Cómo ayudar a prevenir la conjuntivitis alérgica (ojo rojo)

Descripción general

La conjuntivitis alérgica es cuando la conjuntiva se inflama por una reacción alérgica a alérgenos del ambiente. La conjuntiva es la capa fina que cubre por dentro el párpado y la parte blanca del ojo. No es contagiosa. Entre 10 y 20 de cada 100 personas tienen conjuntivitis alérgica. Las alergias están aumentando en todo el mundo.

Para reducir el riesgo de tener conjuntivitis alérgica, usted puede:

  • Identificar y evitar los alérgenos: Si usted sabe qué le desencadena la alergia, trate de evitarlo. Por ejemplo, si es alérgico a los gatos, lávese las manos de inmediato después de acariciar uno para reducir la exposición a la caspa de gato.
  • Lavarse las manos con frecuencia: Lávese las manos con agua y jabón con regularidad, sobre todo después de tocar posibles alérgenos. Esto ayuda a no llevarlos a los ojos.
  • Evitar tocarse los ojos: No se toque ni se frote los ojos. Esto puede empeorar los síntomas y causar más irritación.
  • Limpiar los objetos que tocan los ojos: Lave con regularidad las fundas de las almohadas y la ropa de cama para quitar alérgenos que se acumulan.
  • Usar compresas frías: Las compresas frías calman la irritación. Aplíquelas sobre los ojos para aliviar la comezón y la molestia.
  • Usar fundas antialérgicas: Según su alergia, poner fundas antialérgicas en almohadas y colchones puede reducir la exposición mientras duerme.
  • Mantener a las mascotas fuera del dormitorio: Si es alérgico a la caspa de mascotas, no permita que entren al dormitorio para disminuir los síntomas.
  • Mantener un buen aire interior: Ventile bien los cuartos y limpie y dé mantenimiento con regularidad a los aires acondicionados. Evitar lugares con humo también ayuda.
  • Aumentar la humedad del aire: Si tiene ojo seco (cuando al ojo le faltan lágrimas), aumentar la humedad en casa o en el trabajo puede aliviar la comezón.
  • Usar gafas de sol al aire libre: Protegen de alérgenos como el polen y pueden reducir los síntomas.

Recuerde: siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud si tiene dudas o preocupaciones sobre sus ojos. Puede darle consejos personalizados y recomendar tratamientos si es necesario.