Acerca de las migrañas crónicas
La migraña ocurre cuando los vasos sanguíneos de la cabeza se comportan de forma anormal: se estrechan y se dilatan. Esto provoca inflamación y dolor. Entre los factores que pueden influir están el metabolismo, el estrés y la genética.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar) de la migraña crónica:
- Edad: el riesgo de desarrollar migraña crónica suele aumentar con la edad.
- Mujeres: las mujeres tienen más probabilidad de padecer migraña crónica que los hombres.
Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar) de la migraña crónica:
- Obesidad: tener sobrepeso u obesidad se ha relacionado con un mayor riesgo de migraña.
- Estrés: niveles altos de estrés pueden contribuir a que la migraña aparezca y se mantenga.
- Uso excesivo de medicamentos: tomar con demasiada frecuencia los medicamentos que se usan para aliviar una migraña cuando empieza puede aumentar el riesgo de migraña crónica.
Es importante saber que tener uno o más factores de riesgo no significa que una persona desarrollará migraña crónica. También puede presentarse en personas sin factores de riesgo aparentes. Lo mejor es hablar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones y un plan de manejo personalizados.
Los síntomas comunes de la migraña crónica incluyen cansancio, cambios de ánimo y rigidez en el cuello. A menudo se presentan antes de que empiece una crisis de migraña. Otros síntomas incluyen:
- Náuseas
- Sensibilidad a la luz, los olores y el ruido
- Mareo
- Alteraciones sensoriales (aura), que pueden incluir problemas de visión como destellos de luz o puntos ciegos en su campo visual
- Dificultad para pensar o hablar
- Entumecimiento u hormigueo
Es importante saber que la migraña crónica es más que un dolor de cabeza y puede afectar su vida diaria. Si usted presenta estos síntomas, se recomienda consultar a su profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y un plan de manejo adecuado.
Para diagnosticar la migraña crónica, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Evaluación del historial médico: Revisarán su historial y le preguntarán sobre sus síntomas, incluida la frecuencia, duración e intensidad de sus dolores de cabeza.
- Examen físico: Se hará un examen completo para revisar si hay anomalías en los reflejos, la fuerza y la coordinación.
- Examen neurológico: Se evalúa el sistema nervioso para detectar señales de problemas o anomalías.
- Análisis de sangre: Pueden hacerse para buscar señales de infección, inflamación, problemas con las sales y minerales (electrolitos) u otros problemas generales del cuerpo que puedan contribuir al dolor de cabeza.
- Estudios de imagen: En algunos casos, pueden solicitar pruebas como una tomografía computarizada (CT, computed tomography) o una resonancia magnética (MRI, magnetic resonance imaging) para descartar otras afecciones graves, como sangrado en el cerebro, lesiones o anomalías estructurales.
Para determinar qué tan grave es la migraña crónica, se pueden indicar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales como:
- Diario de dolor de cabeza: Llevar un registro detallado de sus dolores de cabeza ayuda a identificar patrones y desencadenantes que aumentan la gravedad de la migraña.
- Electroencefalograma (EEG, Electroencephalogram): Esta prueba mide la actividad eléctrica del cerebro y puede detectar patrones anormales de ondas cerebrales asociados con la migraña.
- Pruebas de desencadenantes: Identificar desencadenantes específicos que empeoran su migraña mediante exposición controlada ayuda a valorar su impacto en la gravedad de su condición.
- Evaluación con escalas de dolor: Los médicos pueden usar escalas de dolor para medir la intensidad y gravedad de sus dolores de cabeza en distintos episodios.
Es importante saber que estos son exámenes y pruebas generales usados para diagnosticar y evaluar la migraña crónica. Su médico decidirá qué pruebas son necesarias según sus síntomas y su historial médico. Consulte siempre a su profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.
Los objetivos del tratamiento de la migraña crónica son:
- Aliviar el dolor y retomar las actividades normales
- Reducir la frecuencia de los ataques de migraña
- Prevenir complicaciones
- Manejar otras enfermedades que la persona tenga al mismo tiempo
Para lograr estos objetivos, hay varias opciones de tratamiento:
- Tratamientos para el ataque (agudos): Estos medicamentos buscan aliviar el dolor de inmediato durante un ataque de migraña. Incluyen:
- Antiinflamatorios no esteroideos (nonsteroidal anti-inflammatory drugs, AINEs)
- Triptanos
- Derivados de la ergotamina (alcaloides del cornezuelo)
- Ditanes
- Gepantes (inhibidores del péptido relacionado con el gen de la calcitonina, calcitonin gene-related peptide, CGRP)
- Medicamentos contra las náuseas (antieméticos)
- Tratamientos preventivos: Se toman de forma regular para reducir la frecuencia y la intensidad de los ataques de migraña. Pueden incluir:
- Betabloqueadores
- Antidepresivos
- Bloqueadores de los canales de calcio
- Inhibidores del CGRP, incluidos anticuerpos monoclonales y gepantes
- Anticonvulsivos (antiepilépticos)
- Inyecciones de toxina botulínica
- Bloqueos del nervio occipital: Un profesional puede inyectar un anestésico cerca de un nervio en la parte posterior de la cabeza para bloquear las señales de dolor y brindar alivio temporal.
- Dispositivos de estimulación nerviosa (dispositivos de neuromodulación): Aparatos que aplican pulsos eléctricos a los nervios para ayudar a prevenir, reducir o detener los ataques de dolor de cabeza.
- Cambios en los hábitos de salud:
- Llevar un registro de alimentos: Anotar alimentos o bebidas que puedan desencadenar migrañas ayuda a identificarlos.
- Modificar factores de riesgo: Identificar desencadenantes y hacer cambios en el estilo de vida, como mejorar la calidad del sueño, manejar el estrés y evitar desencadenantes del ambiente (por ejemplo, luces intensas u olores fuertes), puede ayudar a controlar la migraña crónica.
Es importante saber que las decisiones de tratamiento deben basarse en la situación y las preferencias de cada persona. Se recomienda consultar a un profesional de la salud para determinar el plan más adecuado. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis correcta para su caso. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.