Sobre la conjuntivitis bacteriana (ojo rojo)
La conjuntivitis bacteriana es una infección o inflamación de la conjuntiva. La conjuntiva es la capa delgada que cubre la parte blanca de los ojos y el interior de los párpados. Ocurre cuando bacterias entran en el ojo y puede ser muy contagiosa.
Suele causar ojos rojos, picazón, ojos llorosos y secreción. A diferencia de la conjuntivitis viral, que por lo general mejora sola en pocos días, la conjuntivitis bacteriana puede necesitar tratamiento con gotas o pomada de antibiótico para eliminar la infección.
Es importante que busque atención médica si sospecha que tiene conjuntivitis bacteriana, para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Las bacterias más comunes que causan la conjuntivitis bacteriana son Staphylococcus y Streptococcus. Otras bacterias que pueden causarla incluyen Haemophilus influenzae y Chlamydia.
La causa principal de la conjuntivitis bacteriana es que las bacterias entran en la conjuntiva (la capa que cubre la parte blanca del ojo y el interior del párpado), se multiplican y producen inflamación y los síntomas típicos del ojo rojo.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar). Incluyen:
- Edad: Los niños son más propensos a la conjuntivitis bacteriana por tener las defensas del cuerpo aún en desarrollo y por el contacto cercano con otras personas en la escuela o la guardería.
Factores de riesgo modificables (sí se pueden cambiar o reducir). Incluyen:
- Mala higiene: No lavarse las manos con frecuencia, tocarse los ojos con las manos sucias o usar toallas o pañuelos sucios aumenta el riesgo.
- Uso de lentes de contacto: Limpiar y cuidar mal los lentes de contacto puede introducir bacterias en los ojos y aumentar el riesgo de infección.
- Estar cerca de personas infectadas: El contacto cercano con alguien que tiene conjuntivitis bacteriana aumenta la posibilidad de contagio.
Recuerde: mantener buenos hábitos de higiene, limpiar bien los lentes de contacto y evitar el contacto cercano con personas infectadas puede ayudar a bajar el riesgo de conjuntivitis bacteriana. Si usted cree que tiene conjuntivitis bacteriana, es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes de la conjuntivitis bacteriana (infección de la conjuntiva, la capa que recubre el ojo) incluyen:
- Sensación arenosa o de tener arenilla en uno o ambos ojos
- Sensación de que hay algo en el ojo que no se quita al lavarlo ni al frotarlo
- Dolor de ojo
A medida que la conjuntivitis bacteriana avanza o empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Ojos rojos, rosados o muy enrojecidos
- Picazón (especialmente con la conjuntivitis alérgica)
- Párpados hinchados
- Dolor, ardor o molestia en los ojos
- Lagrimeo o secreción acuosa
- Secreción amarilla
- Sensibilidad a la luz
- Visión borrosa
- Secreción espesa (moco) (especialmente con algunos tipos de conjuntivitis bacteriana)
- Párpados con costras
Es importante saber que estos síntomas pueden variar según la persona y el tipo de conjuntivitis. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la conjuntivitis bacteriana (a veces llamada “ojo rojo”), los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El médico busca señales de conjuntivitis, como pus espeso en el ojo. Puede usar una luz intensa y lentes de aumento para revisar la conjuntiva y el tejido externo del ojo.
- Toma de muestra: Se puede tomar una pequeña muestra de la secreción del ojo para saber qué tipo de bacteria causa la infección. Pueden hacer un cultivo microbiológico (dejar crecer los microbios en un medio especial) y una tinción de Gram (un tinte para ver el tipo de bacteria) en la muestra.
Según lo que se encuentre al principio o según su situación, también pueden recomendar:
- Prueba de agudeza visual: Revisa qué tan bien ve usted.
- Examen de las estructuras internas del ojo: Ayuda a descartar otros problemas.
Recuerde: es importante consultar a su profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Las metas del tratamiento de la conjuntivitis bacteriana son:
- Eliminar la infección: Con frecuencia se recetan gotas o pomadas de antibiótico para los ojos. Estos medicamentos matan las bacterias que causan la infección y ayudan a aliviar los síntomas.
- Reducir los síntomas: Los calmantes de venta sin receta, como paracetamol (acetaminofén) o ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar el dolor y la fiebre asociados con la conjuntivitis. Las compresas frías en los ojos también pueden dar alivio de la inflamación y las molestias.
- Prevenir el contagio: Mantener una buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia, evitar tocarse los ojos y usar toallas y sábanas limpias, ayuda a evitar que la conjuntivitis bacteriana se pase a otras personas.
- Reducir las complicaciones: Tratar pronto con antibióticos puede disminuir el riesgo de complicaciones, como daño grave en los ojos o que la infección se extienda a otras partes del cuerpo.
Es importante consultar a un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento para la conjuntivitis. Esa persona puede darle consejos según su situación.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Para saber más sobre posibles efectos secundarios, consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.