Causas y factores de riesgo de la epiglotitis
La epiglotitis es una afección que puede poner en riesgo la vida. Ocurre cuando la epiglotis, una pequeña tapa de tejido en la parte posterior de la garganta, se inflama y se hincha. Puede causar dificultad para respirar. La epiglotitis puede tener varias causas: infecciones por bacterias, virus u hongos, y lesiones físicas. Estas son algunas causas específicas:
- Infecciones bacterianas: La causa más común es una bacteria. La principal es Haemophilus influenzae tipo b (Hib). Otras bacterias que pueden causarla son el estreptococo de los grupos A, B o C, y Streptococcus pneumoniae. El estreptococo del grupo A es la misma bacteria que puede causar infección de garganta por estreptococo (faringitis estreptocócica). Streptococcus pneumoniae es una causa común de neumonía bacteriana.
- Infecciones virales: Algunos virus, como los que causan herpes zóster (culebrilla), varicela y ciertas infecciones respiratorias, también pueden causar epiglotitis.
- Infecciones por hongos: Hongos como Aspergillus y los que causan infecciones por levaduras pueden inflamar la epiglotis.
- Lesión física: Golpes o heridas en la garganta, como una puñalada o una herida de bala, pueden causar epiglotitis.
- Otras causas: Inhalar químicos o sufrir quemaduras químicas, tragar un objeto extraño, quemarse la garganta con vapor u otras fuentes de calor, y fumar crack (cocaína) también pueden causarla.
Las vacunas han reducido de forma notable los casos de epiglotitis por Haemophilus influenzae tipo b. Si presenta síntomas de epiglotitis o cree que la tiene, busque atención médica de inmediato para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Los factores de riesgo no modificables de la epiglotitis son los que no se pueden cambiar ni controlar. Estos factores incluyen:
- Edad: La epiglotitis es más común en niños de 2 a 6 años. Ellos tienen más riesgo de tener esta enfermedad que las personas adultas.
- Sexo asignado al nacer: Aunque la epiglotitis puede afectar a personas de cualquier género, es más común en varones que en mujeres.
- Genética: Algunas personas pueden tener una tendencia heredada a tener epiglotitis. Esto significa que, si hay antecedentes familiares de esta enfermedad, el riesgo puede ser mayor.
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo no modificables pueden aumentar la probabilidad de tener epiglotitis, no garantizan que una persona la tendrá. Algunas personas pueden tener epiglotitis sin estos factores.
Factores de riesgo que se pueden modificar para la epiglotitis (inflamación de la epiglotis, una pequeña lámina de tejido en la garganta que protege la vía respiratoria al tragar) incluyen:
- Sistema inmunitario débil: Tener las defensas bajas dificulta que su cuerpo combata infecciones, incluida la que causa la epiglotitis. Esto puede pasar con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o sida, algunos tipos de cáncer, o al tomar medicamentos que bajan las defensas (inmunosupresores).
- Diabetes: Los estudios muestran que tener diabetes puede ser un factor de riesgo de epiglotitis en adultos. La diabetes es cuando el cuerpo tiene dificultad para controlar el azúcar en la sangre y puede afectar la capacidad de las defensas para combatir infecciones.
- No estar al día con las vacunas: Hay vacunas que ayudan a prevenir algunas infecciones, incluidas algunas que pueden causar epiglotitis. No vacunarse aumenta el riesgo de contraer una infección que puede llevar a la epiglotitis.
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo aumentan la probabilidad de tener epiglotitis, no significa que usted la tendrá. Si le preocupa su riesgo de epiglotitis o de otra afección, hable con un profesional de la salud.
Para prevenir o reducir las posibilidades de tener epiglotitis, hay varias acciones que pueden ayudar a bajar sus factores de riesgo. Siga estos pasos:
- Vacunación: Las niñas y los niños deben recibir de 2 a 3 dosis de la vacuna contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib) desde los 2 meses de edad. Por lo general, reciben una dosis a los 2, 4 y 6 meses. Es probable que su hijo o hija también reciba una dosis de refuerzo entre los 12 y 15 meses. Esta vacuna ayuda a proteger contra Haemophilus influenzae tipo b, que es la causa más común de la epiglotitis.
- Practique buena higiene: Lávese las manos con frecuencia o use desinfectante de manos con alcohol para evitar la propagación de microbios. Evite beber del mismo vaso que otras personas y compartir comida o utensilios. Estas medidas simples pueden ayudar a reducir el riesgo de infecciones que podrían causar epiglotitis.
- Mantenga un estilo de vida saludable: Cuidar su salud en general también puede bajar su riesgo de tener epiglotitis. Coma una variedad de alimentos saludables, descanse lo suficiente y controle bien cualquier enfermedad crónica que tenga. Esto apoya sus defensas (sistema inmunitario) y ayuda a su cuerpo a combatir infecciones.
- Evite fumar: Fumar debilita las defensas y hace más difícil que su cuerpo combata infecciones. Si evita fumar o deja de fumar si actualmente fuma, puede reducir su riesgo de tener epiglotitis.
Es importante saber que estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de epiglotitis, pero no garantizan prevenirla por completo. Si tiene inquietudes o preguntas sobre sus factores de riesgo de epiglotitis, lo mejor es consultar con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.
Recuerde: la prevención es clave, pero es importante buscar orientación médica ante cualquier problema de salud.