Diagnóstico de los trastornos de la voz

Descripción general

Los trastornos de la voz son problemas en los que cómo suena la voz de una persona no corresponde a su género, edad, constitución física, entorno social y lugar donde vive. Estos problemas pueden afectar el tono, el volumen (intensidad) o la fluidez de la voz.

Para diagnosticar los trastornos de la voz, se hacen varias evaluaciones, pruebas de detección y procedimientos. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico y a saber el tipo, la gravedad o la etapa del trastorno. Los especialistas que participan incluyen terapeutas del habla y del lenguaje y médicos especialistas en oídos, nariz y garganta (otorrinolaringología, ORL). Estas son las pruebas más usadas:

  • Evaluación perceptivo-auditiva: la realiza un terapeuta del habla y del lenguaje. Escucha cómo usted sostiene una vocal o cómo habla de corrido para evaluar la calidad de su voz.
  • Evaluación instrumental: usa imágenes de la laringe para ver la estructura y la función de las cuerdas vocales mientras usted produce un sonido con una vocal. Se pueden usar exámenes como la videoendoscopia laríngea y la videoestroboscopia laríngea.
  • Análisis acústico: se usan instrumentos y programas de computadora para analizar características del sonido de su voz (frecuencia, tono, volumen y calidad) y evaluar el trastorno.
  • Cuestionarios de autoevaluación: usted completa cuestionarios sobre sus síntomas, hábitos vocales y salud de la voz. Ayudan a identificar factores que pueden contribuir al trastorno.
  • Examen de ORL: un médico de ORL puede examinar la garganta y las cuerdas vocales con un espejo pequeño o con un tubo delgado y flexible con luz y una cámara en la punta (endoscopio). Esto permite ver de cerca las cuerdas vocales.
  • Estudios epidemiológicos: en el futuro, algunos estudios pueden usar herramientas estandarizadas para saber la prevalencia (qué tan comunes son) de los trastornos de la voz en diferentes poblaciones.

Al combinar estas evaluaciones, pruebas y procedimientos, los especialistas pueden hacer un diagnóstico preciso de los trastornos de la voz. También pueden determinar el tipo, la gravedad o la etapa del trastorno al evaluar la estructura y la función de las cuerdas vocales, las características acústicas de las muestras de voz y los síntomas que usted reporta.

Es importante recordar que, aunque estas pruebas dan información valiosa, siempre debe consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y para conocer las opciones de tratamiento adecuadas a sus necesidades.