Sobre los dolores de cabeza espinales

Descripción general

Un dolor de cabeza espinal es un tipo de dolor de cabeza que ocurre cuando se escapa líquido cefalorraquídeo (LCR) por un agujero en la membrana que rodea la médula espinal, llamada duramadre. Esta fuga reduce el apoyo que el LCR brinda al cerebro y provoca el dolor de cabeza. A menudo ocurre como complicación de procedimientos médicos, como una punción lumbar o una inyección epidural, cuando la duramadre se perfora sin querer.

Los síntomas pueden incluir: dolor de cabeza en ambos lados de la frente; dolor que empieza en la base de la cabeza y se extiende por el cuero cabelludo; náuseas; dolor de cuello; mareo; cambios en la visión; tinnitus (zumbido en los oídos); pérdida de audición; y entumecimiento u hormigueo en los brazos. El dolor clásico mejora mucho o desaparece al estar acostado y empeora al ponerse de pie.

El tratamiento puede incluir analgésicos (medicinas para el dolor), buena hidratación (tomar suficientes líquidos), evitar estar de pie, y, en casos más graves, un parche hemático epidural (inyección de una pequeña cantidad de su propia sangre en el espacio epidural para sellar la fuga). Es importante hablar con un médico si sospecha que tiene un dolor de cabeza espinal y buscar atención médica de inmediato si presenta un dolor de cabeza súbito o muy intenso.

Causas y factores de riesgo

La causa más común del dolor de cabeza espinal es una fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR). El LCR es el líquido que rodea y protege el cerebro y la médula espinal. Estos dolores de cabeza pueden ocurrir cuando el LCR se escapa de la médula espinal. Esto reduce la protección que el LCR brinda alrededor del cerebro. Puede suceder por un pinchazo durante un procedimiento médico, por un traumatismo, o como complicación de procedimientos como la punción lumbar o la cirugía de columna.

Los factores de riesgo para el dolor de cabeza espinal incluyen:

  • Factores relacionados con procedimientos: Puede ocurrir como complicación de procedimientos como la punción lumbar o la cirugía de columna. El personal puede reducir este riesgo usando la técnica adecuada y tratando de evitar que se escape LCR.
  • Traumatismo: Golpes o lesiones fuertes (traumatismos) también pueden causar estos dolores de cabeza. No siempre se pueden evitar, pero se pueden tomar medidas para prevenir lesiones.
  • Enfermedad: Ciertas enfermedades, como el cáncer de la columna (primario o metastásico, que se ha propagado desde otra parte) o el cáncer de la médula espinal, se han relacionado con estos dolores de cabeza. Tratar y controlar estas enfermedades puede ayudar a reducir el riesgo de tenerlos.

Tenga en cuenta que cada persona es diferente. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y manejo personalizados.

Síntomas

Síntomas frecuentes al inicio del dolor de cabeza por punción espinal:

  • Dolor de cabeza intenso que cambia con la postura: Es más fuerte al sentarse o ponerse de pie y mejora al acostarse.
  • Náuseas y vómitos: A menudo acompañan el dolor de cabeza intenso.

A medida que el dolor de cabeza por punción espinal avanza o se vuelve más intenso, pueden aparecer estos síntomas:

  • Dolor en el cuello y los hombros.
  • Mareo: sensación de aturdimiento o inestabilidad.
  • Cambios en la vista: visión borrosa o dificultad para enfocar.
  • Zumbido en los oídos.
  • Pérdida de audición: parcial o total.
  • Dolor que se extiende del cuello o la espalda hacia los brazos.

Estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todas las personas los tendrán todos. Si tiene síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar las cefaleas espinales, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Evaluación médica: Los médicos revisan sus síntomas y sus antecedentes médicos para hacer un diagnóstico inicial.
  • Pruebas de imagen: Si el dolor de cabeza no se quita, pueden recomendar pruebas de imagen como tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM). Estas pruebas ayudan a descartar otras afecciones que podrían causar el dolor de cabeza.

Recuerde consultar con su profesional de la salud cuáles exámenes, pruebas o procedimientos son adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el dolor de cabeza por punción espinal son controlar los síntomas y, si hace falta, atender los casos graves o persistentes. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

Medicamentos:

  • Analgésicos simples (medicamentos para el dolor): Pueden ayudar a aliviar el dolor de cabeza. Pregunte a su médico sobre opciones de venta libre.
  • Hidratación por boca o por vena: Mantenerse bien hidratado puede aliviar los síntomas al aumentar la cantidad de líquido en el cuerpo.

Terapias:

  • Fisioterapia: Un fisioterapeuta puede evaluar su postura y enseñarle ejercicios para corregir la posición del cuello y estirar músculos tensos.
  • Masaje: Al relajar los músculos tensos, la terapia de masaje puede dar alivio.
  • Manipulación de la columna: Este enfoque de salud complementario, que a menudo realiza un quiropráctico, ha mostrado mejoras leves a moderadas en la función y en la reducción del dolor para prevenir migrañas.

Procedimientos terapéuticos:

  • Parche de sangre epidural: En casos graves, un médico puede inyectar una pequeña cantidad de su propia sangre en la parte baja de la espalda para detener la fuga de líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal) que causa el dolor de cabeza.

Cambios en hábitos de salud:

  • Evitar la posición erguida: Descansar reclinado o acostado puede ayudar a aliviar los síntomas.

Estos tratamientos buscan controlar los síntomas, aliviar el dolor y tratar causas de fondo, como las fugas de líquido cefalorraquídeo. Consulte con su profesional de la salud antes de empezar medicamentos o terapias nuevas. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.