Información sobre Chlamydia Trachomatis

Descripción general

La infección por Chlamydia trachomatis (C. trachomatis) es una infección bacteriana de transmisión sexual frecuente. La causa es la bacteria Chlamydia trachomatis. Afecta sobre todo las células que recubren el aparato genital, pero también puede afectar el recto y los ojos.

Muchas veces no da síntomas, sobre todo en mujeres. Si no se trata, puede causar complicaciones como enfermedad inflamatoria pélvica (infección de los órganos reproductores), infertilidad por daño en las trompas de Falopio, embarazo ectópico, parto prematuro y mayor riesgo de cáncer del cuello uterino. En recién nacidos, puede transmitirse durante el parto y causar conjuntivitis (infección de los ojos) y un tipo de neumonía llamada intersticial (infección de los pulmones).

En hombres, la infección por C. trachomatis suele presentarse como uretritis (inflamación de la uretra). Si no se trata, puede avanzar a epididimitis (inflamación del epidídimo) y proctitis (inflamación del recto).

La bacteria tiene un ciclo de vida con dos fases: los cuerpos elementales, que son la forma contagiosa y propagan la infección, y los cuerpos reticulados, que se multiplican dentro de las células. La infección comienza cuando los cuerpos elementales se adhieren a las células del área genital y entran en ellas dentro de una especie de bolsa protectora llamada “inclusión”.

Es un problema importante de salud pública en todo el mundo y puede tener consecuencias graves si no se trata. La detección y el tratamiento tempranos son clave para prevenir complicaciones.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la infección por Chlamydia trachomatis (clamidia) incluyen:

  • La capacidad de la bacteria para entrar y multiplicarse dentro de las células del cuerpo. Esto causa daño en los tejidos e inflamación.
  • La infección puede extenderse a otras partes del cuerpo, como los órganos reproductores. Esto puede causar complicaciones como enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) e infertilidad.

Los factores de riesgo no modificables de la infección por Chlamydia trachomatis no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:

  • Edad: Las personas más jóvenes, en especial de 15 a 24 años, tienen mayor riesgo.
  • Sexo: Las mujeres tienen más probabilidad de infectarse que los hombres.

Los factores de riesgo modificables de la infección por Chlamydia trachomatis se pueden cambiar. Estos incluyen:

  • Conducta sexual: Tener varias parejas sexuales o tener sexo sin condón aumenta el riesgo.
  • Falta de protección de barrera: No usar condones u otros métodos de barrera durante la actividad sexual.
  • Antecedentes de infecciones de transmisión sexual (ITS): Haber tenido una ITS previa aumenta la probabilidad de contraer clamidia.
  • Acceso limitado a la atención médica: Algunos grupos étnicos pueden no tener acceso fácil a pruebas, tratamiento o educación sobre ITS.
  • Vivir en zonas con menos servicios de salud: Las comunidades con menos profesionales de la salud o clínicas pueden tener tasas más altas de infección, lo que puede afectar más a ciertos grupos étnicos.
  • Falta de educación sobre ITS: En algunas comunidades puede no haber suficientes programas que enseñen cómo protegerse de las infecciones.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar según la persona, y su situación individual también influye. Si cree que pudo haber estado en contacto con la clamidia o le preocupan sus factores de riesgo, consulte a un profesional de la salud para recibir orientación y las pruebas adecuadas.

Síntomas

Los síntomas de la infección por Chlamydia trachomatis (clamidia) pueden variar. Muchas personas no tienen síntomas (son “sin síntomas”). Estos son los síntomas más comunes al inicio y otros que pueden aparecer si la infección avanza o es más grave:

Síntomas iniciales:

  • Secreción inusual: en mujeres, flujo vaginal anormal; en hombres, secreción por el pene.
  • Dolor o ardor al orinar: en hombres y mujeres.
  • Dolor durante las relaciones sexuales: algunas personas sienten dolor o molestia al tener relaciones.

Síntomas con progresión o mayor gravedad:

  • Enfermedad pélvica inflamatoria (EPI): si no se trata, la clamidia puede llegar a los órganos reproductivos y causar inflamación. Puede dar dolor en la parte baja del abdomen, fiebre y sangrado vaginal anormal.
  • Infertilidad: la clamidia puede dañar los órganos reproductivos y causar infertilidad en hombres y mujeres.
  • Embarazo ectópico: aumenta el riesgo de un embarazo que se implanta fuera del útero.
  • Infección del epidídimo (epididimitis): en hombres, inflamación del epidídimo, un tubo que lleva los espermatozoides desde los testículos.
  • Proctitis (inflamación del recto).
  • Artritis reactiva (inflamación de las articulaciones causada por una infección).

Es importante saber que la clamidia también puede no causar síntomas o causar síntomas leves. Se recomienda hacerse pruebas con regularidad si tiene actividad sexual, para detectar y tratar la clamidia a tiempo.

Diagnóstico

Para diagnosticar la infección por Chlamydia trachomatis, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos y examen físico: El profesional de la salud le hará preguntas sobre sus síntomas, su vida sexual y posibles factores de riesgo. También le hará un examen físico para buscar señales de infección. En los hombres, esto puede incluir revisar si hay secreción, enrojecimiento o hinchazón alrededor de la uretra. En las mujeres, puede revisar si hay secreción vaginal, dolor o sensibilidad en la zona pélvica. También podría examinar otras áreas si los síntomas sugieren infección rectal o de la garganta.
  • Pruebas de laboratorio: Estas pruebas detectan la presencia de Chlamydia trachomatis en el cuerpo. Una prueba común es la prueba de amplificación de ácidos nucleicos (PAAN). Esta prueba es muy sensible y específica para detectar el ADN o ARN (material genético) de la bacteria. Las PAAN se pueden hacer con muestras de orina, hisopos genitales o vulvovaginales, y otras muestras no invasivas.
  • Examen pélvico (en mujeres): Este examen permite al profesional de la salud revisar los órganos reproductores y detectar señales de complicaciones, como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
  • Pruebas de laboratorio adicionales: Según los síntomas y lo que se observe en la consulta, se pueden pedir más pruebas para evaluar complicaciones o coinfecciones. Esto puede incluir análisis de sangre, estudios de imagen (como ultrasonido) o pruebas para otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

Es importante saber que solo un profesional de la salud puede diagnosticar con precisión y determinar la etapa o la gravedad de la infección por Chlamydia trachomatis. Si sospecha que tiene una infección, busque atención médica para una evaluación y tratamiento adecuados.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para la infección por Chlamydia trachomatis (clamidia) son:

  • Evitar complicaciones en la salud reproductiva y que la infección se siga transmitiendo por contacto sexual.
  • Evitar la transmisión de la infección de mujeres embarazadas a sus recién nacidos durante el parto.
  • Dar tratamiento de inmediato para prevenir complicaciones en mujeres, como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).

Opciones de tratamiento recomendadas para la infección por Chlamydia trachomatis:

  • Antibióticos: Los antibióticos recomendados son azitromicina y doxiciclina. Estos antibióticos impiden que la bacteria crezca y se multiplique.
  • Pruebas y tratamiento de las parejas: Las parejas sexuales de las personas con infección por Chlamydia trachomatis deben hacerse pruebas y recibir tratamiento si es necesario.
  • Autocuidado y cambios en los hábitos de salud: Para tener buenos resultados con el tratamiento, es importante practicar sexo seguro usando métodos de barrera como los condones, limitar el número de parejas sexuales y hacerse pruebas de infecciones de transmisión sexual (ITS) de forma regular.

La dosis del medicamento puede variar por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud para saber la dosis adecuada en su caso. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.