Acerca del tétanos (trismo)

Descripción general

El tétanos, conocido comúnmente como trismo (mandíbula trabada), es una enfermedad causada por una bacteria llamada Clostridium tetani. Esta bacteria vive con frecuencia en la tierra y entra al cuerpo por heridas en la piel, como cortadas o pinchazos. En el cuerpo, la bacteria libera una toxina que hace que los músculos se contraigan o tengan espasmos, sobre todo en la mandíbula y el cuello. Los espasmos en la mandíbula dificultan abrir la boca. El tétanos (trismo) es una enfermedad potencialmente mortal que requiere atención médica inmediata porque puede causar dificultad para respirar y convulsiones.

No existe una cura para el tétanos. El tratamiento se enfoca en controlar los síntomas y las complicaciones hasta que los efectos de la toxina disminuyan. Hay vacunas para prevenir el tétanos. El tratamiento temprano del tétanos es esencial para lograr mejores resultados.

Causas y factores de riesgo

El tétanos es causado por la bacteria Clostridium tetani. Cuando estas bacterias entran al cuerpo por una herida punzante o una abertura en la piel, se multiplican y producen una toxina que afecta los nervios. Esta toxina causa espasmos musculares fuertes, incluso en los músculos de la mandíbula, lo que produce trismo (mandíbula rígida). Los espasmos también pueden ocurrir en los músculos de la garganta, el pecho, el abdomen y los brazos y las piernas.

Los factores de riesgo del tétanos incluyen:

  • Estado de vacunación: no estar vacunado contra el tétanos
  • Cortes o heridas expuestas a tierra
  • Cuidado de la herida: cuidado deficiente de la herida

Es importante saber que la vacunación es la forma más eficaz de prevenir el tétanos. Mantener sus vacunas contra el tétanos al día es clave para protegerse de esta infección, que puede poner en riesgo la vida.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del tétanos incluyen:

  • Rigidez en los músculos de la mandíbula, que dificulta abrir la boca (mandíbula trabada o trismo)
  • Calambres o rigidez en la mandíbula
  • Rigidez muscular dolorosa en todo el cuerpo
  • Dificultad para tragar

A medida que la infección avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Espasmos musculares en otras partes del cuerpo
  • Rigidez en el abdomen
  • Espasmos musculares repentinos e involuntarios
  • Convulsiones (sacudidas o quedarse mirando fijo)
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre y sudoración
  • Cambios en la presión arterial y en los latidos del corazón
  • Espasmos intensos provocados por sonidos, el tacto o la luz

El tétanos se diagnostica por los síntomas y el examen físico. No existe una prueba de laboratorio que lo confirme. Si presenta cualquier síntoma de tétanos, busque atención médica de inmediato.

Diagnóstico

El tétanos se diagnostica por medio de:

  • Revisión de antecedentes de salud: El profesional de la salud recopilará información sobre sus síntomas y antecedentes médicos para identificar posibles causas del trismo (mandíbula rígida o dificultad para abrir la boca).
  • Examen físico y neurológico: Buscará rupturas en la piel y examinará cualquier corte o herida. Hará una evaluación para revisar cómo funcionan los nervios de la cabeza (nervios craneales) y para buscar señales físicas de trismo.
  • Pruebas de imagen: El profesional puede pedir una tomografía computarizada (TC), una resonancia magnética (RM) o ambas para descartar otros problemas y obtener imágenes detalladas del área afectada.
  • Estudios electrofisiológicos (pruebas que miden la actividad eléctrica de los nervios): Los estudios de conducción nerviosa y el electroencefalograma (EEG) pueden dar más información sobre cómo funciona el sistema nervioso.
Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del tétanos son controlar los síntomas y las complicaciones. El tétanos suele empezar a mejorar en unas dos semanas. La recuperación total puede tardar varias semanas.

El tratamiento incluye:

  • Cuidado de la herida: Se limpiará a fondo el corte o la herida infectada para quitar suciedad u objetos extraños que puedan tener la bacteria Clostridium tetani. Se pueden dar antibióticos para ayudar a combatir la bacteria.
  • Antitoxina: La antitoxina es una inyección de anticuerpos que combaten la toxina en el cuerpo.
  • Sedantes o relajantes musculares: Estos medicamentos pueden darse para ayudar a controlar la rigidez y los espasmos musculares.
  • Apoyo para respirar: Esto puede incluir una máquina que le ayude a respirar (respirador).
  • Apoyo nutricional: Esto puede incluir una sonda temporal para alimentarse y tomar líquidos o nutrición y líquidos por vía intravenosa.
  • Terapia física: Ayuda a mantener el uso de los músculos que usted puede mover a voluntad y a empezar pronto con movimientos pequeños. La terapia del habla y del lenguaje y el uso de tecnología de asistencia también pueden ayudar a establecer la comunicación.

Es importante saber que el tratamiento del tétanos debe hacerse bajo la guía de profesionales de la salud en un hospital. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, por eso es clave consultar con un profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios, por eso es importante hablar con su profesional de la salud o leer la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.