Acerca de la ambliopía (ojo perezoso)
La ambliopía (también llamada “ojo perezoso”) es una condición en la que disminuye la visión (se ve borroso) en un ojo o, en raras ocasiones, en ambos ojos. Suele comenzar en los primeros años de vida y afecta aproximadamente de 2 a 5 de cada 100 niños desde el nacimiento hasta los 15 años.
El cerebro no reconoce bien la imagen del ojo más débil y depende más del otro ojo. La ambliopía puede deberse a errores de refracción (problemas de enfoque), estrabismo (desalineación de los ojos) o falta de estímulo visual (como una catarata congénita). El problema de visión por ambliopía no se corrige con gafas ni con lentes de contacto. Es importante detectar y tratar la ambliopía durante la etapa clave de los primeros años de vida para mejorar la visión.
La ambliopía ocurre cuando la visión de uno o de ambos ojos no se desarrolla bien. Suele pasar cuando un ojo ve mucho peor que el otro. El cerebro empieza a usar más el ojo que ve mejor y a ignorar el otro.
La ambliopía puede aparecer por otros problemas de los ojos o de la visión, como:
- Errores de refracción: miopía, hipermetropía o astigmatismo (visión distorsionada). Pueden causar ambliopía si un ojo es mucho peor que el otro.
- Estrabismo: es la desalineación de los ojos. Por ejemplo, un ojo mira al frente y el otro se desvía hacia arriba, abajo, hacia adentro o hacia afuera. Cuando los ojos no trabajan juntos para enfocar, el cerebro puede ignorar la imagen de un ojo y esto lleva a ambliopía.
- Catarata: es cuando el lente del ojo, que normalmente es claro, se vuelve nublado. Esta nubosidad puede impedir que la visión de ese ojo se desarrolle bien.
Factores de riesgo de ambliopía:
- Antecedentes familiares: tener familiares con ambliopía aumenta el riesgo.
- Cataratas congénitas u otros problemas del ojo: algunos problemas presentes al nacer o en la primera infancia, como cataratas o cambios en la estructura del ojo, pueden contribuir a la ambliopía.
- Bajo peso al nacer o nacimiento prematuro: los bebés prematuros o con bajo peso al nacer pueden tener mayor riesgo de ambliopía.
- Falta de estimulación visual: ver poco o de forma insuficiente en los primeros años de vida puede frenar el desarrollo normal de la visión y aumentar el riesgo.
Es importante saber que estos factores no garantizan que se desarrollará ambliopía; solo aumentan la probabilidad. Los exámenes de la vista regulares y la atención temprana son clave para manejar esta condición de forma eficaz.
La ambliopía (visión reducida en un ojo porque el cerebro usa más el ojo fuerte) a menudo no causa síntomas visibles y puede pasar desapercibida sin exámenes de la vista regulares. Detectarla y tratarla temprano es clave para que el tratamiento tenga éxito.
Síntomas de la ambliopía pueden incluir:
- Visión borrosa
- Visión doble
- Dificultad para percibir la profundidad
- Ojos que no parecen trabajar juntos
- Desviación del ojo, hacia arriba, abajo, afuera o adentro
A medida que la afección avanza o se hace más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:
- Menor agudeza visual en un ojo (ver menos nítido)
- Dificultad para ver detalles y distinguir contrastes
- Dificultad con tareas que requieren que ambos ojos trabajen juntos, como leer o atrapar una pelota
- Dificultad para calcular las distancias con precisión
- Entrecerrar o cerrar un ojo para ver con más claridad
Es importante saber que algunos niños no muestran síntomas visibles porque el cerebro y el ojo más fuerte compensan al ojo más débil. Por eso, los exámenes de la vista de rutina son clave para detectar la ambliopía temprano. Si sospecha que su hijo o su hija puede tener ambliopía o nota alguno de estos síntomas, hable con un médico para una evaluación y orientación.
Para diagnosticar la ambliopía (también llamada “ojo perezoso”), un especialista de la vista puede realizar las siguientes evaluaciones, pruebas y procedimientos:
- Examen de los ojos: Se hace un examen completo, que incluye fondo de ojo con la pupila dilatada y refracción cicloplégica. Esto ayuda a evaluar la estructura del ojo y detectar problemas ocultos.
- Evaluación de la agudeza visual: Mide la claridad de la visión en cada ojo usando una tabla de letras.
- Refracción cicloplégica: Se realiza con gotas que paralizan temporalmente los músculos que enfocan el ojo. El médico puede ver dentro del ojo y determinar el error de refracción (grado de miopía, hipermetropía o astigmatismo).
- Retinoscopía: Evalúa el error de refracción al iluminar el ojo y observar cómo la luz se refleja en la retina. Se hace a corta distancia con un retinoscopio y un juego de lentes.
- Refracción subjetiva: Determina la mejor graduación para gafas o lentes de contacto que le da la mejor agudeza visual.
- Evaluación de la alineación de los ojos: Revisa el alineamiento de los ojos y si hay alguna desviación (estrabismo).
Con estas pruebas y procedimientos, la ambliopía se puede clasificar como leve, moderada o grave. Las pruebas y procedimientos recomendados para el diagnóstico dependen de factores individuales.
Es importante consultar con un oftalmólogo o un optometrista para las pruebas necesarias y así lograr un diagnóstico y una evaluación adecuados.
Los objetivos del tratamiento de la ambliopía son mejorar la visión en el ojo afectado y promover el uso de los dos ojos juntos. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan:
- Parche: Consiste en tapar el ojo más fuerte con un parche para que el cerebro use más el ojo con ambliopía (el ojo afectado). Esto ayuda a mejorar la agudeza visual (claridad de la vista) al estimular las conexiones del cerebro que procesan la visión. A veces se llama entrenamiento de visión cercana. El médico le dirá cuántas horas al día debe cubrir el ojo más fuerte (dominante).
- Lentes: Se pueden recetar lentes correctivos para corregir problemas de enfoque (refracción) que contribuyen a la ambliopía. Al dar una visión clara, los lentes ayudan a estimular el desarrollo de la agudeza visual en el ojo afectado.
- Ejercicios visuales: Buscan fortalecer los músculos de los ojos y mejorar la coordinación entre ambos. Pueden incluir enfocar objetos cercanos y lejanos, seguir objetos en movimiento o jugar juegos visuales.
- Tratamiento con medicamentos: En algunos casos, se pueden usar gotas ciclopléjicas (gotas que desenfocan temporalmente) en el ojo más fuerte. Esto hace que el cerebro dependa más del ojo afectado y favorece su desarrollo visual.
- Cirugía: En ciertas situaciones, se puede recomendar cirugía para corregir problemas que contribuyen a la ambliopía, como cataratas o párpado caído.
Es importante saber que estos tratamientos se deben adaptar a las necesidades de cada persona. Seguir las indicaciones de forma constante también es clave para lograr buenos resultados.
Recuerde: consulte siempre con su médico antes de iniciar cualquier tratamiento. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Los medicamentos pueden causar efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.