Acerca de la alergia al huevo
La alergia al huevo es una reacción del sistema de defensa (sistema inmunitario) causada por proteínas del huevo. Es una de las alergias alimentarias más comunes, sobre todo en niñas y niños.
Cuando una persona con alergia al huevo come huevo o alimentos que lo contienen, su sistema inmunitario confunde esas proteínas con algo peligroso y activa una respuesta. Esto puede causar varios síntomas, como:
- Ronchas (urticaria)
- Eczema (piel seca y enrojecida)
- Síntomas respiratorios, como tos y silbidos al respirar
- Síntomas del estómago e intestino, como vómitos y diarrea
En casos graves, puede presentarse anafilaxia, una reacción alérgica peligrosa que puede afectar la respiración y la presión arterial.
Por lo general, el diagnóstico se hace con pruebas en la piel con un pequeño pinchazo o con análisis de sangre. Luego se puede hacer una “prueba de comida por vía oral” para confirmarlo (comer una pequeña cantidad del alimento en un entorno controlado).
El tratamiento principal es evitar por completo el huevo y los productos que lo contienen. En algunos casos, se recetan antihistamínicos para manejar síntomas leves. Las personas con alergias graves pueden recibir un autoinyector de epinefrina para usar en una emergencia.
La causa de la alergia al huevo es un sistema inmunitario que reacciona de más. Cuando una persona con alergia al huevo come huevo, su sistema inmunitario confunde las proteínas de la clara o la yema con algo peligroso. Esto activa una respuesta del sistema inmunitario y libera varias sustancias, como la histamina. Estas sustancias inflamatorias causan los síntomas de la reacción alérgica, como ronchas y, en casos graves, anafilaxia (una reacción alérgica muy grave).
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Rasgos genéticos: Ciertos factores genéticos aumentan la probabilidad de tener alergias.
- Edad: Las alergias a alimentos son más comunes en bebés y niños pequeños.
- Eccema (piel muy seca con picazón) y asma: Las personas con eccema y asma tienen mayor riesgo de alergias a alimentos.
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):
- Niveles bajos de vitamina D: Se han asociado con mayor riesgo de alergias.
- Alimentación: El momento y la forma de introducir ciertos alimentos en la infancia y la niñez pueden influir en la aparición de la alergia al huevo.
- Composición de la microbiota: Desequilibrios en la microbiota (los microbios que viven en la piel, las vías respiratorias y el intestino) pueden influir en el desarrollo de alergias.
Recuerde: estos factores de riesgo no son causas definitivas, pero se asocian con una mayor probabilidad de desarrollar alergia al huevo. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
La alergia al huevo puede causar varios síntomas. Pueden aparecer poco después de comer huevos o alimentos con huevo. Estos síntomas pueden afectar distintas partes del cuerpo:
- Síntomas en la piel: eccema (una afección que causa piel roja, con picazón e inflamada; es común en bebés con alergia al huevo) o urticaria (ronchas elevadas, rojas y que pican en la piel).
- Síntomas digestivos: retorcijones en el estómago, diarrea y vómitos.
- Síntomas respiratorios: asma (inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias que causa dificultad para respirar), rinitis alérgica (inflamación del revestimiento de la nariz que causa estornudos, picazón y goteo nasal) y sensación de opresión en la garganta.
- Anafilaxia: una reacción alérgica grave que puede poner en peligro la vida. Los síntomas pueden incluir dificultad para respirar, hinchazón de la garganta o la lengua, mareo, pulso débil y choque (shock). Si usted o alguien a su alrededor presenta cualquiera de estos síntomas, llame de inmediato a los servicios de emergencia.
Es importante saber que algunos niños pueden superar la alergia al huevo al cumplir cinco años, pero otros pueden seguir siendo alérgicos toda la vida. Si sospecha alergia al huevo o presenta alguna reacción alérgica después de comer huevo, busque atención médica. Solo un profesional de la salud puede darle un diagnóstico preciso y orientación sobre cómo manejar la alergia al huevo.
Para diagnosticar la alergia al huevo, suelen hacerse los siguientes exámenes y pruebas:
- Antecedentes médicos detallados: El médico le preguntará sobre reacciones alérgicas previas al huevo o a alimentos que lo contienen. Le pedirá que describa los síntomas, qué tan fuertes fueron y cuándo ocurrieron. También puede preguntar sobre antecedentes familiares de alergias u otros problemas relacionados.
- Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede medir anticuerpos llamados inmunoglobulina E (IgE) que reaccionan a las proteínas del huevo. Estos anticuerpos son parte de la respuesta del sistema inmunitario a los alérgenos. Su presencia puede ayudar a confirmar una alergia al huevo.
- Prueba de punción en la piel (prueba cutánea): Se coloca una pequeña cantidad de extracto de huevo sobre la piel y se hace una punción muy pequeña con una aguja estéril. El médico observará si aparece una roncha o sarpullido en 15 a 20 minutos. Esto indica una reacción alérgica.
- Prueba de provocación con alimentos (prueba de provocación oral): Si los resultados de otras pruebas no son claros, se puede recomendar esta prueba. Consiste en comer una pequeña cantidad de huevo bajo supervisión médica en un lugar controlado para observar si aparecen síntomas de alergia.
Es importante consultar a un alergólogo o inmunólogo para una evaluación y un diagnóstico adecuados. Ellos le recomendarán las pruebas más apropiadas según su situación.
Los tratamientos para la alergia al huevo incluyen:
- Evitar el huevo: El objetivo principal es evitar los huevos y cualquier producto que los contenga para prevenir reacciones alérgicas.
- Medicamentos: Los antihistamínicos pueden ayudar a reducir la intensidad de los síntomas si hay una exposición accidental al huevo. Sin embargo, solo dan alivio temporal y no tratan la causa de la alergia.
- Epinefrina (adrenalina): En casos graves, un alergólogo puede recetar epinefrina en un autoinyector. Este medicamento puede salvar la vida en caso de anafilaxia, una reacción alérgica grave. Actúa rápido para revertir los síntomas y estabilizar la presión arterial.
- Inmunoterapia oral (ITO): La ITO es un tratamiento experimental. Consiste en exponer de forma gradual a personas con alergia al huevo a cantidades cada vez mayores de proteína de huevo bajo supervisión médica. El objetivo es desensibilizar (hacer menos sensible) el sistema inmunitario, para permitir tolerar pequeñas cantidades de huevo sin tener una reacción alérgica.
- Probióticos: Algunos estudios sugieren que los probióticos pueden aumentar la eficacia de la inmunoterapia con alérgenos subcutánea (inyecciones debajo de la piel) (ITA) al ayudar a regular el sistema inmunitario. Sin embargo, se necesita más investigación para conocer su papel en el tratamiento de la alergia al huevo.
Es importante consultar con un alergólogo o un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre las opciones de tratamiento para la alergia al huevo.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.