Acerca de los cálculos vesicales (piedras en la vejiga)

Descripción general
Los cálculos en la vejiga, o piedras en la vejiga, son depósitos duros de minerales que se forman cuando la orina se queda en la vejiga y los minerales se cristalizan. El ácido úrico es la sustancia más común en estas piedras. Pueden variar en tamaño y forma, desde pequeñas y lisas hasta grandes e irregulares. Algunas piedras en la vejiga no causan síntomas y se encuentran durante exámenes médicos, pero los síntomas pueden incluir dolor al orinar, dolor en la parte baja del vientre, sangre en la orina o dificultad para vaciar la vejiga. Hoy en día, estas piedras son menos comunes gracias a un mejor acceso a la atención médica. Las piedras grandes pueden requerir que un médico las quite.
Causas y factores de riesgo

Las piedras en la vejiga (cálculos vesicales) pueden tener varias causas y están influidas por factores de riesgo que sí y que no se pueden cambiar. Aquí se lo explicamos:

Causas de fondo de las piedras en la vejiga:

  • Obstrucción a la salida de la vejiga: Las piedras pueden formarse cuando se bloquea el paso de la orina en el cuello de la vejiga, a menudo por una próstata agrandada en hombres o después de una cirugía de próstata.
  • Objetos extraños en la vejiga: Las piedras pueden formarse alrededor de objetos que entran accidentalmente a la vejiga, ya sea por introducción por la propia persona o durante procedimientos médicos en la vejiga, el útero, la vagina o el recto.
  • Infecciones de las vías urinarias (IVU): Las bacterias de estas infecciones crean un ambiente que favorece la formación de piedras.
  • Lesiones de la médula espinal: Las personas con lesiones de la médula espinal tienen más riesgo por problemas para vaciar la vejiga y cambios en el flujo de la orina.
  • Cirugía pélvica previa: Aunque en mujeres es poco común, a veces pueden formarse piedras después de cirugías pélvicas, posiblemente por complicaciones del procedimiento.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • Ser hombre (más común en hombres)
  • Edad (la frecuencia aumenta después de los 50 años)
  • Enfermedad de la próstata o cirugía de próstata previa en hombres
  • Cirugía para la incontinencia urinaria en mujeres
  • Lesiones de la médula espinal

Factores de riesgo modificables (sí se pueden cambiar):

  • Dieta: alto consumo de calorías, sodio y proteínas
  • Hidratación baja: poco volumen de orina
  • Enfermedades crónicas: obesidad, presión arterial alta (hipertensión) y diabetes

Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener piedras en la vejiga, cada persona es diferente. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Síntomas comunes de los cálculos en la vejiga (piedras en la vejiga):

Síntomas tempranos:

  • Ganas de orinar con frecuencia
  • Dolor o molestia al orinar
  • Sangre en la orina
  • Dolor o molestia en el abdomen
  • Orinar más veces de lo normal

Síntomas que pueden aparecer en etapas tardías o con mayor gravedad:

  • Incapacidad para orinar, lo cual puede ser una urgencia médica
  • Dolor en la parte baja de la espalda de un solo lado
  • Hinchazón en los pies
  • Cansancio
  • Menos apetito
  • Pérdida de peso sin intentarlo

Es importante saber que estos síntomas también pueden ser señales de otros problemas. Se necesita una evaluación médica completa. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para recibir una valoración y orientación adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar los cálculos en la vejiga (piedras en la vejiga), se suelen realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Revisión de antecedentes médicos: su profesional de la salud reunirá información sobre sus síntomas y su historia médica.
  • Examen físico: su profesional de la salud hará un examen para buscar señales de piedras en la vejiga, como dolor o molestia al tocar la parte baja del abdomen.
  • Análisis de orina: se recoge una muestra de orina y se analiza para buscar señales de infección o minerales que forman piedras en la vejiga.
  • Pruebas de imagen: se usan para ver la vejiga y detectar piedras. Pueden incluir:
  • Radiografía: ayuda a identificar la presencia y la ubicación de las piedras en la vejiga.
  • Ultrasonido: usa ondas de sonido para crear imágenes de la vejiga y puede identificar piedras.
  • Tomografía computarizada (TC): ofrece imágenes detalladas de la vejiga para un diagnóstico más preciso de las piedras.

Para determinar la gravedad de los cálculos en la vejiga, se pueden hacer pruebas adicionales:

  • Cistoscopia: se inserta un tubo delgado con una cámara por la uretra para mirar dentro de la vejiga. Ayuda a identificar el tamaño, la forma y la ubicación de las piedras.
  • Cultivo de orina: se recoge una muestra de orina para ver si hay infección asociada con las piedras en la vejiga.
  • Análisis de sangre: evalúan la función de los riñones y buscan problemas que puedan estar relacionados con las piedras en la vejiga.

Es importante consultar con su profesional de la salud, quien puede recomendarle los exámenes, pruebas y procedimientos más adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para los cálculos en la vejiga son aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar su calidad de vida. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

Tipos de medicamentos:

  • Fármacos anticolinérgicos: Bloquean una sustancia química que le dice a la vejiga que se contraiga. Ayudan a reducir los espasmos de la vejiga y a controlar el flujo de orina.

Terapias:

  • Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC): Procedimiento no invasivo que usa ondas de sonido para deshacer las piedras en fragmentos más pequeños, para que sea más fácil expulsarlas o extraerlas.
  • Cistolitripsia transuretral: Procedimiento que usa un tubo delgado (cistoscopio) introducido por la uretra para romper o extraer las piedras de la vejiga.
  • Extracción transvesical por un solo puerto en una sola pieza: Método nuevo y mínimamente invasivo para retirar las piedras de la vejiga. Puede bajar el riesgo de daño a la uretra y reducir la posibilidad de que las piedras regresen.

Procedimientos terapéuticos:

  • Estimulación del nervio sacro: Se implanta un dispositivo en la parte baja de la espalda para controlar los nervios de la vejiga y ayudar a regular su función.
  • Onabotulinotoxina A (Botox): Dosis pequeñas relajan los músculos de la vejiga para reducir las contracciones exageradas.

Cambios en el estilo de vida:

  • Beber más agua, comer una dieta equilibrada y mantener una buena higiene para ayudar a prevenir infecciones de las vías urinarias.

Tenga en cuenta que las recomendaciones específicas dependen del tamaño y número de los cálculos, sus antecedentes y su salud general. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada.