Cómo se diagnostica la sarcoidosis

Descripción general

La sarcoidosis es una enfermedad que afecta todo el cuerpo y causa bultos pequeños, rojos e hinchados llamados granulomas. Estos granulomas pueden salir en cualquier órgano, pero con más frecuencia afectan los pulmones y los ganglios linfáticos del pecho.

Para diagnosticar la sarcoidosis se usan varios exámenes, pruebas de detección y procedimientos. Estas pruebas ayudan a confirmar la enfermedad y a saber su tipo, qué tan grave es y en qué etapa está. Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico incluyen:

  • Neurólogos (especialistas en el cerebro y el sistema nervioso): Pueden hacer pruebas como la electromiografía (EMG) para medir la actividad eléctrica de los músculos; estudios de conducción nerviosa para ver qué tan rápido viajan las señales por los nervios; punción lumbar para revisar el líquido alrededor de la médula y el cerebro en busca de inflamación; y pruebas de potenciales evocados para evaluar cómo responde el cerebro a la luz, el sonido o el tacto. Estas pruebas ayudan a detectar problemas de nervios o del cerebro causados por la sarcoidosis.
  • Oftalmólogos (especialistas de los ojos): Hacen exámenes de la vista para buscar daño en los ojos, que a veces ocurre sin síntomas en personas con sarcoidosis.
  • Neumólogos (especialistas de los pulmones): Realizan pruebas de función pulmonar para detectar problemas al respirar y pueden usar radiografías de tórax para buscar granulomas o cicatrices en los pulmones y el corazón.
  • Cardiólogos (especialistas del corazón): Vigilan cómo funciona el corazón con pruebas como un electrocardiograma (ECG o EKG) para medir la actividad eléctrica del corazón, un ecocardiograma para crear imágenes del corazón con ondas de sonido, o una resonancia magnética del corazón (RM) para tomar imágenes detalladas del corazón y de los vasos sanguíneos cercanos. Estas pruebas pueden detectar problemas del corazón causados por la sarcoidosis. Aunque la afectación del corazón es poco común, puede poner en riesgo la vida.

Otros exámenes, pruebas o procedimientos que ayudan a definir el tipo, la gravedad o la etapa de la sarcoidosis incluyen:

  • Biopsia: Se puede hacer una biopsia de la piel, los ganglios linfáticos, los pulmones u otros órganos afectados para confirmar el diagnóstico. La broncoscopia es un procedimiento para tomar una muestra de tejido de los pulmones o de los ganglios del pecho.
  • Análisis de sangre: Revisan los conteos sanguíneos, los niveles de hormonas y la función de los riñones.
  • Pruebas de imagen: Se pueden usar otras pruebas como la resonancia magnética (RM) o el ultrasonido para buscar granulomas o inflamación en el corazón, los ojos, los ganglios u otras áreas.
  • Radiografías de tórax: Además de ayudar a diagnosticar la sarcoidosis, también ayudan a determinar la etapa de la enfermedad.
  • Tomografía computarizada (TC): Da imágenes detalladas que permiten evaluar si hay ganglios afectados y daño en los pulmones.
  • Tomografía por emisión de positrones (PET): Se puede hacer una PET de todo el cuerpo (o de partes específicas) para identificar áreas afectadas por la sarcoidosis.
  • Ecocardiograma o RM del corazón: Estas pruebas de imagen se enfocan en ver si hay afectación o daño en el corazón.

Con estos exámenes y pruebas, el personal de salud puede confirmar el diagnóstico de sarcoidosis y obtener información sobre su tipo, su gravedad y su etapa. Esta información es clave para decidir el tratamiento adecuado y para vigilar la evolución de la enfermedad. Recuerde consultar con un profesional de la salud, quien le guiará en estos procesos de diagnóstico según su situación.