Sobre la nefritis lúpica como complicación del lupus
La nefritis lúpica es una complicación del lupus eritematoso sistémico (LES), también llamado lupus. Ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error los riñones y causa inflamación y daño. Esta afección afecta la capacidad de los riñones para filtrar desechos de la sangre, mantener el equilibrio de líquidos y sales (electrolitos), y regular ciertas hormonas.
La nefritis lúpica suele aparecer dentro de 5 años desde que comienzan los primeros síntomas del lupus. Puede causar cicatrices e hinchazón en los pequeños vasos sanguíneos de los riñones llamados glomérulos, lo que disminuye su función.
Por desgracia, actualmente no existe una cura para la nefritis lúpica. El tratamiento se enfoca en reducir la inflamación y la actividad del sistema inmunitario para evitar más daño en los riñones. Si no se trata, la nefritis lúpica puede avanzar a insuficiencia renal. Esto puede requerir diálisis o un trasplante de riñón.
Las causas relacionadas con cómo funciona la enfermedad en el cuerpo de la nefritis lúpica (inflamación de los riñones por lupus) incluyen:
- Factores propios del lupus eritematoso sistémico (LES): Estos factores son específicos del LES y pueden contribuir a que aparezca la nefritis lúpica. Incluyen la presencia de citoquinas proinflamatorias (sustancias que activan la inflamación), mediadores de la inflamación, anticuerpos antifosfolípidos, anticuerpos anti-oxLDL (contra LDL oxidada, un tipo de colesterol), y la dosis acumulada de glucocorticoides (corticoides).
Los factores de riesgo de la nefritis lúpica se dividen en no modificables y modificables:
Factores no modificables:
- Sexo: Las mujeres tienen mayor riesgo de desarrollar nefritis lúpica que los hombres.
- Etnia: Algunos grupos, como afroamericanos, hispanos y asiáticos, tienen más probabilidad de presentarla.
- Antecedentes familiares: Tener un familiar con LES o con nefritis lúpica aumenta el riesgo.
Factores modificables:
- Actividad de lupus fuera del riñón: Controlar la enfermedad fuera del riñón puede ayudar a reducir el riesgo de brotes renales.
- Magnitud de la respuesta clínica renal: Lograr una gran reducción de la proteinuria (proteínas en la orina) dentro de los primeros 12 meses de tratamiento puede disminuir el riesgo de brotes.
- Adherencia al tratamiento: Seguir el plan de tratamiento tal como se indica es clave para prevenir brotes.
- Análisis de sangre del lupus anormales: Si se mantienen anormales, como niveles bajos de C3/C4 (proteínas del complemento) y títulos altos de anticuerpos contra el ADN de doble cadena (anti-ADNdc), aumenta el riesgo de brotes en los riñones.
Es importante saber que estos factores de riesgo no predicen con certeza lo que pasará. Cada caso es diferente. Para recibir consejos personalizados, consulte a un profesional de la salud.
Los síntomas tempranos más comunes de la nefritis lúpica (inflamación de los riñones por el lupus) incluyen:
- Orina espumosa: Ocurre cuando hay demasiada proteína en la orina y se ve con espuma.
- Hinchazón (edema): Puede haber hinchazón en las piernas, pies, tobillos, manos o cara por retención de líquidos.
- Presión arterial alta: El daño en los riñones puede subir la presión arterial.
A medida que la nefritis lúpica avanza o se vuelve más grave, otros síntomas comunes pueden incluir:
- Dolor o hinchazón en las articulaciones
- Dolor muscular
- Fiebre sin causa conocida
- Sarpullido rojo en la cara (en forma de mariposa)
- Problemas de riñón que empiezan al mismo tiempo o poco después de que aparezcan los síntomas del lupus
- Dolor en el pecho al respirar profundamente
- Sangre en la orina (hematuria)
- Proteína en la orina (proteinuria)
- Aumento de peso por retención de líquidos
Recuerde que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la nefritis lúpica, el personal de salud suele hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El proveedor de atención médica buscará señales de un problema, como dolor, hinchazón o masas en el cuerpo.
- Análisis de laboratorio: Se pueden hacer análisis de sangre para revisar la función de los riñones y medir la creatinina (una sustancia que muestra cómo trabajan los riñones). Un análisis de orina puede detectar sangre y proteína en la orina, lo que indica daño en los riñones.
- Biopsia de riñón: Este procedimiento consiste en tomar un pequeño trozo de tejido del riñón para examinarlo al microscopio. Puede confirmar el diagnóstico de nefritis lúpica y mostrar cómo avanza la enfermedad.
Para determinar el estadio o la gravedad de la nefritis lúpica, pueden incluirse más exámenes, pruebas y procedimientos:
- Estudios de imagen: Se pueden recomendar radiografías o resonancias magnéticas para evaluar el estado de los riñones.
- Procedimientos clínicos: Según sus síntomas y los sistemas del cuerpo que se evalúen, se pueden hacer otros procedimientos, como pruebas de audición u otros estudios de imagen.
Recuerde que su proveedor de atención médica debe recomendar estos exámenes, pruebas y procedimientos según su situación. Es importante consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los objetivos del tratamiento de la nefritis lúpica (inflamación de los riñones causada por el lupus) son:
- Reducir la inflamación de los riñones: Se suelen recetar medicamentos como corticoesteroides (esteroides) e inmunosupresores para bajar la respuesta de las defensas del cuerpo y reducir la inflamación en los riñones. Estos medicamentos disminuyen la actividad de las defensas y evitan que ataquen directamente los riñones.
- Bajar la presión arterial: La nefritis lúpica puede causar presión alta, que puede dañar más los riñones. Se pueden recetar medicamentos para la presión como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, bloqueadores de los receptores de angiotensina, diuréticos, betabloqueadores y bloqueadores de los canales de calcio para ayudar a controlar la presión y proteger los riñones.
- Prevenir el daño renal: Al reducir la inflamación y la actividad de las defensas, los medicamentos buscan evitar más daño a los riñones. Esto ayuda a conservar la función renal y a frenar el avance de la enfermedad renal crónica.
- Mejorar la salud en general: Es posible que le recomienden cambios en sus hábitos, como ajustes en la alimentación, para apoyar la salud de los riñones y bajar la presión. Esto puede incluir comer con menos sal, sodio, fósforo y potasio, e incluir carnes magras, aves sin piel, legumbres, frutas y verduras.
Es importante saber que los tipos de medicamentos y terapias pueden variar según la gravedad y la clasificación de la nefritis lúpica. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.