Causas y factores de riesgo de los dolores de cabeza por tensión (estrés)
El dolor de cabeza por tensión (cefalea tensional) es un tipo común de dolor de cabeza. Causa dolor en la cabeza, el cuello o el cuero cabelludo. También se conoce como dolor de cabeza por estrés. Puede tener varias causas. Estos factores pueden desencadenar o empeorar los dolores de cabeza por tensión:
- Factores emocionales y físicos: La tensión en los músculos del cuero cabelludo y de la nuca puede causar estos dolores. Factores emocionales como el estrés y la ansiedad son desencadenantes comunes. Otros factores incluyen saltarse comidas, no dormir lo suficiente, cansancio, cansancio de la vista, latigazo cervical (lesión del cuello por un movimiento brusco) y mala postura.
- Tensión muscular: La tensión muscular por hacer ejercicio o por una postura incorrecta durante el ejercicio puede causar estos dolores.
- Calor y deshidratación: Hacer ejercicio con calor o bajo sol directo puede desencadenar dolores de cabeza y migrañas. El calor aumenta el sudor y puede causar deshidratación. La luz solar intensa también puede ser un desencadenante.
- Bajo nivel de azúcar en la sangre: Si no come antes de hacer ejercicio, puede tener dolor de cabeza por azúcar baja en la sangre. Cuando hace ejercicio, quema calorías. Si no consume suficientes calorías antes, el azúcar en la sangre puede bajar.
- Alteraciones del sueño: El estrés puede alterar el sueño. Dormir menos puede contribuir a los dolores de cabeza por tensión al aumentar el cansancio y mantener el sistema nervioso en estado de alerta.
- Cambios en los vasos sanguíneos del cerebro: El dolor de cabeza después del estrés puede aparecer por cambios en los vasos sanguíneos del cerebro. La forma exacta en que el estrés afecta la frecuencia de la migraña todavía no se entiende bien.
Factores de riesgo no modificables de los dolores de cabeza por tensión:
- Edad: Pueden ocurrir a cualquier edad. Son más comunes en adultos y suelen bajar en frecuencia y en intensidad con los años. No hay un límite ni un rango de edad específico para este factor.
- Sexo asignado al nacer: Afectan a personas asignadas hombres y mujeres al nacer. Los estudios sugieren que son un poco más frecuentes en personas asignadas de sexo femenino al nacer. La identidad y la expresión de género también pueden influir en cómo se viven estos dolores de cabeza.
- Genética: Los antecedentes familiares pueden aumentar la probabilidad de tener dolores de cabeza por tensión. Si usted tiene un familiar cercano, como un padre, una madre o un hermano, que los padece, puede tener más riesgo. Los factores genéticos pueden influir en qué tan fácil se presenten estos dolores de cabeza.
- Raza o etnia: Pueden afectar a personas de todos los orígenes raciales y étnicos. No hay un umbral ni una definición específica de raza o etnia como factor de riesgo.
Recuerde: aunque estos factores de riesgo no modificables pueden aumentar la probabilidad de tener dolores de cabeza por tensión, no garantizan que alguien los tenga. Además, puede haber otros factores no modificables no mencionados aquí que también influyan en su aparición.
Factores de riesgo que se pueden cambiar para los dolores de cabeza por tensión:
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad puede aumentar el riesgo. Mantener un peso saludable con ejercicio regular y una alimentación balanceada puede ayudar a bajar este riesgo.
- Náuseas frecuentes con migraña: Tener náuseas a menudo junto con migrañas puede ser un factor de riesgo que se puede cambiar. Controlar bien las migrañas con medicamentos y cambios en el estilo de vida puede ayudar a reducir estos dolores de cabeza.
- Asma: Las personas con asma pueden tener un riesgo más alto. Un buen control del asma y chequeos regulares con su profesional de la salud pueden ayudar a bajar este riesgo.
- Dolor fuera de la cabeza: Es dolor que no está en la cabeza, por ejemplo en el cuello o los hombros. Este dolor puede ser un factor de riesgo que se puede cambiar. Mantener buena postura, hacer estiramientos con regularidad y manejar el estrés puede aliviarlo y reducir el riesgo de dolores de cabeza por tensión.
- Roncar: Roncar puede ser un factor de riesgo que se puede cambiar. Tratar las causas, como la apnea del sueño (pausas al respirar mientras duerme) o la congestión nasal, con cambios en el estilo de vida o con atención médica puede ayudar a bajar este riesgo.
Es importante saber que estos factores se pueden cambiar. Esto significa que usted tiene cierto control sobre ellos. Al hacer cambios positivos en su estilo de vida y buscar atención médica adecuada, usted puede reducir su riesgo de tener dolores de cabeza por tensión.
Recuerde: aunque estos factores se han identificado en estudios, siempre es buena idea consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y guía personalizados.
Para prevenir o bajar la probabilidad de tener dolores de cabeza por tensión (cefaleas tensionales), usted puede cambiar algunos factores que aumentan el riesgo. Estas acciones incluyen:
- Controlar los dolores de cabeza: Lleve un diario. Anote cuándo le dan, cuánto duran y qué tan intensos son. Esto ayuda a encontrar posibles desencadenantes (cosas que los provocan). Al reconocerlos, usted puede evitarlos o manejarlos.
- Manejar la ansiedad y el estrés: Manejar bien la ansiedad y el estrés puede reducir los dolores de cabeza por tensión y otros síntomas. Técnicas de relajación como masaje, ejercicio, meditación y hablar con un terapeuta pueden ayudar a bajar el estrés.
- Identificar y abordar los desencadenantes: Muchas cosas pueden provocar este tipo de dolor de cabeza. Al identificar y abordar uno o más desencadenantes, usted puede reducir la frecuencia y la intensidad de sus dolores de cabeza.
- Practicar técnicas de relajación: Haga ejercicios de respiración profunda o relajación muscular progresiva. Esto puede aliviar la tensión muscular y bajar la probabilidad de tener dolores de cabeza por tensión.
- Evitar situaciones estresantes: Trate de reducir su exposición al estrés. Esto puede incluir poner límites, organizar mejor su tiempo o buscar apoyo de amigos, familiares o un terapeuta.
- Mantener un estilo de vida saludable: Coma comidas sanas y regulares y tome suficiente agua; esto es importante para su bienestar general y puede ayudar a prevenir estos dolores de cabeza. Además, hacer ejercicio con regularidad puede bajar el estrés y favorecer la relajación.
Recuerde: aunque estas acciones pueden ayudar a prevenir o reducir los dolores de cabeza por tensión, siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. Esta persona puede darle orientación según sus necesidades y su historia clínica.