Acerca del mal de altura
El mal de altura, también llamado mal agudo de montaña, ocurre cuando una persona sube a grandes alturas, por lo general por encima de 2,400 metros. Se debe a que en esas alturas hay menos oxígeno y menor presión del aire. El mal de altura puede ser leve o grave y puede afectar tanto a mujeres como a hombres. La edad, la salud general y la condición física no cambian mucho la probabilidad de tenerlo.
Los síntomas pueden incluir falta de aire, mareo, cansancio, sensación de desmayo, dolor de cabeza, náusea, vómito y pulso o latidos del corazón rápidos. Si no se trata o si la persona permanece en alturas mayores por mucho tiempo, el mal de altura puede causar complicaciones más graves que afectan los pulmones, el corazón y el sistema nervioso.
Para prevenirlo, suba a mayor altura poco a poco para que su cuerpo se adapte.
La causa principal del mal de altura es la menor cantidad de oxígeno disponible en lugares muy altos. Esto puede causar varios síntomas y complicaciones.
Factores de riesgo no modificables del mal de altura: no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- No haber estado antes en lugares muy altos
- Tendencia personal a enfermarse por la altura
- Factores genéticos que aumentan esa tendencia
Factores de riesgo modificables del mal de altura: sí se pueden cambiar o influir. Incluyen:
- Subir rápido a lugares muy altos sin dar tiempo al cuerpo para adaptarse
- Hacer actividad física en la altura
- No tomar suficiente agua (deshidratación)
- Consumir alcohol o drogas en la altura
Es importante saber que, aunque estos factores aumentan la probabilidad de tener mal de altura, no significa que le vaya a pasar con seguridad. Se recomienda subir poco a poco, tomar mucha agua y darle tiempo a su cuerpo para adaptarse. Si planea viajar a lugares muy altos, lo mejor es consultar con su profesional de salud para recibir consejos y recomendaciones personalizadas.
Los síntomas tempranos más comunes del mal de altura incluyen:
- Falta de aire (dificultad para respirar)
- Mareo
- Cansancio
- Sensación de desmayo
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Vómitos
- Pulso o latidos del corazón rápidos
A medida que el mal de altura avanza o empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Confusión
- Congestión
- Tos
- Opresión en el pecho
- Disminución del nivel de conciencia (estar menos alerta)
- Palidez o coloración azulada de la piel por falta de oxígeno
Sin oxígeno suplementario (extra), el mal de altura puede causar afecciones peligrosas, como hinchazón en el cerebro (edema cerebral de gran altitud [HACE]) o líquido en los pulmones (edema pulmonar de gran altitud [HAPE]).
Es importante saber que estos síntomas pueden variar según factores como la edad, el peso, la presión arterial, la capacidad pulmonar, qué tan rápido sube a mayor altura y cuánto tiempo se queda allí. Si presenta cualquier síntoma de mal de altura, busque atención médica de inmediato. Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Para diagnosticar el mal de altura, los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: su profesional reunirá información sobre sus síntomas, actividades y viajes recientes.
- Descripción de los síntomas: le pedirán que describa sus síntomas con detalle.
- Examen físico: pueden revisar sus ojos, hacer pruebas sencillas para ver cómo funcionan su cerebro y sus músculos, y escuchar sus pulmones con un estetoscopio para oír si hay líquido.
- Radiografía de tórax: este estudio de imagen ayuda a saber si hay líquido en los pulmones.
- Oximetría de pulso: sirve para medir los niveles de oxígeno en su sangre.
- Tomografía computarizada (TC): para buscar hinchazón en el cerebro en casos graves de mal de altura, como el edema cerebral a gran altitud (conocido en inglés como HACE).
Es importante dar seguimiento con su profesional de la salud si sus síntomas empeoran o cambian después del examen inicial. Según su situación, podrían recomendar más pruebas o procedimientos. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Las metas del tratamiento del mal de altura son aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y ayudar al cuerpo a adaptarse a la mayor altitud. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Medicamentos:
- Acetazolamida: Ayuda a disminuir la hinchazón del cerebro y a eliminar líquido
- Dexametasona: Disminuye la hinchazón del cerebro
- Aspirina: Alivia el dolor de cabeza
- Analgésicos (por ejemplo, acetaminofén [paracetamol], aspirina, ibuprofeno): Se usan para aliviar el dolor de cabeza
- Evite el alcohol, las pastillas para dormir y las medicinas fuertes para el dolor (opioides): Estos productos pueden hacer más lenta la respiración, lo cual es peligroso cuando hay poco oxígeno.
- Terapias:
- Oxigenoterapia: Aporta oxígeno extra (suplementario) para mejorar la respiración y aumentar los niveles de oxígeno en el cuerpo
- Cámara hiperbárica: Imita el efecto de bajar a una altitud menor cuando no puede descender con rapidez
- Procedimientos terapéuticos:
- Bajar a una altitud menor: Es el paso más importante y debe hacerse de inmediato si aparecen síntomas. Después de que su cuerpo se adapte, podría ser seguro volver a subir.
- Cuidados personales y cambios de hábitos de salud:
- Descansar y reducir el nivel de actividad: Ayuda a aliviar los síntomas y permite que el cuerpo se adapte
- Hidratarse con agua: Ayuda a mantener una hidratación adecuada
Cada tratamiento funciona de manera diferente para lograr las metas del tratamiento del mal de altura. Los medicamentos ayudan a corregir desequilibrios en el cuerpo y a reducir los síntomas. La oxigenoterapia aporta oxígeno adicional para respirar mejor. Las cámaras hiperbáricas simulan el descenso cuando no es posible bajar de inmediato. Descansar, reducir la actividad y mantenerse bien hidratado ayudan al cuerpo a ajustarse o aclimatarse. Los analgésicos alivian el dolor de cabeza. Evitar ciertas sustancias, como el alcohol, previene más complicaciones.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.