Información sobre la infección por parvovirus (quinta enfermedad)

Descripción general

Una infección por parvovirus la causan virus que pueden infectar a muchos animales, incluidas las personas. En las personas, la mayoría de las infecciones por parvovirus las causa el parvovirus B19 (B19V). Esta infección puede causar una enfermedad leve con síntomas parecidos a un resfriado, sarpullido y dolor en las articulaciones. El sarpullido suele aparecer en la cara. Se llama eritema infeccioso, también conocido como quinta enfermedad.

Estas infecciones se pueden contagiar por secreciones respiratorias, saliva, productos de sangre, o de una persona embarazada a su bebé. La infección y los síntomas por lo general desaparecen solos. Pueden presentarse complicaciones en personas con el sistema inmunitario debilitado (defensas bajas) o que están embarazadas.

Causas y factores de riesgo

La infección por parvovirus es causada por el parvovirus B19. Es un virus contagioso que se pasa de persona a persona por la mucosidad de la nariz y la saliva, especialmente cuando alguien estornuda o tose. También puede transmitirse por sangre infectada o por productos de sangre, como el plasma; por trasplante de médula ósea o de órganos; y de una persona embarazada a su bebé.

La infección por parvovirus es común en niñas, niños y adolescentes. Puede presentarse en personas adultas, pero es poco común. Sucede con más frecuencia en primavera y verano.

Síntomas

Algunas personas con infección por parvovirus B19 no tienen síntomas. Es importante saber que una persona sin síntomas igual puede contagiar a otras.

Cuando aparecen síntomas en personas por lo demás sanas, suelen ser leves e incluyen:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Tos
  • Dolor de garganta
  • Cansancio
  • Dolores en el cuerpo

A medida que la infección avanza o se vuelve más grave, pueden presentarse otros síntomas:

  • Sarpullidos, en especial un sarpullido rojo brillante en la cara (“mejillas abofeteadas”) que puede aparecer unos días después de los primeros síntomas. También pueden salir sarpullidos en el pecho, la espalda, las nalgas, los brazos y las piernas. El sarpullido puede dar comezón.
  • Dolor e hinchazón en las articulaciones, más común en personas adultas que en niñas y niños

En casos poco frecuentes, la infección por parvovirus puede causar complicaciones como anemia grave (no tener suficientes glóbulos rojos). Esto puede causar palidez, respiración rápida, latidos rápidos, fiebre y malestar general. Las personas con un trastorno de la sangre (como anemia de células falciformes o talasemia) o con el sistema inmunitario debilitado (por cáncer, infección por el virus de la inmunodeficiencia humana [VIH] o trasplante de órgano) tienen más riesgo de presentar esta complicación.

Las personas embarazadas que contraen la infección por parvovirus B19 también pueden tener un mayor riesgo de aborto espontáneo (pérdida del embarazo).

Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar las infecciones por parvovirus, los profesionales de la salud pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica: El profesional le hará preguntas sobre sus síntomas y antecedentes médicos para obtener información relevante.
  • Examen físico: El profesional le hará un examen físico para evaluar signos de infección, como dolor, hinchazón o sarpullido.
  • Análisis de sangre: Se usa con frecuencia para detectar anticuerpos (defensas que su cuerpo produce para combatir la infección). Esta prueba puede confirmar el diagnóstico de una infección por parvovirus.

Según su situación o los resultados de las evaluaciones iniciales del médico, pueden recomendarse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales. Estos pueden incluir:

  • Pruebas durante el embarazo: Si usted está embarazada y se sospecha una infección por parvovirus B19, pueden hacer más pruebas. Esto puede incluir pruebas de anticuerpos o una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que busca el material genético del virus, en el líquido amniótico o en sangre tomada del cordón umbilical. También pueden hacerse ultrasonidos periódicos para vigilar al feto.
  • Estudios de imagen: Según sus síntomas y la parte del cuerpo que se examine, pueden ordenar estudios de imagen, como radiografías o resonancia magnética (RM), para obtener más información para el diagnóstico.

Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para la infección por parvovirus.

Opciones de tratamiento

Muchas niñas y niños, y también personas adultas, con infecciones por parvovirus o quinta enfermedad no necesitan tratamiento. En la mayoría de las personas por lo demás sanas, los síntomas son leves y se recuperan por completo.

Los objetivos del tratamiento para las infecciones por parvovirus son aliviar los síntomas, manejar las complicaciones y apoyar la respuesta del sistema inmunitario. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:

Medicamentos:

  • Reductores de fiebre y dolor: Los medicamentos de venta libre como acetaminofén (paracetamol) e ibuprofeno ayudan a aliviar las molestias y a bajar la fiebre relacionadas con una infección por parvovirus. Consulte con su proveedor de atención médica para saber cuál medicamento y qué dosis son adecuados para usted o su hijo.

Otros cuidados en casa:

  • Descanso: Descanse lo suficiente. Esto permite que el cuerpo se recupere y combata la infección con más eficacia.
  • Hidratación: Beba suficientes líquidos. Esto ayuda a prevenir la deshidratación, sobre todo si hay fiebre o vómitos.
  • Buena higiene: Lávese las manos con frecuencia y cúbrase la boca y la nariz al estornudar para reducir la posibilidad de contagiar las infecciones por parvovirus a otras personas.

Otras personas pueden necesitar tratamiento si presentan complicaciones. Estos tratamientos pueden incluir:

  • Transfusión de sangre: Las personas con anemia grave causada por una infección por parvovirus pueden necesitar una transfusión de sangre para recuperar niveles saludables de glóbulos rojos.
  • Anticuerpos especiales: Las personas con el sistema inmunitario debilitado pueden recibir anticuerpos especiales para ayudar a tratar la infección. Estos anticuerpos pueden aumentar la capacidad del cuerpo para combatir el virus.

Es importante saber que las infecciones por parvovirus suelen resolverse solas sin un tratamiento específico. Sin embargo, estas medidas pueden ayudar a manejar los síntomas y las complicaciones. Siempre consulte con su proveedor de atención médica antes de tomar cualquier medicamento o recibir cualquier tratamiento. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su proveedor de atención médica sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su proveedor de atención médica o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.