Diagnóstico de la infección de garganta por estreptococo

Descripción general

La faringitis estreptocócica es una infección de la garganta causada por la bacteria Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A). Empieza de forma rápida con dolor y enrojecimiento de garganta, y puede haber pus en las amígdalas. Otros síntomas comunes son dolor al tragar, ganglios del cuello hinchados y fiebre.

Para diagnosticarla, el médico puede hacer estos exámenes y pruebas:

  • Examen físico: El médico revisa con cuidado su boca, garganta, cuello y nariz. También le preguntará sobre sus síntomas.
  • Prueba rápida del estreptococo: El médico frota su garganta con un hisopo de algodón para tomar una muestra. Luego analiza la muestra para ver si hay bacterias del estreptococo. Da resultados rápidos, por lo general en minutos.
  • Cultivo de garganta: Si la prueba rápida sale negativa pero el médico aún sospecha faringitis estreptocócica, puede pedir un cultivo. Se toma una muestra de secreciones de las amígdalas y de la parte posterior de la garganta con un hisopo largo. La muestra se cultiva en un laboratorio para ver si crece la bacteria. Los resultados suelen tardar alrededor de dos días.

Estas pruebas confirman el diagnóstico al detectar la presencia del estreptococo del grupo A, que causa la faringitis estreptocócica. Si la prueba rápida o el cultivo salen positivos, confirma que usted tiene faringitis estreptocócica.

Por lo general, los médicos de atención primaria, como médicos de familia o pediatras, pueden diagnosticar y tratar esta afección. En algunos casos, se consulta a un otorrinolaringólogo (especialista en oído, nariz y garganta) para una evaluación o tratamiento adicional.

No suelen necesitarse pruebas extra para determinar el tipo, la gravedad o la etapa de esta enfermedad. Se diagnostica sobre todo por los síntomas y se confirma con la prueba rápida o el cultivo de garganta. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones, más que en “clasificar” la enfermedad.

Tenga en cuenta que los remedios caseros o los medicamentos de venta libre pueden aliviar los síntomas por poco tiempo, pero lo mejor es consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado para usted.