Causas y factores de riesgo de la migraña vestibular
Entre los factores de riesgo no modificables de la migraña vestibular están:
- Edad: con el paso de los años, aumenta el riesgo de presentar migraña vestibular.
- Sexo asignado al nacer: las mujeres tienen más probabilidad de presentar migraña vestibular que los hombres.
- Genética: los antecedentes familiares influyen. Si tiene un familiar cercano, como un padre, una madre o un hermano o una hermana, que haya tenido migraña vestibular, su riesgo es mayor.
- Trastornos del oído interno: problemas como la enfermedad de Ménière y el vértigo posicional paroxístico benigno (benign paroxysmal positional vertigo, BPPV) se asocian con la migraña vestibular.
La migraña vestibular es un tipo específico de migraña que provoca mareos y problemas de equilibrio. Hay factores que pueden contribuir a que aparezca. Algunos se pueden cambiar o controlar para reducir la frecuencia o la intensidad de la migraña.
Estos factores, o desencadenantes, son parecidos a los de otras migrañas. Incluyen:
- Estrés
- Falta de sueño
- Deshidratación
- Cambios en el clima o en la presión barométrica
- Cambios hormonales, incluida la menstruación
- Ciertos alimentos y bebidas, como:
- Chocolate
- Vino tinto
- Quesos añejos
- Glutamato monosódico (MSG)
- Carnes procesadas
- Café
- Refrescos con cafeína
Estos factores no siempre causan migraña vestibular, pero controlarlos o evitarlos puede disminuir el riesgo o la gravedad. Si usted tiene mareos o problemas de equilibrio con frecuencia, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y una guía personalizada para manejar sus síntomas.
Para prevenir o reducir la posibilidad de tener migraña vestibular, puede hacer lo siguiente:
- Identifique y evite lo que la provoca: Llevar un diario de síntomas puede ayudarle a ver qué cosas la provocan, como ciertos alimentos, el estrés o hábitos de vida como dormir poco. Al reconocer estos factores, usted puede evitarlos y disminuir la probabilidad de tener migraña vestibular.
- Haga cambios en la alimentación: Si descubre alimentos que la provocan, elimínelos de su dieta. Esto puede incluir evitar alimentos procesados y elegir opciones más saludables. Haga estos cambios con la guía de un profesional de la salud.
- Maneje el estrés: El estrés puede provocar migrañas, incluida la migraña vestibular. Actividades que reducen el estrés, como hacer ejercicio, yoga o meditación, pueden ayudarle a controlarlo y bajar el riesgo.
- Practique técnicas de relajación: Actividades que fomentan la calma, como ejercicios de respiración profunda y relajación muscular, pueden ayudar a controlar el estrés y reducir la intensidad o la duración de los episodios de migraña vestibular.
- Mantenga un horario regular de sueño: Dormir poco también puede provocar migrañas. Procure dormir 7–8 horas cada noche y siga una rutina de sueño constante.
- Use medicamentos preventivos: Un profesional de la salud puede recomendar medicamentos preventivos si tiene migraña vestibular frecuente o intensa. Estos medicamentos pueden reducir la cantidad de episodios. Trabaje con su profesional para elegir el más adecuado según sus necesidades y posibles efectos secundarios.
- Limite la cafeína y el alcohol: En algunas personas, la cafeína y el alcohol provocan migrañas. Puede ser útil reducirlos o evitarlos para bajar el riesgo de migraña vestibular.
Recuerde que estos factores varían entre personas y no todas tendrán los mismos factores que la provocan. Si sospecha que tiene migraña vestibular, lleve un diario con sus síntomas y posibles factores que la provocan. Esa información será útil al hablar con un profesional de la salud para el diagnóstico y el tratamiento.