Migraña ocular: causas y factores de riesgo
Las migrañas oculares son un tipo de migraña que causa problemas temporales en la vista o pérdida de visión en un solo ojo. Pueden presentarse con o sin otros síntomas de migraña, como dolor de cabeza. Aún no se conoce con certeza la causa exacta, pero hay factores que pueden contribuir:
- Disminución del flujo de sangre o espasmos en los vasos sanguíneos: La migraña retiniana, un tipo de migraña ocular, puede ocurrir cuando baja la circulación o cuando los vasos detrás del ojo se contraen.
- Actividad eléctrica anormal en el cerebro: Se cree que las migrañas con aura, otro tipo de migraña ocular, se producen por cambios anormales en la actividad eléctrica del cerebro.
- Disfunción neuronal: Aunque las causas exactas no se conocen, los expertos piensan que problemas en cómo funcionan las neuronas (células del cerebro) pueden influir en las migrañas oculares.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar) de la migraña ocular:
- Edad: La edad es un factor de riesgo. A medida que las personas envejecen, el riesgo de migraña ocular puede aumentar.
- Sexo asignado al nacer: Las personas asignadas mujer al nacer pueden tener más probabilidades de presentar migrañas oculares que, con el tiempo, se vuelven más frecuentes o crónicas.
- Genética: Los factores genéticos pueden influir en la migraña ocular. La genética podría explicar hasta el 60% del riesgo de una persona de tener migrañas oculares. Tener antecedentes familiares de migraña o de migraña ocular aumenta el riesgo de presentarlas.
- Niveles hormonales: Puede existir una relación entre el estrógeno y las migrañas. Cambios en el estrógeno, como durante el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia, pueden desencadenar migrañas.
Es importante recordar que tener uno o más de estos factores de riesgo no modificables no significa que una persona vaya a desarrollar migraña ocular. Los factores de riesgo solo indican que algo puede aumentar la probabilidad de tener un problema de salud; no aseguran que vaya a suceder.
Los factores de riesgo modificables para la migraña ocular son aspectos que usted puede cambiar o controlar para reducir la probabilidad de presentarla. A continuación se describen algunos factores y sus definiciones o referencias:
- Consumo de vitamina B12: Un consumo adecuado se asocia con menor riesgo de migraña ocular. La vitamina B12 es un nutriente esencial presente en carnes, pescados, lácteos y cereales fortificados. Asegurar suficiente B12 con una dieta equilibrada o suplementos puede ayudar a reducir el riesgo.
- Actividad física ligera: Hacer actividad física ligera de forma regular se relaciona con menor riesgo de migraña ocular. Se refiere a actividades que aumentan un poco la frecuencia cardíaca y la respiración, como caminar rápido, hacer jardinería o yoga. Incorporarlas en la rutina diaria puede disminuir la posibilidad de tener migrañas oculares.
- Niveles de estrés: Estrés más bajo se asocia con menor riesgo. El estrés puede contribuir al inicio y la intensidad de las migrañas, incluida la migraña ocular. Controlarlo con técnicas de relajación, ejercicio y apoyo de amigos y familia puede ayudar a reducir el riesgo.
- Trastorno de ansiedad: No tener un trastorno de ansiedad, o tenerlo controlado, se relaciona con menor riesgo. Los trastornos de ansiedad son condiciones de salud mental con preocupación y miedo excesivos. Tratar la ansiedad con terapia, medicamentos u otras intervenciones adecuadas puede disminuir el riesgo de migraña ocular.
- Ácido eicosapentaenoico (EPA): Tener niveles más altos de EPA, un ácido graso omega‑3 presente en el aceite de pescado y ciertos alimentos, se asocia con menor riesgo. Consumir alimentos ricos en EPA o tomar suplementos de aceite de pescado puede ayudar a reducir el riesgo de migraña ocular.
- Desencadenantes: Muchas personas pueden identificar desencadenantes específicos o combinaciones de desencadenantes que provocan migrañas. Algunos comunes son:
- Luces brillantes
- Estrés
- Fatiga visual
- Fumar
- Cambios hormonales (por ejemplo, por anticonceptivos orales o terapias de reemplazo hormonal)
- Presión arterial alta
- Esfuerzo físico
- Altitud elevada
- Deshidratación
- Agacharse
- Azúcar baja en la sangre (hipoglucemia)
- Exposición excesiva al calor
- Ciertos alimentos y bebidas (como la cafeína), nitratos y nitritos en carnes procesadas, glutamato monosódico (MSG) y tiramina en quesos curados y productos de soya.
Para prevenir o reducir las migrañas oculares (migrañas con cambios en la visión), usted puede:
- Identificar y evitar desencadenantes: Lleve un diario de migrañas para detectar posibles causas como el estrés, ciertos alimentos o cambios de clima. Al reconocerlos, podrá evitarlos y bajar su riesgo.
- Manejar el estrés: El estrés es un desencadenante importante. Busque maneras de controlarlo, como ejercicio, yoga o meditación. Practique técnicas de relajación de forma regular.
- Dormir lo suficiente: La falta de sueño puede provocar migrañas. Procure dormir 7–8 horas cada noche y mantenga horarios regulares. Tener buenos hábitos de sueño reduce el riesgo.
- Evitar ciertos medicamentos: Algunos medicamentos pueden desencadenar migrañas. Si sospecha que uno le provoca migraña ocular, hable con un profesional de la salud sobre otras opciones. No suspenda ni cambie un medicamento por su cuenta.
- Tomar medicamentos preventivos: Si sus migrañas oculares son frecuentes y fuertes, su profesional de la salud puede recomendar medicinas preventivas para reducir su frecuencia. Tómelas como se le indique y con seguimiento médico.
- Hacer cambios en el estilo de vida: Estos hábitos pueden ayudar si son desencadenantes para usted: reducir el estrés, dormir mejor y lo suficiente, no saltarse comidas, evitar luces muy brillantes y ruidos fuertes, limitar la cafeína, evitar el alcohol y mantenerse bien hidratado/a.
- Identificar desencadenantes hormonales: En algunas personas hay relación con cambios hormonales, como la menstruación. Lleve registro de su ciclo y de los síntomas para anticiparse y manejar la migraña en esos días.
- Estar atento/a al clima: Cambios en la humedad o bajadas de la presión barométrica pueden desencadenar migrañas. Si nota estos patrones, tome medidas como usar lentes de sol o usar purificadores de aire para reducir el riesgo.
Recuerde: cada persona vive las migrañas de forma distinta. Lo que ayuda a una puede no ayudar a otra. Consulte siempre con un profesional de la salud para recibir consejos y un plan personalizados.