Sobre los dolores de cabeza por tensión (estrés)
El dolor de cabeza por tensión (también llamado cefalea tensional) se siente como presión u opresión en la cabeza. No se debe a una causa médica de fondo conocida.
Las causas exactas aún no están claras. Se han propuesto varios mecanismos:
- Mecanismos vasculares: Actividad inusual en el sistema nervioso autónomo (que controla el ritmo del corazón, la respiración y la digestión) y estrechamiento de los vasos sanguíneos de la cabeza y el cuello podrían estar implicados.
- Mecanismos periféricos: Mayor nocicepción miofascial, es decir, dolor por aumento de tensión en la fascia (un tejido conectivo que rodea y sostiene el cráneo), se observa más en personas con dolor de cabeza por tensión crónico.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Tendencia genética: Algunas personas pueden tener mayor susceptibilidad por factores genéticos.
- Sexo femenino.
- Edad más joven.
Factores de riesgo modificables (sí se pueden cambiar):
- Factores psicológicos: El estrés y el malestar emocional pueden desencadenar o empeorar el dolor de cabeza por tensión.
- Factores de estilo de vida: Malos hábitos de sueño, cansancio y tensión muscular por actividades como mala postura o forzar la vista pueden contribuir.
Estos factores de riesgo no son causas definitivas, pero pueden aumentar la probabilidad de tener dolor de cabeza por tensión. Para entender mejor su situación y recibir el tratamiento adecuado, se recomienda consultar con un profesional de la salud.
Los síntomas tempranos más comunes de los dolores de cabeza por tensión (también llamados cefaleas tensionales) incluyen:
- Dolor sordo y constante en toda la cabeza
- Dolor que a menudo empieza en la frente, las sienes o detrás de los ojos
- Sensibilidad al tacto alrededor de la cabeza, el cuero cabelludo, la cara, el cuello y los hombros
- Sensación de tirantez o presión, como si tuviera una banda que aprieta la cabeza
A medida que estos dolores de cabeza avanzan o se vuelven más fuertes, pueden aparecer otros síntomas. Estos incluyen:
- Mayor sensibilidad a la luz o al sonido
- Aumento de la sensibilidad en los músculos del cuello
Es importante saber que el estrés, la ansiedad, la depresión, el cansancio, la mala postura y problemas en los músculos y las articulaciones del cuello pueden desencadenar estos dolores de cabeza. Aunque los analgésicos de venta libre como ibuprofeno, paracetamol o aspirina pueden ayudar a aliviar el dolor, lo mejor es consultar con su profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento. Esa persona puede darle consejos y orientación según su situación. Recuerde hablar con su médico sobre cualquier síntoma que sea persistente o que le afecte sus actividades, para una evaluación y manejo adecuados.
Para diagnosticar los dolores de cabeza por tensión, los profesionales de la salud suelen usar estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Revisión de su historia clínica: Su médico le preguntará sobre sus síntomas, con qué frecuencia aparecen, qué los desencadena y cuánto duran. También puede preguntar sobre sus hábitos de sueño y su nivel de estrés.
- Examen físico: Se hace un examen completo para descartar otras causas de su dolor de cabeza y para evaluar si hay tensión en los músculos o problemas de la mordida.
- Evaluación de la tensión muscular: Palpar (tocar) los músculos alrededor de la cabeza para ver si están sensibles ayuda a medir cuánta tensión hay.
- Estudios de imagen: En algunos casos, se puede pedir una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) de la cabeza para investigar dolor de cabeza con síntomas inesperados o inusuales.
Para determinar la gravedad de los dolores de cabeza por tensión, también se puede incluir:
- Diario del dolor de cabeza: Llevar un registro detallado de sus dolores de cabeza ayuda a evaluar la frecuencia, la intensidad y los desencadenantes.
- Evaluación de otras enfermedades: Puede ser necesario diagnosticar y tratar condiciones que tenga al mismo tiempo, en especial depresión.
Es importante saber que la mayoría de los dolores de cabeza por tensión se pueden reconocer por cuenta propia. Sin embargo, si tiene un dolor de cabeza nuevo y muy fuerte o le preocupan sus síntomas, busque una evaluación clínica con un profesional de la salud. Ellos pueden darle un diagnóstico preciso con su historia clínica, un examen físico y las pruebas necesarias.
Las metas del tratamiento para los dolores de cabeza por tensión son reducir la frecuencia y la intensidad del dolor, y mejorar su calidad de vida. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr esas metas:
- Medicamentos:
- Analgésicos de venta libre, como los antiinflamatorios no esteroides (AINE) y el acetaminofén (paracetamol), pueden ayudar a aliviar el dolor de cabeza.
- Medicamentos con receta, como antidepresivos o relajantes musculares, pueden usarse para dolores de cabeza por tensión crónicos.
- Terapias:
- La terapia de biorretroalimentación (biofeedback) ayuda a aprender a controlar la actividad de los músculos, como apretar la mandíbula, lo cual puede contribuir a los dolores de cabeza por tensión.
- El entrenamiento en relajación activa la respuesta de relajación del cuerpo. Esto hace que la respiración sea más lenta, baje la presión arterial y disminuya la frecuencia del corazón.
- La meditación puede calmar la mente y mejorar el bienestar general.
- Terapias complementarias, como la acupuntura y los aceites esenciales, también pueden ayudar a aliviar el estrés y la tensión.
- Autocuidado y cambios en hábitos de salud:
- Cambios en el estilo de vida, como técnicas para reducir el estrés y hacer ejercicio con regularidad, pueden ayudar a manejar los dolores de cabeza por tensión.
- El masaje y los ejercicios del cuello pueden dar alivio.
- Las duchas calientes o ponerse una toalla caliente en la frente o el cuello también pueden ayudar.
Cada uno de estos tratamientos busca aliviar los síntomas del dolor de cabeza al atender las causas que los provocan, reducir la tensión muscular, promover la relajación y mejorar el bienestar general. Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier medicamento o terapia nuevos.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.