Acerca de la viruela

Descripción general
La viruela es una enfermedad infecciosa grave causada por el virus de la viruela. Se transmite con facilidad de persona a persona. Produce fiebre alta y un sarpullido en la piel característico. Gracias a la vacunación, la viruela se considera erradicada desde 1980. Antes de su erradicación, causaba mucha enfermedad y muerte: alrededor de 3 de cada 10 personas con la infección morían por la enfermedad. Quienes sobrevivían a menudo quedaban con cicatrices permanentes, sobre todo en la cara, y algunas personas incluso perdían la vista. El último brote natural de viruela en Estados Unidos ocurrió en 1949.
Causas y factores de riesgo

La causa principal de la viruela es el virus variola. Específicamente, es la especie variola del género Orthopoxvirus, de la familia de los poxvirus.

Los factores de riesgo de la viruela se pueden dividir en no modificables y modificables.

Los factores de riesgo no modificables de la viruela no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: La mayor edad es un factor de riesgo no modificable importante para la viruela.
  • Predisposición genética: Tener antecedentes familiares de viruela u otros virus relacionados puede aumentar el riesgo de contraer la enfermedad.
  • Antecedentes de pólipos: Las personas con antecedentes de pólipos pueden tener mayor riesgo de desarrollar viruela.
  • Enfermedades inflamatorias del intestino (EII): La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa también pueden aumentar el riesgo de viruela.

Los factores de riesgo modificables de la viruela se pueden cambiar. Incluyen:

  • Malos hábitos alimentarios: Comer de forma poco sana puede debilitar el sistema inmunitario y facilitar infecciones como la viruela.
  • Poca actividad física: La falta de ejercicio también puede debilitar el sistema inmunitario y aumentar el riesgo de contraer viruela.
  • Sistema inmunitario debilitado: Algunas enfermedades o tratamientos que debilitan el sistema inmunitario pueden hacer a la persona más vulnerable a la viruela.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de contraer viruela, la vacunación sigue siendo la forma más eficaz de prevenir la enfermedad. Los programas de vacunación han sido clave para eliminar la viruela y proteger a las personas de este virus muy contagioso.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la viruela incluyen:

  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre alta
  • Debilidad o cansancio
  • Dolor de espalda
  • Vómitos
  • Dolor fuerte de barriga
  • Escalofríos
  • Falta de apetito

Estos síntomas iniciales suelen durar unos 4 días.

A medida que la enfermedad avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes.

  • Uno es un sarpullido (erupción) que empieza en la garganta y luego se extiende a la cara y a otras partes del cuerpo.
  • El sarpullido se convierte en bultos redondos y profundos llenos de pus (pústulas).
  • Luego esas pústulas se secan y forman costras, que se caen después de unos 14 días.

Es importante saber que estas costras a menudo dejan cicatrices en quienes sobreviven a la viruela.

Además del sarpullido, pueden presentarse otras complicaciones. Estas incluyen encefalitis (inflamación del cerebro), osteomielitis (infección de los huesos), aborto espontáneo o muerte fetal en personas embarazadas, infertilidad en hombres e incluso ceguera.

La viruela es una enfermedad grave y muy contagiosa. Si tiene algún síntoma o cree que pudo estar expuesto(a) a la viruela, busque atención médica de inmediato para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar la viruela, se usan varios exámenes, pruebas y procedimientos comunes. Estos incluyen:

  • Evaluación clínica: Un profesional de la salud examinará a la persona y buscará signos y síntomas de viruela, como una erupción con lesiones características.
  • Pruebas de laboratorio: Se puede tomar líquido de las lesiones de la piel y verlo al microscopio con una técnica llamada microscopía electrónica (un tipo de microscopio muy potente). Esto permite detectar el virus de la viruela con rapidez.
  • Reacción en cadena de la polimerasa (PCR): La PCR es una técnica que multiplica y detecta material genético, como ADN o ARN. En la viruela, la PCR puede detectar el virus en muestras de las lesiones de la piel.

Además de estos métodos, hay otras pruebas para saber la etapa o la gravedad de la viruela. Estas pueden incluir:

  • Autopsia: En ciertos casos, se puede hacer una autopsia a personas que murieron por viruela o en casos sospechosos. Durante la autopsia, se toman muestras de varios órganos y tejidos para estudiarlas.
  • Histopatología (estudio de tejidos al microscopio): Las muestras de tejido tomadas en una autopsia o de las lesiones de la piel se pueden examinar al microscopio para buscar cambios específicos de la infección por viruela.
  • Inmunohistoquímica: Esta técnica usa anticuerpos para detectar proteínas específicas en las muestras de tejido. Puede ayudar a confirmar la presencia del virus de la viruela en los tejidos afectados.
  • Secuenciación genética: Al analizar el material genético del virus de la viruela, los científicos pueden conocer su cepa y, en algunos casos, rastrear su propagación.

Es importante saber que diagnosticar la viruela requiere laboratorios y personal especializados. Si hay sospecha de infección por viruela, puede ser necesario enviar las muestras clínicas a laboratorios especializados para hacer más pruebas y confirmar el diagnóstico.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la viruela son aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y reducir la propagación del virus. Aunque no existe una cura específica, hay varias opciones que ayudan a lograr estas metas.

  • Vacunación: Las vacunas contra la viruela con virus vivos que se multiplican, como ACAM2000 y APSV, pueden prevenir la enfermedad o reducir su gravedad si se aplican dentro de 2 a 3 días después de la primera exposición. Estas vacunas estimulan las defensas del cuerpo para combatir el virus de la viruela.
  • Cuidados de apoyo: Las personas con viruela suelen recibir cuidados de apoyo para manejar los síntomas. Esto incluye mantener buena hidratación, dar medicamentos para aliviar la fiebre y los dolores del cuerpo, y asegurar una nutrición adecuada. Estos cuidados alivian las molestias y mejoran su bienestar general.
  • Aislamiento y control de infecciones: Es crucial aislar a los pacientes con viruela y seguir medidas de control de infecciones para evitar la propagación. El aislamiento consiste en mantener a las personas infectadas separadas de otras. Las prácticas de control de infecciones incluyen usar ropa de protección, usar desinfectantes y mantener el ambiente limpio.
  • Medicamentos antivirales: Tecovirimat es un medicamento antiviral autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para tratar la viruela. Aunque hay datos limitados de eficacia en personas, tecovirimat ha mostrado eficacia contra la viruela en estudios de laboratorio y en animales. Actúa al impedir que el virus se multiplique, lo que reduce la gravedad de los síntomas.
  • Investigación continua: Los investigadores siguen desarrollando nuevos tratamientos para la viruela, aunque la vacunación sigue siendo la principal medida de prevención. Continúan los estudios de seguridad de medicamentos antivirales para mejorar las opciones de tratamiento en caso de un brote de viruela.

Es importante saber que un diagnóstico a tiempo y empezar el tratamiento temprano pueden mejorar mucho el desenlace de los casos de viruela. La intervención temprana puede reducir complicaciones, mejorar su comodidad y evitar más contagios.

Recuerde que la prevención mediante la vacunación es clave para controlar la viruela. Si tiene inquietudes o sospecha que estuvo en contacto con la viruela, busque atención médica de inmediato para recibir evaluación y orientación adecuadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más efectos secundarios.

Evolución o complicaciones

Las complicaciones pueden ocurrir durante la evolución de la viruela, sobre todo en personas que no han recibido la vacuna contra la viruela. Los niños y los adultos jóvenes tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones.

Algunas complicaciones comunes incluyen:

  • Conjuntivitis (inflamación del ojo)
  • Queratitis (inflamación de la córnea, la parte transparente del ojo)
  • Infecciones de la piel
  • Deshidratación
  • Encefalitis (inflamación del cerebro)
  • Neumonía

La gravedad y el riesgo de muerte por las complicaciones pueden variar según el tipo de virus.

La vacunación es clave para prevenir la viruela y reducir su avance y sus complicaciones. La vacuna contra la viruela ha sido muy eficaz para eliminar los brotes naturales de viruela. La vacuna contiene un virus vivo que activa las defensas del cuerpo para proteger contra la infección. Aunque las complicaciones por la vacuna son poco frecuentes, pueden ocurrir en algunos casos. Es importante saber que nadie se ha contagiado de viruela por la vacuna.

En conclusión, la viruela sigue una evolución clara: comienza con síntomas parecidos a los de la gripe y luego aparece un sarpullido que se transforma en pústulas (granos con pus) y, con el tiempo, en costras. Durante la enfermedad pueden presentarse complicaciones como infecciones de los ojos, infecciones de la piel, deshidratación, encefalitis y neumonía. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. La vacunación ha sido fundamental para eliminar los brotes naturales de viruela y reducir su impacto en las personas vacunadas.