Sobre el botulismo
El botulismo es una enfermedad poco común pero grave. La causa es una toxina que ataca los nervios del cuerpo. Puede causar dificultad para respirar, parálisis muscular e incluso la muerte.
La enfermedad se debe principalmente a la bacteria Clostridium botulinum, pero también puede deberse a otros tipos de bacterias. Estas bacterias producen toxinas llamadas neurotoxinas botulínicas, que dañan el sistema nervioso.
El botulismo puede ocurrir de varias formas: al comer alimentos contaminados, al inhalar las toxinas o por heridas o inyecciones. El botulismo por alimentos contaminados es la forma más común.
Busque atención médica de inmediato si usted o alguien que conoce presenta síntomas de botulismo, ya que es una emergencia médica.
El botulismo lo causa una toxina que afecta los nervios. Esta toxina la produce la bacteria Clostridium botulinum. La toxina bloquea la liberación de acetilcolina. La acetilcolina es una sustancia química que usan los nervios para comunicarse. Esto causa debilidad y parálisis de los músculos.
A continuación se indican factores de riesgo del botulismo que no se pueden cambiar y otros que sí se pueden cambiar:
Causas del botulismo:
- Alimentos: Los alimentos mal enlatados o mal conservados pueden contener bacterias que causan botulismo. Ejemplos: frutas, verduras o pescado.
- Heridas o cortes: Las bacterias Clostridium botulinum pueden entrar por una ruptura en la piel. Allí se multiplican y producen toxina.
- Suelo: La tierra puede estar contaminada con estas bacterias y entrar al cuerpo al comer alimentos sin lavar o al no lavarse las manos antes de comer.
Factores de riesgo de botulismo:
- Inyectarse drogas: En especial heroína de alquitrán negro (black tar), que puede estar contaminada con esporas de Clostridium botulinum.
- Consumir alimentos enlatados o en conserva caseros: Si no se enlatan o conservan bien, favorecen el crecimiento de Clostridium botulinum.
Cómo reducir el riesgo de botulismo:
- Prepare de forma segura las conservas caseras: cocínelas en una olla a presión hasta la temperatura recomendada para ese alimento.
- Hierva las conservas caseras antes de servirlas.
- Deseche el alimento en conserva si el envase está abombado o huele mal.
- Refrigere los alimentos enlatados después de abrirlos y deséchelos si no los usa en unos días.
- Mantenga limpios los cortes y las heridas.
- No dé miel a niños menores de 1 año.
Síntomas tempranos comunes del botulismo:
- Dificultad para tragar (disfagia)
- Visión borrosa
- Habla arrastrada, dificultad para hablar y voz ronca
- Problemas del estómago o intestinos
- Boca seca
- Falta de aire
- Visión doble (diplopía)
- Náuseas y vómitos (más comunes en el botulismo transmitido por alimentos)
A medida que el botulismo avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:
- Parálisis descendente (empieza en la cabeza y baja hacia el cuerpo)
- Párpados caídos (ptosis)
- Debilidad de los músculos de los ojos (oftalmoplejía)
- Debilidad en los músculos alrededor de los ojos, la boca y la garganta
- La debilidad se extiende al cuello, los brazos, el tronco y las piernas
- Caída de la cara y debilidad facial
- Problemas para respirar
- Retorcijones en el estómago
- Parálisis en los brazos o las piernas
Los síntomas pueden ir de leves a graves según la cantidad de exposición a la toxina. Los síntomas pueden variar según el tipo de botulismo y no todas las personas con botulismo tendrán todos los síntomas. Si sospecha botulismo o tiene alguno de estos síntomas, busque atención médica de inmediato.
Para diagnosticar el botulismo, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales de debilidad muscular o parálisis, como párpados caídos y voz débil. El médico le preguntará sobre otros síntomas, como dificultad para tragar y problemas de visión. También le preguntará si ha comido ciertos alimentos o si ha tenido un corte u otra lesión en la piel.
- Pruebas de laboratorio: Se pueden hacer análisis de sangre, heces u otros líquidos del cuerpo para detectar la toxina o las bacterias que causan el botulismo.
- Estudios de imagen: Según sus síntomas, se pueden pedir estudios de imagen, como radiografías o resonancias magnéticas, para obtener más información o descartar otras posibles causas de los síntomas.
Se pueden hacer pruebas adicionales para descartar otras posibles causas de los síntomas. Si el médico sospecha o confirma botulismo, es posible que deba ponerse en contacto con el departamento de salud local. Si el botulismo es por alimentos, otras personas que comieron los mismos alimentos pueden necesitar una revisión para detectar botulismo.
Metas y opciones de tratamiento para el botulismo incluyen:
- Detener que la toxina del botulismo cause más daño. El medicamento principal para tratar el botulismo es una antitoxina. Este medicamento neutraliza la toxina y evita más daño. No revierte la parálisis, pero frena su avance.
- Tratar los problemas para respirar: Algunas personas pueden necesitar hospitalización para recibir apoyo para respirar con un ventilador mecánico mientras la toxina sigue afectando los músculos de la respiración.
En el botulismo causado por alimentos, el tratamiento puede incluir usar medicamentos para provocar vómitos o para hacer que los intestinos se muevan (defecar) y así sacar la toxina del tubo digestivo.
En el botulismo causado por una cortada o herida infectada, el tratamiento puede incluir cirugía para quitar la piel y el tejido alrededor que estén infectados. Se pueden usar antibióticos como parte del tratamiento del botulismo por herida. Los antibióticos no se usan para ningún otro tipo de botulismo.
Rehabilitación y terapias para ayudar a recuperarse de los efectos del botulismo en los músculos, incluyendo:
- Terapia del habla
- Terapia para tragar
- Fisioterapia
- Terapia ocupacional
El tratamiento será individual y dependerá de la gravedad de los síntomas causados por el botulismo.