Acerca del hantavirus
Los hantavirus son un grupo (género) de virus que pertenecen a la familia Hantaviridae. Su material genético es ARN (un tipo de material genético) de una sola hebra y están rodeados por una capa protectora.
Se transmiten a las personas sobre todo al respirar polvo contaminado con excremento, orina o saliva de roedores infectados. Los llevan principalmente roedores pequeños.
La infección por hantavirus puede causar dos enfermedades principales:
- Fiebre por hantavirus con síndrome renal (HFRS). La causan hantavirus del Viejo Mundo y es común en Europa y Asia.
- Síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), también llamado síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH). Lo causan hantavirus del Nuevo Mundo y es frecuente en las Américas.
Las infecciones por hantavirus pueden ser graves. Actualmente no hay vacuna ni tratamiento específico, por lo que la prevención es clave para reducir el riesgo de infección.
Las causas de la enfermedad por hantavirus no se conocen con certeza, pero el virus puede atacar y dañar los pulmones, los riñones y el revestimiento de los vasos sanguíneos muy pequeños (capilares) en todo el cuerpo. Estudios previos han mostrado que el sistema inmunitario responde con fuerza al virus. Sin embargo, aún no está claro qué hace que el sistema se desequilibre y empeore la enfermedad. Se cree que la primera defensa del cuerpo (respuesta inmunitaria innata) y la defensa dirigida (respuesta inmunitaria adaptativa) ayudan a combatir el virus. Las células T (un tipo de célula del sistema inmunitario) cumplen un papel importante para eliminar el virus.
Factores de riesgo del hantavirus:
- Tener en el hogar a una persona con infección por hantavirus (poco frecuente)
- Inhalar partículas del virus provenientes de las heces o la orina de roedores silvestres
- La mayoría de los casos ocurren en hombres jóvenes durante actividades laborales en zonas rurales
- Actividades recreativas como acampar, hacer senderismo o cazar pueden aumentar el riesgo de exposición al virus porque suelen realizarse en áreas donde viven roedores infectados
Es importante tener en cuenta que estos factores de riesgo pueden variar según el tipo específico de infección por hantavirus. Siempre se recomienda consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del hantavirus incluyen:
- Cansancio
- Fiebre
- Dolores musculares, sobre todo en los muslos, las caderas, la espalda y a veces los hombros
- Dolor de estómago
- Salpullido en la piel
Otros síntomas comunes que pueden aparecer en etapas más avanzadas o cuando la enfermedad es más grave incluyen:
- Dolor de cabeza
- Mareos
- Escalofríos
- Problemas en el abdomen como náuseas, vómitos, diarrea y dolor en el vientre
En etapas tardías de la infección por hantavirus, pueden aparecer tos y falta de aire. Algunas personas lo describen como sentir una banda apretada alrededor del pecho y una almohada sobre la cara, mientras los pulmones se llenan de líquido.
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si usted presenta cualquier síntoma de hantavirus, especialmente dificultad para respirar o falta de aire, busque atención médica de inmediato. Recuerde comunicarse con su profesional de salud para recibir orientación y consejos personalizados.
Para diagnosticar el hantavirus, comúnmente se realizan los siguientes exámenes y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud revisará si hay fiebre, dolores musculares, cansancio, respiración rápida, niveles bajos de oxígeno en la sangre, líquido en los pulmones, presión arterial baja y signos de sangrado o moretones.
- Pruebas de laboratorio: Pueden incluir una muestra de sangre para buscar anticuerpos específicos contra hantavirus, material genético del virus, recuento bajo de plaquetas (células que ayudan a coagular la sangre) o problemas en el funcionamiento de los órganos.
- Estudios de imagen: Su médico puede recomendar estudios de imagen como radiografías para buscar líquido en los pulmones. También se pueden usar imágenes por resonancia magnética (RM) para ver problemas en otros órganos en casos graves.
- Prueba serológica: Las pruebas serológicas buscan anticuerpos en la sangre. Los anticuerpos IgM (inmunoglobulina M) indican una infección reciente, mientras que los anticuerpos IgG (inmunoglobulina G) sugieren exposición previa o una etapa más avanzada de la enfermedad.
Para determinar la gravedad del hantavirus, se pueden recomendar exámenes y procedimientos adicionales:
- Procedimientos clínicos: Pueden incluir análisis de sangre para buscar daño en los órganos, como problemas en los riñones o el hígado. También pueden vigilar la presión arterial para detectar un choque (una caída peligrosa de la presión) y medir los niveles de oxígeno para ver qué tan bien funcionan los pulmones. Las pruebas específicas dependen de qué órganos o sistemas estén afectados.
Es importante dar seguimiento con su profesional de la salud si sus síntomas empeoran o cambian después de estos exámenes y pruebas iniciales. Podrá darle más orientación y recomendar los siguientes pasos apropiados según su situación.
Los objetivos del tratamiento del hantavirus son controlar los síntomas, apoyar el funcionamiento de los órganos y prevenir complicaciones. Estas son las opciones recomendadas y cómo funcionan:
- Medicamentos:
- No hay un medicamento antiviral específico para el hantavirus.
- Se pueden recetar antibióticos para tratar infecciones bacterianas secundarias.
- Terapias y procedimientos terapéuticos:
- La atención de apoyo es fundamental, con vigilancia estrecha en una unidad de cuidados intensivos (UCI).
- Puede ser necesaria la ventilación mecánica para ayudarle a respirar.
- La oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) y la hemofiltración pueden usarse en casos graves para apoyar la función del corazón y los pulmones. ECMO ayuda a oxigenar la sangre cuando los pulmones no funcionan bien, y la hemofiltración ayuda a eliminar desechos y exceso de líquidos cuando los riñones están fallando.
- Se administran líquidos por vía intravenosa (IV) con precaución para mantener la hidratación sin causar exceso de líquidos.
- Se usan antipiréticos (medicinas que bajan la fiebre) y analgésicos (medicinas para el dolor) para controlar la fiebre y el dolor.
- Cambios en la conducta de salud:
- El descanso y una buena hidratación son importantes para la recuperación.
- Siga las indicaciones de su profesional de la salud sobre medicamentos, nivel de actividad y citas de seguimiento.
- Elimine los lugares donde los roedores hacen sus nidos.
- Otros tratamientos:
- La inmunoterapia pasiva, un tratamiento en el que se administran anticuerpos neutralizantes (proteínas que se unen al virus y evitan que se propague), se ha usado de forma experimental, pero aún no está disponible ampliamente para uso clínico.
- Hay investigadores que trabajan para desarrollar medicinas que actúen directamente contra el virus y que mejoren la función vascular (cómo trabajan los vasos sanguíneos) o que restablezcan la homeostasis del sistema inmunitario (el equilibrio del sistema de defensas).
Es importante saber que estas opciones buscan aliviar los síntomas, apoyar la función de los órganos y prevenir complicaciones. Sin embargo, actualmente no existe una cura específica para el hantavirus.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.