Lupus eritematoso sistémico (LES) y anticoagulante lúpico

Descripción general

El lupus eritematoso sistémico (LES), también llamado lupus, es una enfermedad autoinmunitaria. El sistema inmunitario ataca por error tejidos y órganos sanos. El lupus puede causar inflamación y daño en todo el cuerpo, incluyendo la piel, las articulaciones y los órganos. Una condición relacionada con el lupus es el anticoagulante lúpico (AL).

El anticoagulante lúpico es un anticuerpo adquirido que interfiere con la coagulación de la sangre. Aumenta el riesgo de que se formen coágulos anormales en venas y arterias. Esto puede causar complicaciones graves como trombosis venosa profunda o accidente cerebrovascular. Es importante saber que el AL no es exclusivo del lupus. También puede presentarse en personas sin lupus, como parte del síndrome antifosfolípido (SAF).

La causa exacta del anticoagulante lúpico en el LES no se conoce por completo. El LES y el AL están vinculados con un problema del sistema inmunitario. En el LES, el sistema inmunitario se vuelve muy activo y ataca por error tejidos y órganos, lo que causa inflamación y daño. Esta misma alteración también puede afectar la coagulación y favorecer el AL. Al producir autoanticuerpos (proteínas que atacan por error los propios tejidos), como el AL, el sistema inmunitario rompe el equilibrio de la coagulación y aumenta el riesgo de coágulos anormales.

Factores de riesgo para tener anticoagulante lúpico en personas con LES:

  • Actividad de la enfermedad: las personas con LES más activo tienen mayor riesgo de AL.
  • Presencia de otros autoanticuerpos: quienes tienen anticuerpos anticardiolipina o anti–beta 2 glicoproteína I tienen más probabilidad de presentar AL.
  • Factores genéticos: ciertos factores genéticos pueden aumentar la susceptibilidad a desarrollar AL.

Los síntomas del AL varían según el lugar donde se formen los coágulos y pueden afectar mucho la salud. Algunos síntomas comunes son:

  • Trombosis venosa profunda (TVP): coágulos en venas profundas de las piernas o los brazos. Puede causar hinchazón, dolor y enrojecimiento en el área afectada.
  • Embolia pulmonar (EP): si un coágulo de una TVP viaja a los pulmones, puede causar dolor en el pecho y falta de aire.
  • Accidente cerebrovascular (ACV): coágulos en el cerebro pueden causar debilidad o adormecimiento súbitos en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o entender, y dolor de cabeza intenso.

El objetivo del tratamiento del AL es prevenir coágulos y sus complicaciones. Las opciones pueden incluir:

  • Anticoagulantes: ayudan a evitar que se formen coágulos o que crezcan. Se usan con frecuencia warfarina y heparina.
  • Medicamentos que evitan que las plaquetas se peguen (antiagregantes plaquetarios): por ejemplo, aspirina.
  • Cambios en el estilo de vida: hacer ejercicio con regularidad, mantener un peso saludable, no fumar y evitar estar sentado o inmóvil por mucho tiempo.

Puede que no sea posible prevenir por completo el AL en personas con LES, pero hay pasos para reducir el riesgo:

  • Controles médicos regulares: acuda a sus citas y siga el plan de tratamiento recomendado para manejar el LES y bajar el riesgo de complicaciones como el AL.
  • Adherencia a los medicamentos: tome sus medicamentos tal como se le indicó para controlar los síntomas del LES y reducir el riesgo de coágulos.
  • Hábitos saludables: lleve una alimentación equilibrada, haga ejercicio con regularidad, maneje el estrés y evite fumar. Esto ayuda a su bienestar y puede disminuir el riesgo de complicaciones.

Es importante que las personas con LES trabajen de cerca con su profesional de la salud para crear un plan de tratamiento individual. Ese plan debe atender sus necesidades y ayudarle a manejar su condición de forma efectiva. Si tiene inquietudes sobre el AL o su prevención, consulte a su profesional de la salud. Él o ella puede darle consejos personalizados según su situación.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.