Acerca de la fiebre hemorrágica del dengue
La fiebre hemorrágica del dengue (FHD) es una forma grave del dengue. El dengue es una enfermedad común que transmiten los mosquitos.
La definición de FHD incluye la presencia de, como mínimo, las dos primeras de estas cuatro señales o síntomas:
- Fiebre alta que empieza de repente y dura de 2 a 7 días
- Sangrado espontáneo (sangrado inesperado) o prueba del torniquete positiva (aparecen puntitos rojos en la piel después de medir la presión arterial)
- Hígado agrandado (hepatomegalia)
- Falla circulatoria (el corazón o los vasos no llevan suficiente sangre para las necesidades del cuerpo), junto con plaquetas bajas (trombocitopenia) y un hematocrito elevado
Los casos sospechosos de FHD se evalúan y se clasifican como probables o confirmados. Un caso probable significa que la persona tiene análisis de sangre positivos para dengue o ha estado en contacto con otras personas con FHD confirmada. Un caso confirmado se diagnostica con pruebas de laboratorio, como el aislamiento del virus del dengue (DENV) (hacer crecer el virus en el laboratorio a partir de una muestra) o la detección de sus antígenos (proteínas del virus) o de su ARN (material genético) en la sangre.
Es importante saber que la FHD puede avanzar a una afección más grave llamada dengue grave, que puede causar complicaciones potencialmente mortales.
La fiebre hemorrágica del dengue se debe a varios factores, entre ellos:
- Daño en los vasos sanguíneos: la fiebre hemorrágica del dengue hace que los vasos sanguíneos dejen pasar más líquido. Así, el plasma (la parte líquida de la sangre) se filtra a los tejidos cercanos y puede causar sangrado. Las células infectadas liberan proteínas inflamatorias llamadas citocinas (proteínas que causan inflamación). Estas activan a las células que recubren los vasos sanguíneos. En este proceso también actúan moléculas de adhesión, que ayudan a que las células de defensa se peguen a las paredes de los vasos y aumenten la inflamación.
- Respuesta excesiva de citocinas: a medida que la enfermedad avanza, las células infectadas producen muchas citocinas inflamatorias, como TNF alfa, IL-6 e IL-10. Estas proteínas hacen que los vasos sanguíneos dejen pasar más líquido y permiten que el líquido se escape a los tejidos cercanos.
Factores de riesgo de la fiebre hemorrágica del dengue:
- Exposición al virus del dengue: cuando usted se contagia con un tipo de virus del dengue, desarrolla defensa contra ese tipo, pero sigue siendo vulnerable a otros. La exposición repetida a distintos tipos del virus aumenta el riesgo de presentar fiebre hemorrágica del dengue grave.
- Exposición a mosquitos: la picadura de mosquitos infectados es la forma más común de transmisión del virus del dengue. Tomar medidas preventivas, como usar repelente de mosquitos y eliminar criaderos, puede reducir el riesgo de picaduras.
- Lugar donde vive: vivir en zonas con alta presencia de mosquitos que transmiten dengue aumenta el riesgo. Las regiones varían en su nivel de riesgo por las poblaciones de mosquitos y factores ambientales. Según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), estas zonas incluyen las Américas (Centro y Sudamérica), África, el Medio Oriente, Asia (Sudeste Asiático) y las Islas del Pacífico.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar sus factores de riesgo o síntomas relacionados con la fiebre hemorrágica del dengue.
Síntomas tempranos de la fiebre hemorrágica por dengue:
- Fiebre de leve a alta
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Vómitos
- Dolor en músculos, huesos o articulaciones
- Sarpullido en la piel
- Dolor al mover los ojos
A medida que avanza la fiebre hemorrágica por dengue (FHD), pueden aparecer otros síntomas, como:
- Inquietud
- Fiebre alta repentina
- Dolor abdominal intenso
- Sangrado o moretones en la piel
- Piel fría o sudorosa
- Sangrado por la nariz
- Descenso brusco de la presión arterial (choque)
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si presenta cualquiera de estos síntomas, en especial si empeoran o se vuelven intensos, busque atención médica de inmediato. La FHD puede ser grave, y el diagnóstico y tratamiento tempranos son esenciales para un mejor resultado. Consulte a su profesional de salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Para diagnosticar la fiebre hemorrágica del dengue (FHD), los profesionales de la salud pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional revisará si hay signos como deshidratación, dolor al tocar el abdomen o un hígado agrandado. También puede evaluar su estado de alerta mental para detectar posibles complicaciones.
- Toma de presión arterial: Medirán su presión arterial para ver si hay anomalías.
- Examen de piel, ojos y ganglios: Revisarán su piel en busca de salpullido o pequeñas manchas rojas (petequias), los ojos para ver si hay enrojecimiento o irritación, y los ganglios (glándulas) para ver si hay hinchazón, lo que puede indicar inflamación o infección relacionada con la FHD.
- Análisis de sangre: Estas pruebas ayudan a determinar el tipo de virus del dengue y su gravedad. Pueden incluir un hemograma completo (conteo de células de la sangre), pruebas de coagulación (capacidad de que la sangre forme coágulos) y pruebas para antígenos o anticuerpos específicos del dengue.
- Radiografía de tórax: Este estudio de imagen puede hacerse para evaluar si hay compromiso de los pulmones o complicaciones.
Se pueden recomendar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Repetir análisis de sangre: El control regular de los recuentos sanguíneos y de la capacidad de coagulación (parámetros de coagulación) ayuda a seguir la evolución de la enfermedad y a detectar complicaciones.
- Estudios de imagen: Según sus síntomas y las posibles complicaciones, pueden hacer estudios adicionales como una resonancia magnética (RM) o un ultrasonido para evaluar si hay afectación de órganos.
Es importante saber que estas son pautas generales, y las pruebas y procedimientos específicos pueden variar según su situación. Consulte siempre con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Los objetivos del tratamiento del dengue hemorrágico son controlar los síntomas y evitar que la infección empeore. Es crucial vigilar de cerca la presión arterial, la respuesta del cuerpo, el recuento de plaquetas, el hematocrito y la cantidad de orina durante todo el tratamiento.
Estos son los tipos de tratamientos y terapias recomendados:
- Medicamentos: Los medicamentos para el dolor como paracetamol (acetaminofén) pueden bajar la fiebre y aliviar el dolor. Los antiinflamatorios no esteroides (AINE) como la aspirina o el ibuprofeno no son adecuados porque pueden aumentar el riesgo de sangrado interno.
- Terapias: La terapia con electrolitos (sales minerales) ayuda a mantener el equilibrio de sales en el cuerpo. La terapia de oxígeno (oxigenoterapia) aporta oxígeno extra para mejorar la respiración. La observación cercana por personal de enfermería capacitado asegura un control estrecho de su condición.
- Procedimientos terapéuticos: Las transfusiones de sangre pueden ser necesarias en casos graves para reemplazar sangre o plaquetas perdidas. Los líquidos por vía intravenosa (intravenosa, IV) ayudan con la hidratación, pero el exceso de líquidos por vena puede hacer que el líquido se salga de los vasos sanguíneos.
- Cuidados personales y cambios de hábitos de salud:
- Descansar y mantenerse bien hidratado es importante para la recuperación. Beber agua ayuda a prevenir la deshidratación.
- Medidas preventivas: Repelentes de mosquitos y ropa tratada con permetrina.
Estos tratamientos buscan controlar los síntomas, prevenir complicaciones como el síndrome de choque por dengue y apoyar el proceso natural de recuperación del cuerpo. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre dosis de medicamentos y posibles efectos secundarios.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.