Sobre la degeneración macular seca

Descripción general

La degeneración macular seca es un tipo de degeneración macular relacionada con la edad (DMRE). Se desarrolla poco a poco con el tiempo. Es el tipo más común: representa cerca de 85 a 90 de cada 100 casos.

Afecta la mácula, la parte central de la retina. La retina es una capa en la parte de atrás del ojo que le ayuda a ver detalles finos.

En la DMRE seca, la mácula se adelgaza y se daña. A menudo hay una acumulación de pequeños depósitos amarillos, llamados drusas, debajo de la retina.

A medida que avanza, puede causar pérdida de la visión central. Esto hace más difícil ver detalles finos y puede causar visión borrosa o distorsionada.

A diferencia de la DMRE húmeda, que implica el crecimiento de vasos sanguíneos anormales debajo de la mácula, la DMRE seca avanza más despacio y por lo general no causa una pérdida de visión grave.

En este momento no hay un tratamiento específico para las etapas avanzadas de la DMRE seca, pero hacerse exámenes de los ojos con regularidad y hacer cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlar la condición.

Causas y factores de riesgo

Las causas principales de la degeneración macular seca no se conocen por completo. Se cree que intervienen factores genéticos y ambientales. Las causas exactas de la formación de drusas (depósitos amarillentos debajo de la retina) y cómo causan pérdida de visión aún se están estudiando.

Factores de riesgo no modificables de la degeneración macular seca (no se pueden cambiar ni controlar). Incluyen:

  • Edad: Envejecer es el principal factor de riesgo de la degeneración macular. Con la edad, las células de la retina pueden funcionar con menos eficiencia. Esto dificulta apoyar la alta actividad de la mácula (parte central de la retina), necesaria para ver con claridad al frente.
  • Predisposición genética: Tener antecedentes familiares de degeneración macular aumenta el riesgo.

Factores de riesgo modificables de la degeneración macular seca (se pueden influir o cambiar). Incluyen:

  • Fumar: Fumar es un factor de riesgo modificable importante para la degeneración macular.
  • Alimentación: Una dieta alta en grasas saturadas puede aumentar el riesgo.
  • Actividad física: Hay evidencia de que hacer actividad física con regularidad puede reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular seca, aunque se necesita más investigación para confirmarlo.

Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo modificables se relacionan con la degeneración macular seca, no significa que usted la vaya a tener. Si le preocupa su riesgo o tiene síntomas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud visual para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Estos son los síntomas tempranos más comunes de la degeneración macular seca:

  • Visión borrosa: La parte central de la visión se vuelve borrosa. Esto dificulta ver objetos cercanos y lejanos.
  • Manchas oscuras: Pueden aparecer zonas ciegas o manchas oscuras en la visión central.
  • Colores apagados: Los colores pueden verse menos vivos o apagados.

Conforme la degeneración macular seca avanza o se hace más grave, pueden presentarse otros síntomas:

  • Líneas onduladas o torcidas: Las líneas rectas pueden verse deformadas u onduladas.
  • Borrosidad en el centro de la visión: La borrosidad en la visión central puede empeorar y afectar la claridad.
  • Zonas en blanco: Algunas áreas de la visión central pueden verse en blanco o vacías.
  • Dificultad para ver con poca luz: La visión puede empeorar en condiciones de poca luz.
  • Menor brillo de los colores: Los colores pueden verse menos brillantes que antes.

Es importante saber que estos síntomas varían de una persona a otra, y no todos tendrán todos. Si nota cambios en su visión, es muy importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico exacto y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la degeneración macular seca, los médicos de ojos suelen hacer estos exámenes y pruebas:

  • Examen completo de los ojos: incluye revisar sus antecedentes médicos, medir qué tan bien ve (agudeza visual) y examinar de cerca la mácula (parte central de la retina) para buscar señales de daño, adelgazamiento o la presencia de drusas (depósitos amarillentos).
  • Autofluorescencia: es una prueba que crea imágenes detalladas de la retina. Resalta zonas de daño y depósitos, como las drusas, que son comunes en la degeneración macular seca.

Para saber qué tan avanzada está o si está progresando la degeneración macular seca, pueden hacer pruebas adicionales:

  • Angiografía con fluoresceína: ayuda a evaluar el flujo de sangre en la retina y aporta información sobre la gravedad de la degeneración macular.
  • Angiografía con verde de indocianina: es similar a la anterior, pero usa un tinte diferente para evaluar el flujo de sangre en la coroides (la capa de vasos sanguíneos debajo de la retina).
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT): es una imagen que muestra cortes detallados de la retina y permite evaluar el grosor y la salud de sus distintas capas.

Es importante saber que estas pruebas deben hacerlas un médico de ojos u oftalmólogo (especialista en ojos) durante exámenes de rutina. Los exámenes regulares de los ojos son clave para el diagnóstico temprano y para vigilar cómo progresa la degeneración macular seca. Recuerde consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados sobre estos exámenes y pruebas.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la degeneración macular seca son frenar el avance de la enfermedad y controlar los síntomas. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Medicamentos: Pueden recomendarle vitaminas para los ojos del AREDS 2 (Age-Related Eye Disease Study 2). Estas vitaminas tienen antioxidantes y otros nutrientes que ayudan a proteger la mácula (parte central de la retina) y a frenar el proceso de desgaste.
  • Terapias: Los programas de rehabilitación para baja visión ayudan a las personas con pérdida de visión a adaptarse y aprovechar al máximo la visión que les queda. Enseñan a usar dispositivos de ayuda y técnicas para mejorar cómo ve.
  • Procedimientos terapéuticos: En casos avanzados de degeneración macular seca, se está investigando la terapia génica. Consiste en introducir genes que aumentan la producción de una proteína específica para contrarrestar la inflamación y proteger las células de la retina.
  • Autocuidado y cambios en el estilo de vida: Adoptar hábitos saludables, como comer de forma balanceada, hacer ejercicio con regularidad, evitar fumar y proteger sus ojos de los rayos ultravioleta (UV) dañinos, puede ayudar a reducir el riesgo de progresión.

No todos los tratamientos son adecuados para todas las personas, y su eficacia puede variar. Lo mejor es consultar con su médico para decidir el plan de tratamiento más apropiado para su situación.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis que usted necesita. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.