Diagnóstico del lupus eritematoso sistémico (lupus)
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica. Ocurre cuando el sistema de defensa del cuerpo ataca por error células y tejidos sanos. Esto causa inflamación y puede dañar órganos como la piel, las articulaciones, el corazón, los pulmones, los riñones y el cerebro.
Para diagnosticar el LES, los médicos usan una combinación de exámenes, pruebas y procedimientos. Estas herramientas buscan señales específicas de la enfermedad. Algunos métodos comunes son:
- Antecedentes médicos y familiares: Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas y si algún familiar ha tenido LES. Esto ayuda a conocer sus factores de riesgo y a estimar la probabilidad de LES.
- Examen físico: Un examen físico completo permite buscar señales de LES, como erupciones en la piel, hinchazón de las articulaciones o llagas en la boca. También pueden revisar si tiene fiebre o cansancio.
- Análisis de laboratorio: Los análisis de sangre y orina se usan con frecuencia para diagnosticar el LES. Pueden detectar varias señales de la enfermedad, como:
- Anticuerpos antinucleares (ANA): Buscan anticuerpos que atacan los propios tejidos del cuerpo, algo típico del LES.
- Marcadores de inflamación: En la sangre se pueden medir la velocidad de sedimentación eritrocítica (VSE) y la proteína C reactiva (PCR) para evaluar la inflamación.
- Hemograma completo: Revisa los componentes de la sangre, como los glóbulos rojos y blancos, para ver si hay anomalías relacionadas con el LES.
- Pruebas de función renal y hepática: Evalúan qué tan bien trabajan sus riñones y su hígado, porque el LES puede afectar estos órganos.
- Biopsia: En algunos casos, se toma una pequeña muestra de tejido de la piel o del riñón para mirarla al microscopio. Esto ayuda a confirmar cambios típicos del LES.
- Especialistas: Pueden participar reumatólogos (médicos que tratan la artritis y las enfermedades autoinmunes), dermatólogos (problemas de la piel), nefrólogos (problemas de los riñones) e inmunólogos.
Según los primeros hallazgos o factores individuales, podrían hacerse más exámenes, pruebas o procedimientos. Algunos ejemplos:
- Estudios de imagen: Su médico puede recomendar radiografías, ecografías o resonancia magnética (RM) para ver si hay problemas o daño en los órganos por el LES. La elección depende de los síntomas y del área del cuerpo a evaluar.
- Evaluación de la actividad de la enfermedad: Existen herramientas para medir qué tan activo está el LES. Consideran la intensidad de los síntomas, los órganos afectados y los resultados de laboratorio.
- Control de la función de los órganos: Es importante controlar de forma regular la función de los riñones con análisis de orina y de sangre para evaluar la gravedad y la evolución del LES.
Recuerde que cada persona vive el LES de manera única, por lo que el enfoque diagnóstico puede variar. Si sospecha que tiene LES o le preocupa su salud, consulte a un profesional de la salud. Esa persona podrá darle orientación personalizada según su situación.