Sobre la conjuntivitis alérgica (ojo rojo)

Descripción general

La conjuntivitis alérgica es una inflamación del ojo. Ocurre cuando la conjuntiva, la capa delgada que cubre la parte blanca del ojo y la parte interna de los párpados, se vuelve muy sensible a alérgenos.

La causa es una respuesta del sistema inmunitario al exponerse a alérgenos externos como polen, ácaros del polvo, caspa de mascotas o ciertos químicos. Esta respuesta puede activarse por la inmunoglobulina E (IgE, un tipo de anticuerpo) o por los linfocitos T (un tipo de glóbulo blanco de defensa).

La conjuntivitis alérgica puede presentarse de varias formas:

  • Conjuntivitis alérgica estacional: aparece en ciertas épocas por el polen.
  • Conjuntivitis alérgica perenne: ocurre todo el año por alérgenos en interiores.
  • Queratoconjuntivitis vernal: tipo crónico, común en niños, relacionado con alergias estacionales.
  • Queratoconjuntivitis atópica: afecta la superficie del ojo y la piel alrededor de los ojos, a menudo en personas con eccema o asma.
  • Conjuntivitis papilar gigante: irritación causada por lentes de contacto u objetos extraños en el ojo.

Los síntomas comunes incluyen picazón, enrojecimiento de los ojos, hinchazón, sensibilidad a la luz, lagrimeo, ardor y sensación de tener algo dentro del ojo.

Por lo general, la conjuntivitis alérgica no afecta la visión, pero puede impactar su vida diaria. Un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son importantes para controlar los síntomas y prevenir complicaciones.

Causas y factores de riesgo

La conjuntivitis alérgica ocurre por la reacción del cuerpo a sustancias a las que es alérgico, como:

  • Polen de árboles, plantas, pastos y malezas
  • Ácaros del polvo
  • Caspa de animales
  • Moho
  • Lentes de contacto y sus soluciones de limpieza
  • Cosméticos (maquillaje)

Los factores de riesgo no modificables de la conjuntivitis alérgica no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Tener otras señales de enfermedad alérgica, como rinitis alérgica (alergia nasal), asma y eccema (sarpullido en la piel)
  • Factores genéticos (herencia familiar)

Los factores de riesgo modificables de la conjuntivitis alérgica se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Exposición a cambios de clima y a mayor contaminación
  • Exposición al humo de cigarrillo
  • Presentar alergias en la primera infancia

Es importante saber que, aunque estos factores pueden contribuir al desarrollo de la conjuntivitis alérgica, cada persona puede ser más o menos propensa. Siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud para recibir orientación y opciones de tratamiento personalizadas.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la conjuntivitis alérgica incluyen:

  • Irritación de los ojos
  • Enrojecimiento o aspecto muy rojo de los ojos
  • Aumento del lagrimeo (ojos llorosos)

A medida que la conjuntivitis alérgica avanza o se hace más intensa, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Picazón en los ojos (síntoma principal)
  • Sensación de tener algo en el ojo
  • Secreción clara o con moco de los ojos
  • Hinchazón de la conjuntiva (la membrana delgada que cubre la parte blanca del ojo)

En etapas posteriores, la inflamación crónica puede causar más síntomas, como:

  • Fotofobia (sensibilidad a la luz)
  • Dolor de ojos
  • Problema de la visión: dificultad para ver con claridad, incluso con anteojos o lentes de contacto

Es importante saber que la conjuntivitis alérgica suele afectar ambos ojos al mismo tiempo, a diferencia de la conjuntivitis bacteriana o viral, que puede empezar en un ojo y pasar al otro. Si tiene estos síntomas, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la conjuntivitis alérgica, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica y examen físico: Antes del examen físico, el profesional de la salud le hará preguntas sobre sus síntomas y problemas previos de los ojos. El examen físico incluye revisar de cerca los ojos y las áreas de alrededor: párpados, pestañas, película lagrimal y conjuntiva (la capa fina que cubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados). También se examina la córnea. Se recomienda una evaluación detallada con un microscopio especial llamado lámpara de hendidura (biomicroscopía) para una revisión más completa.
  • Evaluación de alergias: Es importante para diagnosticar la conjuntivitis alérgica. Se usan con frecuencia pruebas cutáneas de punción en el antebrazo para identificar alérgenos del aire (aeroalérgenos). Si no se aconsejan las pruebas en la piel o si los resultados no son claros, se pueden usar análisis de sangre que miden IgE específica (proteínas del sistema inmunitario relacionadas con las alergias).
  • Pruebas de laboratorio: Pueden apoyar el diagnóstico. Pueden incluir pruebas cutáneas para alérgenos específicos mediante raspado de la piel o inyecciones intradérmicas (inyecciones justo debajo de la piel). Las pruebas cutáneas de punción también se sugieren para la inmunoterapia con alérgenos (vacunas contra alergias). Se puede tomar una muestra de células del interior del párpado, llamada raspado conjuntival, para buscar ciertos glóbulos blancos llamados eosinófilos, que pueden indicar una reacción alérgica.

Para determinar la gravedad de la conjuntivitis alérgica, se pueden hacer exámenes adicionales:

  • Biomicroscopía con lámpara de hendidura: Este examen detallado ayuda a evaluar la córnea y el limbo (la zona de unión entre la córnea y la parte blanca del ojo) con gran aumento, sobre todo en casos moderados a graves.
  • Tinción con fluoresceína de la superficie ocular: Esta prueba usa un tinte especial y luz azul cobalto para identificar daño o áreas irregulares en la superficie del ojo.

Recuerde: estos exámenes y pruebas deben ser realizados por un profesional de la salud con experiencia en diagnosticar y manejar problemas de los ojos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la conjuntivitis alérgica son:

  • Aliviar los síntomas: El objetivo principal es reducir la picazón, el enrojecimiento y la hinchazón de los ojos.

Los tratamientos recomendados para lograr estos objetivos incluyen:

  • Medidas de apoyo: Identifique y evite los alérgenos que desencadenan la reacción. Medidas sin medicamentos, como compresas frías y evitar frotarse los ojos, pueden aliviar los síntomas.
  • Lágrimas artificiales: Las gotas lubricantes con solución salina ayudan a lavar los alérgenos y a reducir la irritación en la superficie del ojo. Esto brinda alivio.
  • Antihistamínicos en gotas para los ojos: Los antagonistas H1 selectivos, como levocabastina y emedastina, se usan con frecuencia para aliviar rápido los síntomas al bloquear los receptores de histamina. La histamina es una sustancia natural del cuerpo que causa síntomas de alergia como picazón e hinchazón.

Es importante saber que estas son recomendaciones generales y pueden variar según su situación. Consulte a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.