Acerca de la conjuntivitis hemorrágica aguda (ojo rojo)
La conjuntivitis hemorrágica aguda (CHA) es una forma grave de conjuntivitis viral. Se caracteriza por inflamación de la conjuntiva, que es la membrana delgada que cubre el globo ocular y la parte interna del párpado. La CHA es causada por ciertos virus.
Los síntomas pueden incluir hinchazón de los párpados, secreción del ojo y sangrado en y alrededor del ojo. Puede afectar ambos ojos poco tiempo después de exponerse al virus. También puede causar sensación de cuerpo extraño (sentir que hay algo en el ojo), fotofobia (sensibilidad a la luz), y enrojecimiento y comezón en uno o ambos ojos. Por lo general, la CHA es más grave que otros tipos de conjuntivitis.
Si sospecha que tiene CHA, busque atención médica lo antes posible para el diagnóstico y el control de los síntomas.
La conjuntivitis hemorrágica aguda (CHA) se debe principalmente a virus. Los virus infectan la conjuntiva (membrana delgada que cubre el globo ocular y la parte interna del párpado), lo que causa inflamación y los síntomas de la CHA.
Factores de riesgo de la CHA:
- Edad: se ve con más frecuencia en personas de 0 a 20 años y en mayores de 60 años.
- Estación del año: se ve con más frecuencia en verano y otoño.
- Factores de riesgo modificables (que pueden cambiarse) incluyen:
- Trabajar al aire libre
- Usar equipos portátiles de agua
- Tener contacto con personas con conjuntivitis aguda
- No lavarse las manos con frecuencia
La conjuntivitis hemorrágica aguda es muy contagiosa (se transmite con facilidad de una persona a otra). La buena higiene ayuda a evitar contagiarse de alguien que la tiene. Lávese las manos con frecuencia. No comparta artículos personales como maquillaje y toallas. No se toque la zona de los ojos.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden no incluir todos los posibles. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Síntomas de la conjuntivitis hemorrágica aguda (CHA) incluyen:
- Sensación de aspereza o de tener arena en uno o ambos ojos
- Sensación de que hay algo en el ojo que no se va al enjuagar ni al frotar
- Dolor en los ojos
Si la infección avanza o en casos más graves de CHA, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Ojos rojos, rosados o inyectados en sangre
- Párpados hinchados
- Dolor, ardor o molestia en los ojos
- Lagrimeo o salida de líquido claro
- Molestia con la luz
- Visión borrosa
Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todas las personas tendrán todos estos síntomas. Si sospecha que tiene CHA o cualquier tipo de conjuntivitis, se recomienda visitar a un especialista de los ojos para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la conjuntivitis hemorrágica aguda (un tipo de conjuntivitis u “ojo rojo” con sangrado), el médico puede hacer estos exámenes y pruebas:
- Historia clínica y examen físico: El médico revisa sus síntomas y le examina los ojos para ver si hay hinchazón, enrojecimiento, secreción y sangrado. Puede alumbrar con una luz en sus ojos para ver cómo responden las pupilas a la luz.
- Prueba de agudeza visual: Evalúa qué tan bien ve y ayuda a descartar otros problemas de los ojos.
- Examen con lámpara de hendidura: Con un microscopio especial llamado lámpara de hendidura, el médico examina de cerca sus ojos para evaluar la conjuntiva (la membrana que cubre la parte blanca del ojo) y los tejidos externos del ojo.
- Cultivo o frotis del ojo: Si su conjuntivitis no mejora con el tratamiento o responde mal, el médico puede tomar una muestra de células de la conjuntiva para análisis en el laboratorio.
Exámenes adicionales para definir el diagnóstico y descartar otras causas de los síntomas pueden incluir:
- Prueba del campo visual (campimetría): Evalúa si hay defectos en su campo visual.
- Evaluación de los nervios que controlan los músculos que mueven los ojos: El médico evalúa cómo funcionan los nervios y músculos que controlan el movimiento del ojo.
Se pueden recomendar otros exámenes y pruebas según sus necesidades y otros factores personales.
Las metas del tratamiento para la conjuntivitis hemorrágica aguda (un tipo de conjuntivitis que puede causar pequeñas hemorragias) son aliviar los síntomas y ayudar a que el ojo sane. Estas son las opciones de tratamiento y cómo funcionan:
- Compresas frías: Aplicar compresas frías sobre el ojo afectado puede ayudar a aliviar el dolor y la hinchazón.
- Gotas lubricantes: Las gotas lubricantes (lágrimas artificiales) ayudan a humectar el ojo y a favorecer la producción de lágrimas. Esto puede diluir los gérmenes y dar alivio.
- Medicamentos para el dolor: Los analgésicos de venta libre pueden ayudar a reducir el dolor. Sin embargo, es importante consultar con un médico antes de empezar un medicamento nuevo, sobre todo si tiene otras enfermedades o toma otros medicamentos.
Muchas veces, la conjuntivitis mejora sola en una semana sin tratamiento. Los médicos pueden desaconsejar algunos medicamentos de venta libre o con receta, como los corticoesteroides en gotas (esteroides), porque pueden causar infecciones adicionales en la superficie del ojo.
Recuerde: lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir opciones de tratamiento y orientación adecuadas. La dosis de los medicamentos puede variar por muchas razones. Por eso, es importante preguntar a su profesional de la salud cuál es la dosis correcta para su caso. Los medicamentos pueden causar efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con el medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.