Causas y factores de riesgo de la infección de garganta por estreptococo
La faringitis estreptocócica es una infección de garganta causada por la bacteria Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A). Esta bacteria puede vivir en la garganta y la nariz de las personas infectadas. Se propaga por gotitas muy pequeñas de saliva o moco infectados.
La faringitis estreptocócica empieza de forma rápida con dolor y enrojecimiento de la garganta. Suele haber manchas o placas de pus en las amígdalas. Es muy contagiosa. Incluso las personas sin síntomas pueden contagiar la bacteria.
La infección se transmite al:
- Respirar gotitas infectadas.
- Tocar superficies contaminadas y luego tocarse la nariz o la boca.
- Tocar llagas en la piel causadas por el estreptococo del grupo A.
- Compartir comida o utensilios.
- Besar o dar la mano a una persona infectada.
También se transmite por la saliva y por gotitas que salen de los pulmones y la nariz.
Para prevenir el contagio, es importante practicar buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia.
Tener amígdalas no hace que una persona sea más propensa a esta infección. Sin embargo, quienes aún tienen las amígdalas pueden tenerla con más frecuencia, sobre todo en la niñez.
Las personas con el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) débil, con heridas abiertas o con infecciones virales como resfriado o gripe también tienen mayor riesgo de desarrollar faringitis estreptocócica.
Factores de riesgo no modificables de la infección de garganta por estreptococo (faringitis estreptocócica):
- Edad: esta infección es más común en niños de 5 a 15 años. Los niños de este grupo tienen un riesgo más alto que las personas adultas.
- Genética: algunas personas pueden tener una predisposición genética a tener esta infección. Esto significa que sus genes pueden hacer que sean más propensas a la infección.
- Raza u origen étnico: algunos grupos raciales o étnicos pueden tener un riesgo más alto. Sin embargo, es importante recordar que esta infección puede afectar a personas de todas las razas y de todos los orígenes étnicos.
Es importante recordar que los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Estos factores, como la edad, la genética y la raza u origen étnico, están fuera de su control y no se pueden alterar. Sin embargo, tener estos factores no garantiza que usted tendrá la infección de garganta por estreptococo. Solo significa que su probabilidad de tener la infección es mayor.
Los factores de riesgo modificables de la infección de garganta por estreptococo (faringitis estreptocócica) son cosas que se pueden cambiar o controlar y que aumentan la probabilidad de tener esta enfermedad. En este caso, se han identificado varios factores. Estos incluyen:
- Factores del entorno: vivir con demasiadas personas en poco espacio, malas condiciones de limpieza y saneamiento, y difícil acceso a atención médica. Estos factores hacen que las bacterias que causan la infección se propaguen con facilidad.
- Mala higiene.
- Infección de garganta por estreptococo o escarlatina sin tratar o tratada solo en parte: si una persona tiene una de estas infecciones y no recibe el tratamiento adecuado, por ejemplo, no completa todo el tratamiento con antibióticos, aumenta mucho su riesgo de desarrollar infección de garganta por estreptococo.
Es importante saber que los factores de riesgo modificables son aquellos sobre los que usted tiene cierto control. Al atender estos factores, como mejorar las prácticas de limpieza y buscar tratamiento a tiempo para las infecciones de garganta por estreptococo, usted puede reducir su riesgo de desarrollar esta infección.
Para prevenir o reducir la probabilidad de tener una infección de garganta por estreptococo (faringitis estreptocócica), usted puede tomar varias medidas para bajar sus factores de riesgo. Recomendaciones:
- Practique buena higiene de manos: Lávese las manos con frecuencia por al menos 20 segundos con agua y jabón, o use un desinfectante a base de alcohol. Esto ayuda a reducir el riesgo de infección.
- Evite tocarse la nariz, la boca o la cara: Si evita tocar estas áreas con las manos sin lavar, disminuye el riesgo de llevar bacterias a la garganta.
- Minimice el contacto con personas enfermas: Trate de evitar el contacto cercano con personas con infecciones contagiosas. Esto ayuda a prevenir la propagación de la faringitis estreptocócica.
- Limpie los objetos compartidos: Si alguien en su hogar tiene faringitis estreptocócica, lave los vasos, platos, cubiertos y otros objetos que esa persona usó o tocó.
- Tome antibióticos si se los recetan: Si le diagnostican faringitis estreptocócica y su profesional de la salud le receta antibióticos, tómelos exactamente como se lo indiquen. Esto ayuda a tratar la infección y a reducir el riesgo de contagiar a otras personas.
- Practique higiene respiratoria: Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelo o con el codo (la parte interna) o con la manga al toser o estornudar. Bote los pañuelos usados en la basura.
- Evite compartir alimentos y bebidas: No comparta comida ni bebidas, ni tampoco platos, cubiertos o vasos, para reducir el riesgo de contagio.
Recuerde: estas medidas pueden ayudar, pero es buena idea consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados. Esa persona puede darle orientación adaptada a su situación y ayudarle a tomar decisiones informadas sobre su salud.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.