Sobre la inmunodeficiencia primaria

Descripción general

La inmunodeficiencia primaria (IDP) es un grupo de enfermedades raras hereditarias. Se caracterizan por un funcionamiento reducido o ausente del sistema inmunitario. El sistema inmunitario protege el cuerpo contra infecciones y otras enfermedades.

En la IDP, hay un defecto en el sistema inmunitario innato (da la defensa inicial contra los gérmenes) o en el sistema inmunitario adaptativo (desarrolla respuestas específicas contra los gérmenes). Este defecto hace que las personas con IDP sean más propensas a tener infecciones. Estas infecciones pueden repetirse, ser graves y difíciles de tratar.

Hay más de 400 errores genéticos definidos en un solo gen que afectan la inmunidad y pueden causar IDP. A nivel mundial, se estima una prevalencia de entre 29,1 y 50,5 personas por cada 100 000.

Aunque los avances en el diagnóstico y el manejo han mejorado los resultados para muchas personas con IDP, vivir con una enfermedad crónica sigue siendo un reto. Puede afectar varias áreas de la vida: el bienestar físico, psicológico, social y emocional.

Causas y factores de riesgo
La inmunodeficiencia primaria (un problema del sistema inmunitario, es decir, de las defensas del cuerpo) suele deberse a mutaciones hereditarias en los genes. Estas mutaciones afectan la capacidad del sistema inmunitario para funcionar bien. Las personas con antecedentes familiares de inmunodeficiencia primaria tienen más riesgo de desarrollar esta afección. Como es hereditaria, no hay factores de riesgo que usted pueda cambiar.
Síntomas

El síntoma principal de la inmunodeficiencia primaria (IP), un problema del sistema inmunitario, es tener infecciones que se repiten. Las personas con IP suelen tener infecciones frecuentes y persistentes, como infecciones de las vías respiratorias, sinusitis, bronquitis, infecciones de oído y neumonía.

Otros síntomas de la inmunodeficiencia primaria (IP) incluyen:

  • Alergias: algunas personas con IP pueden desarrollar alergias, como rinitis alérgica (fiebre del heno), asma o eccema.
  • Autoinmunidad: la IP también puede causar trastornos autoinmunes, cuando el sistema inmunitario ataca por error los propios tejidos y órganos. Ejemplos: citopenia autoinmune (recuento bajo de células de la sangre), artritis reumatoide o enfermedad autoinmune de la tiroides.
  • Complicaciones inflamatorias: pueden presentarse afecciones inflamatorias como la enfermedad pulmonar intersticial linfocítica granulomatosa (GLILD), una inflamación crónica de los pulmones, o la hiperplasia nodular regenerativa del hígado (LRNH), que causa cambios nodulares en el hígado.
  • Mayor riesgo de cáncer: ciertos tipos de IP se asocian con un riesgo más alto de desarrollar cáncer, en especial cáncer de estómago y linfoma.
  • Linfoproliferación: algunas personas con IP pueden presentar crecimiento anormal de linfocitos (un tipo de glóbulo blanco), lo que causa trastornos linfoproliferativos.
  • Enteropatía: pueden presentarse problemas del sistema digestivo, como enteropatía o inflamación del intestino.

Es importante saber que los síntomas y la gravedad de la IP varían mucho de una persona a otra. Si usted sospecha que tiene IP o presenta síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y diagnóstico adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar la inmunodeficiencia primaria (IDP), se suelen realizar varios exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica (antecedentes médicos): El profesional de la salud reunirá información sobre sus enfermedades previas, con qué frecuencia se infecta, qué tipos de infecciones ha tenido y si hay familiares con trastornos hereditarios del sistema inmunitario.
  • Pruebas de laboratorio: Pueden incluir análisis de sangre para revisar los niveles de inmunoglobulinas (anticuerpos), los glóbulos blancos del sistema inmunitario, la respuesta de los anticuerpos y el recuento de células B (un tipo de glóbulo blanco). También pueden analizar otras muestras, como orina o tejidos del cuerpo.

Según los primeros hallazgos o sus características personales, pueden hacerse más exámenes, pruebas y procedimientos, como:

  • Pruebas genéticas: Pueden identificar cambios (mutaciones) en genes asociados con la IDP.
  • Pruebas funcionales: Evalúan la capacidad de su sistema inmunitario para responder a infecciones y cómo funciona en general.
  • Citometría de flujo: Técnica que ayuda a analizar distintos tipos de células inmunitarias en la sangre.
  • Búsqueda de gérmenes causantes de infecciones: Pruebas como la detección de ácido nucleico (material genético) y el cultivo bacteriano pueden identificar gérmenes específicos que causan infecciones.

Es importante que consulte con su profesional de la salud. Él o ella puede recomendarle los exámenes, pruebas y procedimientos más apropiados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para la inmunodeficiencia primaria (IP) son mejorar la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) y reducir el impacto de la enfermedad. Para lograrlos, se pueden recomendar estas opciones:

  • Terapia de reemplazo con inmunoglobulinas (Ig): La mayoría de las personas con IP necesitan esta terapia de por vida. Consiste en darle inmunoglobulinas (anticuerpos) para reemplazar las que faltan o están bajas en su sistema inmunitario. La terapia con Ig ayuda a reducir la cantidad de infecciones, las hospitalizaciones relacionadas y mejora la CVRS.
  • Cambio de inmunoglobulina intravenosa (IGIV) a inmunoglobulina subcutánea (IGSC): Algunas personas pueden pasar de IGIV a IGSC, que consiste en aplicarse inmunoglobulinas bajo la piel. Este cambio puede darle más comodidad y flexibilidad, y mantener el mismo efecto del tratamiento.

Es importante saber que los tipos de medicamentos o terapias pueden variar según sus necesidades y deben hablarse con un profesional de la salud. La dosis puede cambiar por muchos factores, así que consulte a un profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas. Pueden ocurrir efectos secundarios. Por eso, hable con un profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.