Acerca del herpes neonatal (en recién nacidos)

Descripción general

El herpes neonatal es una afección poco frecuente pero grave. Ocurre cuando un recién nacido se infecta con el virus del herpes simple (VHS) durante el parto. La infección puede presentarse si la madre tiene herpes genital, ya sea como una infección nueva adquirida durante el embarazo o como una infección previa.

El herpes neonatal puede causar complicaciones graves en el bebé, como inflamación del cerebro, problemas del desarrollo, ceguera e incluso la muerte. El riesgo de transmisión es mayor si la madre adquiere herpes genital por primera vez durante el tercer trimestre del embarazo.

Para reducir el riesgo de transmisión, los médicos pueden recomendar medicamentos antivirales para la madre durante el embarazo o indicar un parto por cesárea. La atención médica rápida y el manejo adecuados son fundamentales para prevenir y tratar el herpes neonatal.

Causas y factores de riesgo

Las causas del herpes neonatal incluyen:

  • Transmisión durante el parto: Cuando la madre tiene un brote activo de herpes genital en el momento del parto, el virus puede pasar al bebé por contacto con el canal de parto (vagina) infectado.
  • Transmisión dentro del útero (durante el embarazo): Aunque es poco común, el virus del herpes simple (VHS) puede pasar de la mujer embarazada al feto dentro del útero y causar herpes neonatal.

Los factores de riesgo del herpes neonatal incluyen:

  • Primera infección en la madre: Si la madre contrae el VHS por primera vez al final del embarazo, aumenta el riesgo de transmitir el virus al bebé.
  • Prácticas sexuales sin protección: Las prácticas sexuales seguras y el uso de métodos de barrera como el condón pueden reducir el riesgo de transmisión del VHS.

Los riesgos de transmisión del VHS al recién nacido pueden disminuir con:

  • Medicamentos antivirales: Tomarlos durante el embarazo puede ayudar a reducir el riesgo de transmitir el VHS al bebé.
  • Parto por cesárea: Si la madre tiene un brote activo de herpes genital o antecedentes de brotes repetidos cerca del momento del parto, se puede recomendar una cesárea para reducir el riesgo de transmisión.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar según cada caso. Para recibir consejos personalizados, consulte con un profesional de la salud.

Síntomas

Síntomas del herpes neonatal incluyen:

  • Síntomas tempranos:
  • Erupción en la piel o ampollas: pueden salir en la cara, el cuerpo o los genitales del recién nacido.
  • Fiebre: el bebé puede tener temperatura alta.
  • Alimentación deficiente o con dificultad: el bebé puede tener problemas para prenderse al pecho o mostrar molestias al comer.
  • Somnolencia: el bebé está muy adormilado o cuesta despertarlo.
  • Síntomas más graves:
  • Encefalitis: inflamación del cerebro, que puede causar convulsiones, irritabilidad, músculos flojos y cambios en el comportamiento.
  • Problemas respiratorios: el bebé puede tener dificultad para respirar o desarrollar neumonía (infección en los pulmones).
  • Infección diseminada: el virus puede propagarse por todo el cuerpo y causar problemas en el funcionamiento de los órganos, ictericia (piel u ojos amarillos), sangrado y choque (emergencia grave).

Es importante saber que los síntomas pueden variar y que algunos bebés no muestran síntomas al principio. Si sospecha herpes neonatal, busque atención médica de inmediato para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el herpes neonatal, suelen hacerse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional de la salud buscará síntomas como ampollas en la piel, llagas, enrojecimiento o hinchazón. También revisará si hay fiebre, mala alimentación, problemas para respirar o irritabilidad, que pueden indicar que la infección se ha propagado.
  • Pruebas de laboratorio:
  • Prueba de PCR (reacción en cadena de la polimerasa): Es la prueba principal para el diagnóstico. Detecta el material genético del virus (ADN) en sangre, líquido cefalorraquídeo (LCR) o en hisopos de lesiones de la piel.
  • Otras pruebas de laboratorio:
  • Pruebas de función hepática: Detectan daño del hígado, que puede ocurrir en el herpes neonatal sistémico.
  • Hemograma completo: Busca anemia, plaquetas bajas o señales de inflamación sistémica.
  • Otras pruebas de sangre: Evalúan la función de los riñones o detectan otras infecciones, según los síntomas.
  • Estudios de imagen: Estos pueden incluir
  • Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): Se usan en casos graves, especialmente cuando hay afectación del sistema nervioso central (SNC), para revisar si hay hinchazón o daño en el cerebro.
  • Ultrasonido: Puede usarse para evaluar si hay afectación de órganos, como el hígado o el bazo.
  • Consulta con especialistas: Puede ser necesario referir a su bebé a un neurólogo pediátrico y a un especialista en enfermedades infecciosas pediátricas para ayudar a manejar la infección y su tratamiento.

Es importante que haga seguimiento con su profesional de la salud si algún síntoma empeora o cambia después del examen inicial. Su profesional le dirá los pasos necesarios para llegar a un diagnóstico correcto.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del herpes neonatal son bajar el riesgo de enfermedad grave y de muerte causadas por la infección.

Los medicamentos antivirales son el tratamiento principal. Estos medicamentos ayudan a impedir que el virus del herpes simple se multiplique. Pueden reducir cuán seguido ocurren los brotes, qué tan graves son y cuánto duran. Están disponibles para uso por la boca o por vena (vía intravenosa, IV).

Aciclovir por vía intravenosa (IV): Para los recién nacidos con herpes neonatal confirmado o sospechado, se recomienda el aciclovir por vía intravenosa. La dosis y la duración dependen de qué tanto se ha extendido la infección: si está limitada a la piel y las mucosas (los tejidos húmedos, como la boca), si se ha extendido por todo el cuerpo (diseminada) o si afecta el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal).

Es importante hablar de todas las opciones de tratamiento con un profesional de la salud. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.