Acerca del glaucoma
El glaucoma es una enfermedad crónica y progresiva que daña el nervio óptico (el nervio del ojo que lleva las imágenes al cerebro). Puede causar pérdida de visión y ceguera.
En el glaucoma se acumula líquido dentro del ojo. Esto aumenta la presión ocular. Con el tiempo, la presión alta daña el nervio óptico y la visión se pierde poco a poco.
Hay varios tipos de glaucoma: glaucoma primario de ángulo abierto, glaucoma de cierre angular (también llamado de ángulo estrecho) y glaucoma de tensión normal.
Le puede pasar a cualquier persona, pero quienes tienen antecedentes familiares de glaucoma tienen más riesgo de tenerlo.
Los exámenes de la vista regulares son clave para detectarlo y diagnosticarlo temprano, porque al principio no suele causar síntomas.
Existen tratamientos para controlar el glaucoma y evitar más pérdida de visión.
Las causas de la enfermedad del glaucoma incluyen:
- Presión intraocular (PIO) elevada: El aumento de la presión dentro del ojo es el principal factor de riesgo que se puede modificar en el glaucoma. Puede deberse a un drenaje deficiente del líquido del ojo o a producir demasiado líquido dentro del ojo.
- Problemas con la circulación de la sangre: Evidencia reciente sugiere que los problemas del flujo de sangre en el ojo pueden ocurrir antes del daño a células nerviosas importantes (llamadas células ganglionares de la retina) en el glaucoma. Los problemas en el flujo de sangre y en cómo trabajan juntas los nervios y los vasos sanguíneos pueden dañar el nervio óptico.
Los factores de riesgo no modificables del glaucoma no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: El riesgo de desarrollar glaucoma aumenta con la edad, sobre todo después de los 60 años.
- Raza/etnicidad: Las personas de ascendencia africana, hispana o latina tienen más riesgo de desarrollar ciertos tipos de glaucoma.
- Antecedentes familiares: Tener un familiar cercano con glaucoma aumenta el riesgo de tener la enfermedad.
- Miopía: Ver bien de cerca y mal de lejos se asocia con mayor riesgo de glaucoma.
- Diabetes mellitus: La diabetes tipo 2 se ha identificado como un factor de riesgo no modificable para el glaucoma.
Los factores de riesgo modificables del glaucoma sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Presión intraocular (PIO): La PIO elevada se puede manejar con varios tratamientos para reducir el riesgo de que la enfermedad avance.
- Circulación de la sangre en el cuerpo y en los ojos: Factores que afectan la regulación del flujo de sangre, como la presión arterial y la salud de los vasos sanguíneos, pueden influir en el desarrollo y la progresión del glaucoma.
Es importante saber que, aunque algunos factores de riesgo no se pueden cambiar, otros sí se pueden manejar con atención médica adecuada y cambios en el estilo de vida. Los exámenes de la vista regulares y la detección temprana son fundamentales para manejar el glaucoma de forma eficaz.
Los síntomas tempranos más comunes del glaucoma pueden variar según el tipo:
Glaucoma de ángulo abierto (el más común):
- Pérdida gradual de la visión periférica (visión de los lados), por lo general en ambos ojos
- Visión en túnel
Glaucoma de ángulo cerrado (menos común):
- Visión borrosa
- Halos alrededor de las luces
- Dolores de cabeza leves
- Dolor en los ojos
A medida que el glaucoma avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer estos síntomas:
- Pérdida de la visión periférica o visión en túnel
- Pérdida total de la visión en etapas avanzadas
- Puntos ciegos y daño del nervio óptico (el nervio del ojo) en el glaucoma de presión normal
- Ojos que sobresalen (ojos prominentes)
- Lagrimeo excesivo
- Sensibilidad anormal a la luz (fotofobia)
Es importante saber que el glaucoma muchas veces no da síntomas al principio, y algunas personas no notan nada hasta etapas más avanzadas. Los exámenes de la vista regulares son muy importantes para detectar y tratar el glaucoma a tiempo. Si presenta síntomas que le preocupan o tiene antecedentes familiares de glaucoma, consulte con un especialista de la vista para una evaluación y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar el glaucoma, se realizan varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Examen de ojos con dilatación (oftalmoscopia): Se dilatan sus pupilas con gotas especiales para ver el nervio óptico. Un médico de los ojos (oftalmólogo) usa una lupa con luz para revisar el color y la forma del nervio óptico.
- Gonioscopia: Este procedimiento permite ver el ángulo donde se unen la córnea y el iris. Ayuda a saber si usted tiene glaucoma de ángulo cerrado o de ángulo abierto.
- Paquimetría: Esta prueba mide el grosor de la córnea con un dispositivo llamado paquímetro. Una córnea delgada podría indicar glaucoma.
- Perimetría (prueba del campo visual): Esta prueba revisa todo su campo de visión para detectar áreas con pérdida de visión.
Para saber la etapa o gravedad del glaucoma, pueden recomendar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales. Estos pueden incluir:
- Estudios de imagen: Se pueden usar radiografías o imágenes por resonancia magnética (RM) para observar con más detalle las estructuras del ojo y el nervio óptico.
- Procedimientos clínicos: Según sus síntomas y sus necesidades, se pueden realizar otros procedimientos, como la tonometría para medir la presión dentro del ojo, para obtener más información para el diagnóstico.
Recuerde: es esencial consultar con su proveedor de atención médica para recibir un diagnóstico adecuado y decidir cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son los más apropiados para su situación.
Los objetivos del tratamiento del glaucoma son controlar la enfermedad y reducir el riesgo de pérdida de la visión. El objetivo principal es bajar la presión dentro del ojo (presión intraocular), porque la presión intraocular alta es un factor de riesgo importante del glaucoma. Estas son las opciones de tratamiento y cómo funcionan:
- Medicamentos: Las gotas para los ojos o los medicamentos por la boca pueden bajar la presión intraocular. Actúan al disminuir la producción de líquido en el ojo o al facilitar su drenaje (salida).
- Procedimientos con láser: La trabeculoplastia con láser y la iridotomía periférica con láser son procedimientos comunes. Mejoran el drenaje del líquido del ojo o reducen su producción.
- Procedimientos quirúrgicos: Cuando los medicamentos o el láser no son suficientes, se puede recomendar cirugía. La trabeculectomía, los implantes de drenaje y otras técnicas crean vías alternativas para el drenaje del líquido y así bajan la presión intraocular.
- Autocuidado y cambios en los hábitos de salud: Algunos cambios en el estilo de vida también ayudan a controlar el glaucoma. Incluyen hacer ejercicio con regularidad, mantener un peso saludable, evitar fumar y controlar otras afecciones, como la diabetes o la presión arterial alta.
Tenga en cuenta que el plan de tratamiento varía según cada persona y la gravedad del problema. Es fundamental consultar con un profesional de la salud para decidir el enfoque más adecuado para usted.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis correcta en su caso. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que acompaña su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.