Causas y factores de riesgo del lupus eritematoso sistémico (LES)
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmunitaria crónica. Afecta varias partes del cuerpo. Ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error células y tejidos sanos. Esto causa inflamación y puede dañar órganos como la piel, las articulaciones, el corazón, los pulmones, los riñones y el cerebro.
La causa exacta del LES aún se desconoce. Sin embargo, los investigadores han identificado varios factores que pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad. Estos son algunos factores conocidos:
- Genes: Se cree que ciertos genes influyen en el desarrollo del lupus. Los genes contienen instrucciones para fabricar proteínas que pueden afectar el sistema inmunitario. Los investigadores estudian cómo las variaciones de estos genes y de sus proteínas pueden contribuir a la enfermedad.
- Ambiente: La exposición a ciertos factores del ambiente puede provocar el lupus. Estos factores incluyen infecciones por virus, la luz del sol, algunos medicamentos y fumar. Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar el riesgo de tener lupus, no causan la enfermedad de forma directa.
- Influencias inmunitarias e inflamatorias: Los investigadores creen que problemas en el sistema inmunitario y en los procesos de inflamación pueden contribuir al lupus. Si el cuerpo no logra eliminar bien las células dañadas o muertas, esto puede provocar una respuesta autoinmunitaria, en la que el sistema inmunitario ataca por error tejidos y órganos sanos.
Es importante mencionar que el LES es una enfermedad autoinmunitaria crónica con inflamación generalizada que puede afectar varios sistemas del cuerpo. El LES es el tipo más común de lupus y puede causar dolor en las articulaciones, sarpullidos en la piel, cansancio y daño a órganos. Si usted presenta síntomas o tiene preocupaciones relacionadas con el lupus, se recomienda consultar a un médico para una evaluación y orientación.
Los factores de riesgo no modificables del lupus eritematoso sistémico (LES) son cosas que no se pueden cambiar ni controlar. Estos factores incluyen:
- Edad: El LES puede aparecer a cualquier edad, pero es más común desde el final de la adolescencia hasta comienzos de los 40 años. El riesgo de desarrollar LES aumenta con la edad.
- Sexo asignado al nacer: El LES es más común en personas asignadas mujeres al nacer. Sin embargo, también puede afectar a personas asignadas hombres al nacer.
- Genética: Existe un componente genético en el LES. Tener un familiar con LES aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad. Algunos genes se han relacionado con una mayor probabilidad de tener LES.
- Raza u origen étnico: Algunos grupos raciales y étnicos, como personas negras, indígenas y latinas, tienen un riesgo más alto de desarrollar LES en comparación con personas blancas. Esto puede deberse a una combinación de factores genéticos y ambientales.
Es importante saber que tener estos factores de riesgo no modificables no significa que una persona vaya a desarrollar LES. Estos factores solo aumentan la probabilidad. Además, puede haber otros factores no modificables que aún no se han identificado o entendido por completo.
Los factores de riesgo del lupus eritematoso sistémico (LES) que se pueden cambiar son cosas que usted puede influir o modificar para bajar el riesgo de tener la enfermedad o sus complicaciones. Estos son algunos:
- Fumar tabaco: Dejar de fumar puede ayudar a reducir el riesgo de LES. Fumar es un factor de riesgo conocido para muchas enfermedades autoinmunes (cuando las defensas del cuerpo atacan por error al propio cuerpo), incluido el LES.
- Consumo de sal: Reducir la sal en su alimentación favorece la salud en general y puede bajar el riesgo de LES. Comer mucha sal se ha asociado con más inflamación, que es una característica clave del LES.
- Consumo de frutas y verduras: Comer más frutas y verduras puede ayudar a reducir el riesgo de LES. Aportan antioxidantes (sustancias que protegen las células) y otros nutrientes que apoyan un sistema inmunitario sano (las defensas del cuerpo).
- Actividad física regular: Hacer actividad física con regularidad es importante para la salud y puede ayudar a reducir el riesgo de LES. El ejercicio ayuda a mantener un peso saludable, mejora la salud del corazón y la circulación, y fortalece las defensas.
- Consumo dañino de alcohol: Dejar de beber alcohol en exceso es importante para reducir el riesgo de LES. Tomar demasiado alcohol puede debilitar las defensas y aumentar la inflamación, lo que puede contribuir a que aparezca el LES o a que empeoren sus síntomas.
- Manejo del estrés: Controlar el nivel de estrés es clave para reducir el riesgo de LES. El estrés continuo puede afectar de forma negativa a las defensas y aumentar la inflamación; esto puede desencadenar o empeorar los síntomas del LES.
Es importante saber que cambiar estos factores no garantiza prevenir por completo el LES, porque también hay factores que no se pueden cambiar, como la genética y las influencias hormonales. Aun así, hacer cambios positivos en su estilo de vida puede mejorar su salud en general y quizá reducir el riesgo o la gravedad del LES.
Para prevenir o reducir las probabilidades de tener lupus eritematoso sistémico (LES), hay acciones que pueden ayudar a modificar sus factores de riesgo. Estas acciones pueden ayudar a bajar el riesgo de que empiece el lupus en personas con riesgo y a reducir los brotes en quienes ya tienen lupus. Considere estas medidas:
- Evite el sol: La protección solar es clave para las personas con lupus, porque la luz ultravioleta (UV) puede desencadenar síntomas. En algunas personas con lupus, el sol puede causar ronchas en la piel, cansancio y dolor en las articulaciones. No todas las personas con lupus tienen esta sensibilidad, pero es más común en lupus que en quienes no tienen la enfermedad. Si puede, no se exponga al sol, sobre todo en las horas de mayor intensidad.
- Use protector solar: Si no puede evitar el sol, use un protector solar de factor de protección solar (FPS) 50+ que proteja contra rayos UVA y UVB. Aplíquelo en abundancia y vuelva a aplicarlo cada dos horas, o con más frecuencia si suda o nada.
- Use ropa protectora: Al salir, use ropa que cubra su piel para reducir la exposición al sol. Elija camisas de manga larga, pantalones y sombreros de ala ancha para dar más sombra y protección.
- Controle las infecciones: Las infecciones pueden aumentar el riesgo de brotes en personas con LES. Reduzca el riesgo con buena higiene personal, como lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto cercano con personas enfermas. Además, considere vacunarse contra infecciones comunes como la influenza (gripe) y el neumococo, según lo recomiende su profesional de la salud.
- Siga el plan de tratamiento indicado: Si ya tiene lupus, siga su plan tal como se lo indicó su profesional de la salud. Esto puede incluir tomar los medicamentos con regularidad, asistir a las citas de control y hacer cambios en su estilo de vida para apoyar su salud.
Aunque estas medidas pueden ayudar a modificar algunos factores de riesgo del LES, cada persona es diferente. Consulte siempre con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según sus necesidades y su historia clínica. Esa persona puede guiarle sobre cómo manejar mejor sus factores de riesgo y cómo prevenir o reducir las probabilidades de desarrollar LES o tener brotes.