Acerca del lupus eritematoso cutáneo (LEC, lupus en la piel)

Descripción general

El lupus eritematoso cutáneo (LEC) es una enfermedad de la piel. Puede presentarse en personas con o sin lupus eritematoso sistémico (LES). Causa varios síntomas, como sarpullidos, caída del cabello, inflamación de los vasos sanguíneos, llagas y sensibilidad a la luz del sol.

El LEC tiene dos tipos principales:

  • Lupus eritematoso discoide (LED): Suele empezar como un sarpullido rojo y elevado. Puede volverse escamoso o cambiar a color marrón oscuro. Afecta con frecuencia la cara y el cuero cabelludo, pero puede salir en otras partes del cuerpo. Es común que deje cicatrices. También puede causar llagas en la boca o la nariz. Existe una pequeña posibilidad de que el LED avance al LES.
  • Lupus eritematoso cutáneo subagudo: Produce lesiones o manchas en la piel que aparecen en zonas expuestas al sol. Por lo general no dejan cicatriz.

Para diagnosticar el LEC, se toma un pequeño pedazo de piel de la zona afectada (biopsia) y se examina con un microscopio. El tratamiento depende de qué tan graves sean los síntomas. Puede incluir medicamentos para bajar la inflamación y proteger la piel del sol.

Causas y factores de riesgo

Las causas del lupus eritematoso cutáneo (LEC) no se conocen por completo. Se cree que hay una respuesta autoinmunitaria, cuando el sistema de defensas del cuerpo ataca por error células sanas de la piel. No se saben con certeza los desencadenantes de esta respuesta, pero la predisposición genética y factores del ambiente pueden influir.

Los factores de riesgo no modificables del LEC no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Sexo: el LEC es más común en mujeres que en hombres.
  • Edad: puede aparecer a cualquier edad, pero se diagnostica con más frecuencia entre los 15 y 45 años.
  • Antecedentes familiares: tener un familiar con LEC u otras enfermedades autoinmunes aumenta el riesgo.

Los factores de riesgo modificables (los que se pueden influir o cambiar) del LEC no se comprenden bien y necesitan más investigación. Sin embargo, algunos posibles son:

  • Exposición al sol: la radiación ultravioleta (UV) del sol puede desencadenar o empeorar los síntomas del LEC. Proteja su piel del sol con ropa protectora, use protector solar y busque la sombra.
  • Fumar: fumar se ha asociado con mayor riesgo de desarrollar LEC y con empeoramiento de los síntomas. Dejar de fumar puede ayudar a mejorar los síntomas y reducir el riesgo de complicaciones.

Es importante saber que estos factores de riesgo modificables se basan en estudios de observación y se necesita más investigación para confirmar la relación. Como siempre, consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

El lupus eritematoso cutáneo (LEC) puede dar varios síntomas según la etapa y la gravedad. Estos son los síntomas tempranos más comunes:

  • Erupciones en la piel: el LEC a menudo causa erupciones, como una erupción discoide (placas gruesas y escamosas que pueden dejar cicatriz) o lesiones cutáneas subagudas (manchas rojas en forma de anillo o parches escamosos). Estas erupciones pueden cambiar de color o volverse más escamosas con el tiempo.

A medida que el LEC avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Caída del cabello: algunas personas con LEC pueden perder cabello, en parches o de forma más generalizada.
  • Inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis).
  • Llagas (úlceras) en la piel.
  • Sensibilidad al sol: puede aumentar la sensibilidad a la luz solar y causar reacciones en la piel al exponerse a la luz ultravioleta (UV).
  • Cicatrices: en el lupus eritematoso discoide (LED) son comunes y pueden aparecer en zonas con erupciones.
  • Lesiones en la boca o la nariz: el LEC puede causar llagas dolorosas en la mucosa (el tejido interno) de la boca o la nariz.

Estos síntomas varían de una persona a otra, y no todas las personas con LEC los tendrán todos. Si cree que puede tener LEC o presenta síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el lupus eritematoso cutáneo (LEC), los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional examinará su piel para ver si hay lesiones. Anotará su tipo, qué tan extendidas están y en qué partes del cuerpo aparecen.
  • Antecedentes médicos: El profesional reunirá información sobre sus antecedentes médicos y cualquier diagnóstico previo.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para evaluar qué tan grave y extensa es la afección por LEC pueden incluir:

  • Análisis de laboratorio: Pueden pedir análisis de sangre y de orina para buscar marcadores o autoanticuerpos relacionados con la enfermedad. Los autoanticuerpos son proteínas del sistema inmunitario que atacan por error los tejidos del propio cuerpo. Son comunes en el LEC y pueden ayudar a confirmar el diagnóstico.
  • Biopsia de piel: Se puede tomar una pequeña muestra de piel para examinarla al microscopio.
  • Estudios de imagen: Según sus síntomas, pueden recomendar estudios como radiografías o resonancia magnética (RM) para evaluar qué tanto afecta el LEC o si hay complicaciones relacionadas.

Es importante hablar con su profesional de la salud sobre cuáles exámenes, pruebas y procedimientos necesita en su caso. Su profesional determinará el plan apropiado según sus síntomas y sus antecedentes médicos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del lupus eritematoso cutáneo (LEC) son controlar los síntomas, reducir la inflamación y mejorar el aspecto de la piel. Se pueden recomendar los siguientes tratamientos:

  • Medicamentos:
  • Cremas con corticoesteroides (cortisona): reducen la inflamación en las áreas afectadas de la piel.
  • Inhibidores de la calcineurina: ayudan a disminuir los efectos secundarios de los esteroides.
  • Medicinas antipalúdicas (contra la malaria): pueden reducir los síntomas de la piel y prevenir brotes.
  • Inyecciones de corticoesteroides: se pueden usar para lesiones localizadas en la piel.
  • Terapias:
  • Fototerapia: usa luz ultravioleta para tratar las lesiones de la piel.
  • Los cuidados personales y cambios en sus hábitos de salud pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar el aspecto de la piel:
  • Protección solar: use protector solar, ropa protectora y evite la exposición excesiva al sol para prevenir brotes.
  • Ejercicio físico regular: mejora la condición física, los síntomas y la calidad de vida relacionada con la salud en personas con LEC.
  • Evitar los desencadenantes (cosas que le provocan brotes).
  • Dejar de fumar.

Es importante saber que las opciones de tratamiento pueden variar según la gravedad y la extensión del LEC. Consulte con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

La dosis de sus medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud qué dosis es adecuada para usted. Pueden ocurrir efectos secundarios. Para conocerlos, hable con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.