Antiinflamatorios no esteroideos (Nonsteroidal Anti-Inflammatory Drugs) para tratar las migrañas
Los AINE (antiinflamatorios no esteroideos; en inglés, nonsteroidal anti-inflammatory drugs, NSAIDs) son medicamentos que ayudan a bajar la inflamación y el dolor. Actúan al bloquear la producción de prostaglandinas, sustancias que regulan la inflamación, el flujo de sangre y la coagulación de la sangre. Al inhibir las prostaglandinas, los AINE pueden reducir la fiebre, la inflamación y el dolor relacionado.
Los AINE se usan con frecuencia para tratar varios problemas de salud, incluida la migraña. Según los estudios, los AINE ofrecen un beneficio modesto para prevenir ataques de migraña. Es importante saber que no siempre se recomienda usar AINE a diario y por largo tiempo para prevenir la migraña, porque puede causar dolor de cabeza por uso excesivo de medicamentos.
Efectos secundarios comunes de los AINE:
- Síntomas del estómago e intestinos: dolor de estómago, estreñimiento, diarrea, gases, acidez, náuseas, vómitos
- Dolores de cabeza, sueño o mareo
- Sangrado en el estómago
- Daño a los riñones
Como con cualquier medicamento, hable con un profesional de la salud sobre los beneficios y los posibles efectos secundarios antes de iniciar o cambiar cualquier plan de tratamiento.
Los AINEs (antiinflamatorios no esteroideos; en inglés, NSAIDs) actúan al bloquear las enzimas ciclooxigenasa 1 (COX-1) y/o ciclooxigenasa 2 (COX-2). Estas enzimas producen prostaglandinas, sustancias parecidas a hormonas que afectan varias funciones del cuerpo. Al bajar la producción de prostaglandinas, los AINEs ayudan a aliviar el dolor y la inflamación de la migraña.
Sin embargo, pueden causar efectos adversos. Al inhibir la COX-1, presente en muchos tejidos, aumentan el riesgo de lesiones y sangrado en la parte alta del aparato digestivo (estómago y duodeno). También pueden causar retención de líquido y sodio por el riñón, lo que eleva la presión arterial.
Además, pueden desencadenar asma al aumentar la producción de leucotrienos. Los leucotrienos son sustancias del cuerpo que participan en la inflamación y en las reacciones alérgicas. Los AINEs se metabolizan en el hígado y, en algunos casos, pueden causar daño hepático.
En resumen, los AINEs reducen la inflamación y la síntesis de prostaglandinas, y alivian el dolor de la migraña. Úselos solo bajo indicación y vigilancia de un profesional de la salud y tenga en cuenta sus posibles efectos secundarios.
Cómo usar o tomar antiinflamatorios no esteroideos (AINEs, Nonsteroidal Anti-Inflammatory Drugs):
- Varios AINEs se venden sin receta. Ejemplos: ibuprofeno (ibuprofen) y naproxeno (naproxen). Sin embargo, si necesita dosis más altas o un AINE que no se vende sin receta, hable con un médico para que se lo recete.
- Es importante encontrar la dosis adecuada para usted. Consulte con su médico cuál es la mejor dosis. Lea las instrucciones del medicamento sobre las dosis máximas y por cuánto tiempo es seguro tomar AINEs. Si tiene preguntas, consulte al médico o al farmacéutico.
Precauciones:
- El uso ocasional de AINEs suele ser seguro para la mayoría de las personas. Pero si tiene problemas crónicos como presión arterial alta, insuficiencia cardíaca, enfermedad de los riñones o antecedentes de úlceras en el estómago, hable con un médico antes de tomarlos.
- Si toma anticoagulantes o tiene mayor riesgo de sangrado en el estómago o los intestinos, evite los AINEs.
- Si está embarazada, los AINEs pueden ser peligrosos después de cierta etapa del embarazo. No los tome sin hablar primero con su médico.
- Algunas personas son alérgicas a los AINEs. Las reacciones pueden incluir ronchas, picazón, enrojecimiento, hinchazón de los labios, la lengua o la cara, y goteo nasal u ojos rojos. Si tiene alergia a un AINE, quizá también la tenga a otros. Si ya tuvo una reacción alérgica a un AINE, no tome otros AINEs sin consultar al médico. Tenga lista la información sobre los síntomas y qué tan fuerte fue la reacción.
Si tiene dudas sobre el uso de AINEs, o si padece alguna condición de salud o toma otros medicamentos de forma regular, lo mejor es hablar con su médico. El médico podrá darle consejos personalizados según su situación.