Sobre la varicela (Varicella)
La varicela es una infección muy contagiosa causada por el virus varicela-zóster (VVZ). Causa un sarpullido con ampollas que pica. Por lo general empieza en el pecho, la espalda y la cara. Luego se extiende al resto del cuerpo. Otros síntomas comunes son fiebre, cansancio, falta de apetito y dolor de cabeza.
La varicela puede afectar a personas de todas las edades, pero puede ser más grave en bebés, adolescentes, adultos, mujeres embarazadas y personas con el sistema inmunitario debilitado. Se propaga por contacto cercano con una persona infectada. Puede transmitirse desde un día antes de que aparezca el sarpullido hasta que todas las ampollas formen costra.
Se puede prevenir con la vacuna contra la varicela, que se recomienda para todas las niñas y todos los niños. Aunque la mayoría de los casos se curan solos, pueden presentarse complicaciones. Algunas pueden ser graves, como neumonía y encefalitis (inflamación del cerebro).
La varicela es causada por el virus varicela-zóster (VVZ). A continuación se explican las causas de la enfermedad y los factores de riesgo relacionados con la varicela:
Causas de la enfermedad:
- Virus varicela-zóster (VVZ): El VVZ es un virus de ADN (material genético) del grupo de los herpesvirus. Después de la infección primaria, el VVZ permanece en el cuerpo como una infección latente (inactiva) en los ganglios nerviosos sensitivos (grupos de células nerviosas que transmiten sensaciones como dolor y tacto). La reactivación de esta infección latente puede causar herpes zóster (culebrilla).
Los factores no modificables de la varicela no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: La gravedad de la enfermedad aumenta con la edad. Las personas adultas tienen tasas más altas de complicaciones, como neumonía y hospitalización.
- Sistema inmunitario débil: Las personas con defensas bajas tienen mayor riesgo de enfermedad grave y complicaciones.
Los factores modificables de la varicela son factores que se pueden cambiar. Incluyen:
- Estado de vacunación: No estar vacunado contra la varicela aumenta el riesgo de contagio.
- Contacto cercano con personas infectadas: La varicela es muy contagiosa y se propaga por transmisión por el aire o por contacto directo con el líquido de las ampollas de personas infectadas.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. La vacunación es la forma más eficaz de prevenir la varicela. Si tiene inquietudes o preguntas sobre la varicela o sus factores de riesgo, lo mejor es consultar con su profesional de la salud.
Los síntomas tempranos más comunes de la varicela (chickenpox) incluyen:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Cansancio
A medida que la enfermedad avanza o en casos más graves, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Erupción con ampollas rojas que pican y salen por todo el cuerpo
- Falta de apetito
- Malestar estomacal
- Escalofríos
- Dolor en los ojos (si la erupción aparece en la cara)
- Dolor en la zona donde saldrá la erupción (hormigueo, comezón y dolor antes de que aparezca)
Es importante saber que la varicela puede ser grave, sobre todo en bebés, adolescentes, adultos, mujeres embarazadas y personas con el sistema inmunitario débil. En estas personas es más probable que haya complicaciones y síntomas más graves. Si usted o alguien que conoce tiene síntomas de varicela o cree que estuvo expuesto al virus, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.
Para diagnosticar la varicela, se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica y examen físico: El profesional de la salud revisará su historia, incluyendo si estuvo en contacto reciente con alguien con varicela o herpes zóster, su estado de vacunación y cuándo empezaron síntomas como sarpullido, fiebre o comezón. Durante el examen físico, buscará señales de varicela, como ampollas con líquido y un sarpullido típico.
- Pruebas de laboratorio:
- Pruebas microbiológicas: Incluyen técnicas moleculares como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), una prueba de laboratorio que detecta el virus varicela-zóster (VVZ) en muestras como el líquido cefalorraquídeo (LCR), que es el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.
- Prueba de anticuerpos IgM contra el VVZ: Es un análisis de sangre que detecta anticuerpos específicos (inmunoglobulina M, IgM) que el cuerpo produce ante una infección por VVZ.
Para determinar la gravedad de la varicela, pueden incluirse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Procedimientos clínicos:
- Estudios de imagen: Se pueden hacer radiografías si se sospechan complicaciones como neumonía.
Estas recomendaciones pueden variar según cada persona. Es fundamental consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Los objetivos del tratamiento de la varicela (chickenpox) son aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y ayudar a la curación. Estas son las opciones de tratamiento y cómo actúan:
- Manejo de los síntomas: Se busca aliviar la comezón y el malestar. Puede lograrlo con loción de calamina, baños con avena coloidal y medicamentos para el dolor que ayudan a bajar la fiebre.
- Medicamentos antivirales: En algunos casos, su médico puede recetar antivirales como aciclovir o valaciclovir. Estos medicamentos evitan que el virus varicela-zóster se multiplique y pueden reducir qué tan fuertes son los síntomas y cuánto duran.
- Vacunación: La vacuna contra la varicela es muy eficaz para prevenir la enfermedad. Estimula las defensas del cuerpo para producir anticuerpos (proteínas que lo protegen) contra el virus. Se recomienda para quienes no han tenido varicela ni se han vacunado antes.
- Personas inmunosuprimidas: En personas con el sistema inmunitario debilitado, como quienes tienen enfermedades reumáticas pediátricas o reciben terapia inmunosupresora, se deben tomar precauciones especiales. Se usa una lista de verificación antes de vacunarse para asegurarse de que las defensas estén lo bastante fuertes antes de la inmunización.
Es importante saber que los remedios caseros y las medicinas de venta libre pueden dar alivio, pero debe hablar con un profesional de la salud antes de usarlos.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.