Acerca del queratocono

Descripción general

El queratocono es un problema del ojo. En este problema, la córnea cambia de una forma redondeada y pareja a una forma de cono irregular o ladeado. La córnea es la capa transparente externa del ojo. Ayuda a enfocar la luz hacia la pupila (la abertura en el centro del ojo). Cuando la córnea se vuelve despareja, puede causar distorsión y visión borrosa.

El queratocono suele comenzar en la adolescencia o al inicio de la adultez y tiende a avanzar durante 10 a 20 años antes de estabilizarse. Puede afectar ambos ojos; en alrededor de 96 de cada 100 casos afecta a los dos ojos. Se calcula que el queratocono ocurre en cerca de 1 de cada 2,000 personas, aunque algunos estudios sugieren que puede ser más común: 1 de cada 500 personas.

Causas y factores de riesgo

La causa del queratocono (cuando la córnea se adelgaza y se abomba) aún no se entiende por completo, pero la genética y los factores del entorno parecen influir. Se han identificado varios factores que podrían contribuir:

Factores de riesgo de queratocono:

  • Antecedentes familiares: Aproximadamente 10 a 20 de cada 100 personas con queratocono tienen antecedentes familiares.
  • Frotarse los ojos en exceso, sobre todo en la niñez: Se cree que aumenta el riesgo de desarrollar queratocono alrededor de 25 veces.
  • Factores del entorno: El polvo en el lugar de trabajo y usar la computadora por muchas horas después del trabajo se han identificado como posibles factores de riesgo.
  • Las personas con enfermedades alérgicas pueden tener más riesgo de desarrollar queratocono. Ejemplos: fiebre del heno (alergia estacional) y asma.
  • Otras afecciones médicas: Las personas con retinitis pigmentosa, síndrome de Down y síndrome de Marfan tienen más riesgo.

Es importante saber que, aunque se han identificado estos factores de riesgo, puede que no sean las únicas causas del queratocono. Probablemente la afección se deba a una combinación de factores genéticos y del entorno. Si le preocupa su riesgo de tener queratocono, lo mejor es consultar con su profesional de la salud.

Síntomas

Síntomas comunes del queratocono:

  • Visión borrosa: Cuando la córnea pierde su forma regular, puede causar visión borrosa.
  • Distorsión leve o fuerte de la visión: La forma irregular de la córnea puede distorsionar la visión.
  • Signo de Rizzuti: Un reflejo muy curvo al iluminar el lado de su córnea más cercano a su sien.
  • Anillo de Fleischer: Un anillo marrón por depósito de hierro alrededor de su córnea, más visible con un filtro azul cobalto.
  • Estrías de Vogt: Líneas verticales en su córnea que suelen desaparecer al aplicar una presión firme sobre el ojo.

Con la progresión o mayor gravedad del queratocono, los síntomas pueden incluir:

  • Hinchazón de la córnea
  • Sensibilidad a la luz
  • Halos en la visión
  • Mala visión nocturna
  • Miopía (dificultad para ver de lejos)

En casos poco frecuentes, pueden formarse ampollas en la córnea que pueden causar cicatrices e hinchazón. Es importante consultar a un médico para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el queratocono, un profesional de la salud especializado en enfermedades de los ojos (oftalmólogo) suele hacer los siguientes exámenes y pruebas. Estos exámenes usan equipo especial de oftalmología.

  • Examen de los ojos: El profesional busca señales físicas de la afección, como adelgazamiento de la córnea, estrías de Vogt (líneas finas en la córnea) o un anillo de Fleischer (anillo oscuro alrededor de la córnea).
  • Refracción del ojo (medición de su graduación): Esta prueba mide su graduación para saber qué medida le da la visión más nítida.
  • Examen con lámpara de hendidura (microscopio con luz especial): Ayuda a identificar adelgazamiento en las capas de la córnea, estrías de Vogt o un anillo de Fleischer. También puede mostrar otros problemas en la superficie del ojo.
  • Retinoscopía: Se examina la pupila completamente dilatada (con gotas) para buscar señales de queratocono.
  • Topografía corneal (videoceratografía): Usa imágenes para crear un mapa de la córnea. Esta prueba puede detectar queratocono en etapas tempranas.

Se pueden usar otros exámenes y pruebas según su caso. Consulte con su profesional de la salud u oftalmólogo sobre estos exámenes y pruebas para obtener un diagnóstico y una evaluación precisos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del queratocono son mejorar la visión y evitar que la enfermedad avance. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograrlo:

  • Anteojos o lentes de contacto blandos: Suelen ser la primera opción en las etapas iniciales del queratocono, sobre todo si usted aún ve bien. Ayudan a mejorar la visión al corregir errores de refracción (problemas para enfocar). Sin embargo, los anteojos pueden no corregir bien el astigmatismo irregular causado por el queratocono.
  • Lentes de contacto rígidos permeables al gas (RGP): A menudo se recomiendan para personas con queratocono que necesitan mejor corrección del astigmatismo irregular. Estas lentes crean una superficie lisa sobre la córnea y mejoran la visión al compensar sus irregularidades.
  • Entrecruzamiento del colágeno corneal (CXL): El CXL es un procedimiento terapéutico que busca detener la progresión del queratocono. Consiste en aplicar una sustancia que vuelve la córnea sensible a la luz, como la vitamina B2 (riboflavina), y luego luz ultravioleta (UV) para que las fibras de colágeno se unan entre sí (fotopolimerización). Esto aumenta la rigidez de la córnea y evita que siga adelgazándose y abultándose.
  • Segmentos de anillos intracorneales (SAI): Los SAI son pequeños insertos de plástico que se colocan dentro de la córnea mediante cirugía para remodelar su curvatura y mejorar la visión. Ayudan a corregir el astigmatismo irregular causado por el queratocono.
  • Lentes intraoculares (LIO): En algunos casos, cuando los lentes de contacto o los anteojos ya no son eficaces, se pueden considerar las LIO como opción de tratamiento. Estas lentes se implantan dentro del ojo mediante cirugía para corregir la visión. Este procedimiento también se llama trasplante de córnea.

Es importante consultar con un especialista de ojos (oftalmólogo) sobre las opciones de tratamiento que tomen en cuenta sus factores y preferencias personales.