Causas y factores de riesgo de la migraña
La migraña es un tipo de dolor de cabeza con episodios repetidos de dolor pulsátil o punzante, de moderado a intenso. La causa exacta no se conoce por completo. Los estudios indican que cambios temporales en las sustancias químicas, los nervios y los vasos sanguíneos del cerebro se relacionan con la aparición de la migraña. También se cree que un funcionamiento anormal de los vasos sanguíneos del cerebro participa en este problema. Algunos desencadenantes (cosas que la provocan) pueden hacer que los vasos reaccionen en exceso y provoquen una migraña.
Hay varios factores que aumentan la probabilidad de tener migraña. Algunos no se pueden cambiar ni controlar. Otros sí pueden modificarse o controlarse. En la migraña, muchos desencadenantes pueden ser modificables.
Los factores de riesgo que no se pueden cambiar son aquellos que no es posible modificar. En la migraña, incluyen:
- Edad: La migraña suele comenzar en la adolescencia o al empezar la vida adulta. Suele alcanzar su punto máximo entre los 30 y 40 años y luego se vuelve menos frecuente y menos intensa. Sin embargo, puede presentarse a cualquier edad, incluso en niñas y niños.
- Sexo asignado al nacer: Las personas de sexo femenino tienen más probabilidad de presentar migraña que las de sexo masculino.
- Factores genéticos: Aunque no se ha identificado un gen o grupo de genes que cause directamente la migraña, esta suele darse en familias. Cambios anormales en genes que controlan cómo funcionan algunas células del cerebro podrían estar relacionados. Tener antecedentes familiares de migraña (por ejemplo, padre, madre, hermano o hermana con migraña) aumenta el riesgo.
- Cambios hormonales: En mujeres con migraña, los episodios suelen aparecer al inicio de la menstruación. A menudo la migraña mejora después de la menopausia.
Los factores de riesgo modificables son los que usted puede cambiar o influir. En la migraña, incluyen:
- Desencadenantes (cosas que pueden provocar una migraña): Los ataques de migraña pueden activarse por distintos factores, que varían según la persona. Entre los más comunes están el estrés, el cansancio, ciertos alimentos, cambios del clima, la cafeína o dejar la cafeína de golpe, luces intensas, olores fuertes, dormir poco o demasiado y cambios hormonales.
- Uso o abuso de medicamentos: Usar en exceso los medicamentos que se toman durante un ataque para aliviar la migraña es un factor de riesgo modificable.
- Alergias: Las sustancias que causan alergias pueden actuar como desencadenantes de migrañas.
- Obesidad o sobrepeso.
- Asma.
- Dolor de cuello o de espalda.
- Roncar o tener antecedentes de apnea del sueño (pausas en la respiración al dormir).
- Depresión.
Es importante saber que no todas las personas con migraña tendrán dolor de cabeza por estos factores o desencadenantes. Además, es más probable que una combinación de desencadenantes, y no un solo factor, provoque un ataque de migraña. Llevar un diario para anotar lo que pasa antes y durante cada episodio puede ayudarle a identificar sus propios desencadenantes y tomar medidas para prevenir migrañas.
Hay varias acciones que pueden ayudar a cambiar los factores de riesgo y prevenir o reducir las migrañas. Recomendaciones:
- Identifique y evite desencadenantes: Lleve un diario de migrañas para detectar posibles desencadenantes como ciertos alimentos, el estrés o cambios del clima. Con esta información, ajuste su estilo de vida para evitarlos o disminuir la exposición.
- Haga cambios generales en su estilo de vida:
- Alimentación: incluya más alimentos saludables y evite los procesados o los que le desencadenan migraña.
- Limite la cafeína y el alcohol.
- Maneje el estrés: el estrés es un desencadenante importante. Actividades como ejercicio, yoga o meditación pueden reducir el riesgo. Busque actividades que le relajen.
- Mantenga una rutina de sueño constante: la falta de sueño puede provocar migrañas. Procure dormir 7–8 horas cada noche y mantenga horarios regulares. Cree una rutina relajante antes de dormir y un ambiente cómodo.
- Manténgase hidratado: beba suficiente agua durante el día para evitar la deshidratación, que puede desencadenar migrañas.
- Haga ejercicio con regularidad: el ejercicio moderado puede disminuir la frecuencia y la intensidad de las migrañas en algunas personas. Evite el sobreesfuerzo, que en algunas personas puede desencadenarlas.
- Evite ciertos medicamentos: algunos medicamentos pueden provocar migrañas en ciertas personas. Ejemplos: anticonceptivos hormonales, medicamentos para la disfunción eréctil y medicamentos para el corazón con nitratos. Si sospecha que un medicamento contribuye a sus migrañas, hable con un profesional de la salud sobre otras opciones.
- Esté atento a los dolores de cabeza por rebote o por uso excesivo de medicamentos: si sus dolores de cabeza ocurren con más frecuencia, consulte a un profesional de la salud. Registre la frecuencia para compartirla. Juntos pueden encontrar las opciones de tratamiento más efectivas para controlar los episodios de migraña y prevenir futuras migrañas.
- Tome medicamentos preventivos: si tiene migrañas frecuentes y fuertes con síntomas previos llamados aura, su profesional de la salud puede recomendar medicamentos preventivos para reducir su frecuencia. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra; por eso es clave trabajar de cerca con un profesional de la salud para definir el mejor plan para usted.
Es importante saber que estas acciones pueden ayudar a prevenir o reducir las migrañas, pero no siempre funcionan para todas las personas. Consulte siempre a un profesional de la salud para recibir consejos y un plan adaptado a sus necesidades y antecedentes médicos.