- Entrenamiento de la vejiga: ejercicios, como los del suelo pélvico o entrenamiento para espaciar las idas al baño, pueden aumentar el control de la vejiga.
- Terapia conductual: manejar cuánto líquido toma, ajustar la dieta y usar el baño a horas fijas, antes de sentir ganas, puede ayudar según la causa.
- Manejo de otras afecciones: tratar problemas como el estreñimiento o las infecciones de las vías urinarias también puede mejorar la incontinencia urinaria.
Es importante saber que el plan de tratamiento varía según la causa de la incontinencia urinaria. El personal de salud le recomendará un plan personalizado que puede incluir uno o más de estos tratamientos, según sus necesidades.
La incontinencia urinaria varía con el tiempo y es diferente en cada persona. Algunas personas pasan por periodos con pérdidas de orina y periodos sin ellas. Esta condición se vuelve más común con la edad. Las complicaciones frecuentes asociadas con la incontinencia urinaria incluyen:
- Reflujo vesicoureteral: Normalmente, la orina va de los riñones a la vejiga por unos tubos llamados uréteres. Cuando la vejiga no se vacía bien, la orina puede regresar hacia los uréteres y los riñones. A esto se le llama reflujo vesicoureteral. Puede causar infecciones de las vías urinarias y daño en los riñones, incluso la formación de piedras en los riñones.
Si tiene síntomas de incontinencia urinaria o le preocupa el control de su vejiga, lo mejor es consultar a un profesional de la salud. Esa persona puede darle consejos y orientación personalizados según su situación específica. También puede recomendarle tratamientos adecuados y ayudarle a manejar cualquier complicación asociada con la incontinencia urinaria.